Las 5 diferencias entre Panamá de 1989 y Venezuela del 2019

Las tensas relaciones entre Venezuela y Estados Unidos tras el reconocimiento por parte de Trump a Juan Guaidó y la expulsión de los funcionarios de la embajada hace más certera que nunca la posibilidad de una agresión militar contra el país suramericano.

El caso de la invasión a Panama en 1989 por parte del gobierno de George Bush primero, viene al recuerdo. ¿Se atreverá Trump a actuar contra la Venezuela actual como actuó su predecesor contra Panamá?

La primera diferencia que hace pensar que no lo hará, al menos de forma directa, tiene que ver con la configuración geopolítica actual. La invasión a Panamá fue una acción unilateral de los EE.UU., que fue condenada por la ONU y la OEA. En el caso actual es difícil que la ONU, bien sea la Asamblea General o el Consejo de Seguridad, apruebe una intervención, incluso de tipo humanitario.

Sin embargo, en nuestro caso, los gobiernos del Grupo de Lima, fuerza hegemónica dentro de la OEA, son agentes activos de la intervención. Si la invasión a Panamá fue unilateral todo parece indicar que la actual necesita ser multilateral y en especifico panamericana.

No obstante, a diferencia del caso de la invasión de Panamá, la Venezuela actual cuenta con alianzas internacionales dispuestas ha hacer contrapeso a las agresiones estadounidenses incluso en el caso de una intervención militar.

La segunda diferencia está en el hecho de que los EE.UU. contaban con fuerzas militares en territorio panameño tanto en la llamada Zona del Canal, como en la base Howard de la Fuerza Aérea.

Esto no solo facilitó las acciones militares sino que contribuyó a justificar la invasión. En los días previos tuvieron lugar múltiples actos de provocación a los soldados y ciudadanos panameños. El gobierno de Bush se valió de las respuestas de los panameños para justificar la agresión.

Sin embargo en nuestro caso actual el hecho de que los EE.UU. cuente con bases militares principalmente en Colombia, dados además los adelantos tecnológicos, hace que en lo militar la diferencia se atenué.

La tercera es que para la invasión a Panamá el gobierno de Bush contó con el apoyo del Congreso que incluso le concedió poderes especiales.

Es difícil pensar que tenga un apoyo tan unánime, aunque no es para nada imposible que el Congreso, cuyo control de la Cámara de Representantes esta dominada por los demócratas, llegue a acuerdos incluso bélicos sobre Venezuela.

Los diputados de llamada izquierda demócrata ya han manifestado su rechazo al proceder de Trump y queda por verse qué hará el stablishment del partido.

Por su parte, el presidente tiene que evaluar la posibilidad de una nueva derrota en más de los demócratas, que se sumaría con peso a la recibida en torno a la paralización del gobierno. A esto se opone más a los réditos políticos que una actitud colonialista sobre todo entre su base dura de apoyo.

La cuarta diferencia está en la situación económica y el potencial de cada país. Bush procedió contra el gobierno el gobierno de Noriega con un bloqueo económico que trajo una una consecuente crisis.

El bloqueo económico contra Venezuela ha sido más prolongado que el implementado en la tierra de Torrijos.

Sin embargo la dependencia del gobierno de Noriega de los ingresos procedentes del canal lo colocaba en una situación más difícil de la que estará Venezuela de endurecerse las medidas económicas punitivas contra Venezuela.

La cuestión está en si el gobierno de Venezuela tiene la capacidad para cambiar el destinos de sus exportaciones con la velocidad y el tino suficiente para levantar la economía nacional.

Una quinta diferencia es de orden político: Nicolas Maduro llegó al poder mediante unas elecciones, mientras que Noriega los hizo mediante un golpe de Estado y luego desconociendo resultados electorales de procesos que el mismo convocaba.

A lo anterior se suma que aunque haya descontento la base de apoyo popular que el chavismo brinda a Maduro es mucho más solida que la base de apoyo que tenía Noriega, casi nulo.

Además el gobierno del presidente Maduro cuenta con el dominio de las instituciones y del ejército, cosa que no sucedía en el caso de Panamá.

Julia Cardozo / Supuesto Negado