Aviones rusos en Venezuela despertaron fantasmas de la guerra fría

aeronaves rusas, Venezuela

Durante la segunda semana de diciembre la noticia más relevante, nacional e internacionalmente, fue el arribo de una flota de aviones rusos a Venezuela. Lo más resaltante del mencionado acontecimiento fue el hecho de que en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía aterrizaron dos bombarderos estratégicos Tu-16, conocidos como “Cisne Blanco”.

Pero, ¿cuáles son las especificaciones de dichas aeronaves? ¿Por qué el revuelo internacional con el arribo de los mencionados aviones? ¿Afecta este acontecimiento la geopolítica mundial? Estas interrogantes tratamos de aclararlas en las próximas líneas.

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 Tu-16 “Cisne Blanco” el mayor avión supersónico del mundo

Bautizado como el “Cisne Blanco” por los pilotos de la antigua Unión Soviética, el Tu-16 es un bombardero estratégico de geometría variable, es decir que permite alterar su configuración de ala para adaptar su forma a diversas condiciones de vuelo. Fue creado y desarrollado por la empresa de defensa y aeronáutica Tupolev.

Este bombardero, que requiere de 4 tripulantes y tiene un peso de de 275 toneladas al despegue, tiene una capacidad de carga de 40 toneladas de armamento. Asimismo, se puede equipar con armas convencionales y nucleares como misiles de crucero e hipersónicos X-15.

El “Cisne Blanco” ha marcado 44 récords mundiales de distancia y altura del vuelo, entre los que se cuenta el haber volado 1.000 kilómetros con 30 toneladas de carga útil a una velocidad promedio de 1.720 km/h o 2.000 kilómetros con 275 toneladas de peso a una velocidad media de 1.678 km/h a 11.250 metros de altura. Marcas como estas lo hacen el avión más potente del mundo, superando a su contraparte estadounidense el B-1 Lancer.

A juicio del ministro de Defensa de Rusia,  Serguéi Shoigú,  el Tu-160 es “un avión único que se ha adelantado a su época”. Asimismo aseveró que es el mejor avión supersónico que se ha desarrollado, pese a que no se ha aprovechado todo su potencial.

Paz pero demostrando fuerza

Al momento de la llegada de los “Cisnes Blancos” a Venezuela, el ministro para la Defensa del Ejecutivo venezolano, Vladimir Padrino López, aseguró: “Nadie en el mundo tema por la presencia de los aviones logísticos que han pisado territorio venezolano, somos constructores de la paz, no de la guerra”.

https://twitter.com/PrensaFANB/status/1072204197330862080

Sin embargo, hablar de paz y luego de demostración de fuerza no ha de inspirar mucha tranquilidad. La cuenta oficial en Twitter de Prensa de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (@PrensaFANB) realizó dos tuit donde explicaba el motivo del arribo de la flota rusa que, además de los dos aviones Tu-16, consta de un aparato de transporte militar An-14, un avión de pasajeros Il-62 y 100 efectivos militares rusos. El primer tuit aseguraba que los ejercicios operativos combinados entre ambas naciones eran una demostración de fuerza.

https://twitter.com/PrensaFANB/status/1072178731479982080

Un segundo tuit en la precitada cuenta indicó que el ministro Padrino aseguró que los ejercicios tenían por fin “elevar el nivel de interoperabilidad de los sistemas de defensa aeroespacial” de ambas naciones.

https://twitter.com/PrensaFANB/status/1072196271824404480

Además el titular de la cartera de la Defensa venezolana  señaló: “Debemos decir al pueblo de Venezuela y al mundo entero que así como estamos cooperando en diversas áreas de desarrollo para ambos pueblos, también nos estamos preparando para defender a Venezuela hasta el último palmo cuando sea necesario”, refiriéndose a la cooperación rusa.

Reacciones en casa

Como era de suponer las reacciones al hecho que reseñamos no se hicieron esperar, tanta nacionales como internacionales. En casa hubo pronunciamientos, como el hecho por el diputado opositor, miembro de la Asamblea Nacional (AN) en desacato, Carlos Ramírez López, quien alegó que la visita de los “Cisnes Blancos” rusos debió ser autorizada por la AN.

El diputado señaló que el artículo 187 de la constitución venezolana establece que corresponde a la AN “autorizar el empleo de misiones militares de venezolanos en el exterior o de extranjeros en el país” y “sin esa autorización estamos ante una invasión militar rusa”.

Lejos de casa

La comunidad internacional no tardó en reaccionar a la llegada de la flota rusa a Venezuela, y como era de esperarse uno de los primeros países en pronunciarse fue Estados Unidos. El coronel Robert Manning, portavoz del Departamento de Defensa de EE.UU., criticó la llegada de las aeronaves soviéticas y lo comparó con la estadía de un buque hospital USNS Comfort a la región.

“El enfoque de EE.UU. hacia la región difiere del enfoque de Rusia. En medio de la tragedia, Rusia envía bombarderos a Venezuela y nosotros mandamos un buque hospital”, manifestó el secretario de Defensa estadounidense durante una rueda de prensa en el Pentágono. “Mientras que nosotros ofrecemos ayuda humanitaria, Rusia envía bombarderos”, agregó  Manning.

Por su parte, secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, indicó en Twitter: “Los pueblos ruso y venezolano deben ver esto como lo que es: dos Gobiernos corruptos malgastando dinero público y aplastando la libertad mientras sus pueblos sufren”.

Representantes del Gobierno ruso tildaron de “inapropiadas” y “poco diplomáticas” las declaraciones de Pompeo. Dmitri Peskov, secretario de prensa de Vladimir Putin, manifestó que “no resulta muy apropiado que un país que podría alimentar a toda África con la mitad de su presupuesto de Defensa haga este tipo de declaraciones”.

La portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, María Zajárova, aseguró  “tan solo fueron dos aviones y el Departamento de Estado ya está histérico”. La vocera de la Cancillería rusa instó a “sus colegas” estadounidenses a “no ponerse tan nerviosos”.

Caracas, emitió su respuesta oficial a través del, Jorge Arreaza, quien calificó de irrespetuosa” y “cínica” la reacción del secretario de Estado de EE.UU.

OEA

A las reacciones de Estados Unidos se sumó el comunicado lanzado por la Secretaría de la Organización de Estados Americanos (OEA), encabezada por Luis Almagro. En el mencionado documento se manifestaba la preocupación por la posible capacidad nuclear de los Tu-16: “la posibilidad de que aviones con capacidad de uso de armas nucleares provenientes de Rusia se encuentren en su territorio (…) puede estar también en violación de normas fundamentales del derecho internacional”.

Ante las declaraciones ya reseñadas el Gobierno Ruso desmintió que sus aeronaves estratégicas apostadas en Venezuela transportaran material nuclear.

“Rusia cumple plenamente sus obligaciones del Protocolo II anexo al Tratado de Prohibición de Armas Nucleares en América Latina (…), que refrenda garantías que excluyen el uso o amenaza con armas nucleares por Rusia contra un Estado de la región”, afirmó Rusia a través de un comunicado difundido por el Ministerio de Asuntos Exteriores de ese país.

El comunicado aseguró que el vuelo de los bombarderos estratégicos rusos “de ninguna manera infringe los postulados” de dicho documento, conocido como el Tratado de Tlatelolco. Además lamentaron que la OEA difunda información falsa e infundada “con la manida muletilla de ‘es altamente posible'”.

Asimismo se indicó desde Rusia: “No podemos aceptar que una estructura regional tan respetada como la OEA haga declaraciones políticas que apuntan objetivamente a crear una atmósfera de desconfianza en las relaciones entre Rusia y los Estados de América Latina y el Caribe”.

Retorno a casa

Tras toda la polémica que reseñamos previamente sobre los aviones rusos, el 12 de diciembre la agencia de noticias EFE divulgó la noticia de que la flota rusa apostada en Caracas retornaría a Rusia el viernes 14 de diciembre.

Llama la atención que la noticia fuera dada por portavoces de la Casa Blanca, específicamente por Sarah Sanders, quien aseguró: “Hemos hablado con representantes de RusiaNos informaron que sus aeronaves militares, que aterrizaron en Venezuela, saldrán del país el viernes y volverán a Rusia”.

Ante estas declaraciones y su procedencia se ha especulado que el Gobierno de Rusia cedió a presiones de Estados Unidos.

Según reseñó el portal es.panampost.com algunos especialistas aseguraron que Trump presionó a Putin para que retirara las aeronaves de Venezuela, y que finalmente Rusia terminó ofreciéndole explicaciones a Estados Unidos. Al respecto, el internacionalista Kenneth Ramírez señaló “la propaganda de Guerra Fría duró solo 2 días”.

Lo cierto es que al momento de culminar la redacción de esta reseña, los aviones rusos y el contingente de hombres apostados desde el día lunes 10 de diciembre en Venezuela ya han retornado a su casa.

Al respecto se pronunció el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, a través de su cuenta en Twitter donde agradeció la colaboración rusa.

Luego de este capítulo surgen algunas dudas: ¿volverá Rusia a estacionar aeronaves militares de Venezuela en el futuro?, ¿Estados Unidos olvidó todas las bases militares que tiene apostadas en la región?, ¿la diplomacia de papel intentó generar una crisis en Venezuela? En algún momento tendremos respuestas.

 

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Por Maria Alejandra Alvarado / Supuesto Negado