Amuay una semana después: ¿Fue un fake news o nos quedamos sin refinería?

“No hubo una explosión en la refinería –como algunos aseguran irresponsablemente– sino una falla eléctrica y aún están las investigaciones sobre las causas”, aseguró en exclusiva para Supuesto Negado un alto gerente de PDVSA.

No es un dato menor que hasta hace dos años Venezuela era importante por su producción petrolera, sin embargo ahora producimos menos que Colombia (“nosotros” obtenemos cerca de 732 mil barriles al día y nuestro vecino casi 900 mil).

Sin embargo, en estos momentos de guerra híbrida y declaraciones por conveniencia política, hay que ser cautos con la información: ¿Fue un fake news o… nos quedamos sin refinería?

La fuente consultada (que pidió no ser nombrada) asegura que aunque se designó un Comité de Investigación para determinar cuáles fueron las causas, hasta ahora se cree –porque ha pasado con anterioridad– que fue la falla de un equipo eléctrico, pero hasta que no se den los resultados es solo una suposición.

Insistió en que los trabajadores y las autoridades no descartan ninguna hipótesis: desde sabotaje hasta falla por obsolescencia o falta de mantenimiento.

“Podría ser similar a un evento ocurrido hace dos años y no como el que hubo recientemente –en enero de este año– que se trató de la falla en una válvula (que alimenta de gas a los quemadores de las calderas). En esta última oportunidad, se perdió el vapor y afectó las otras dos calderas que estaban en servicio. Luego dejó sin vapor a toda la refinería”, explicó.

Recordemos el CRP (Complejo Refinador Paraguaná) está compuesto por Amuay, Cardón y Bajo Grande y todos están interconectados entre sí. “En Cardón están todos los generadores eléctricos”, detalló.

¿Qué sabemos oficialmente?

Poco. Tal y como ha sucedido en diversas oportunidades, el ministro de Petróleo, Manuel Quevedo, fue muy parco en sus explicaciones y solo aseguró que “se retomarán las operaciones tras la explosión de un transformador eléctrico”.

Sin embargo, como en anteriores ocasiones, posiblemente ofrezcan información más detallada una vez las investigaciones arrojen resultados.

Por versiones de prensa conocimos que cerca de la medianoche del sábado 6 de julio las refinerías Amuay y Cardón quedaron completamente a oscuras luego de que se generara una falla eléctrica.

Esta situación dejó también sin electricidad a las comunidades dependientes de la generación del CRP, como Judibana y parte de Cardón.

Inmediatamente comisiones del Sebin y la Dgcim hicieron presencia y militarizaron la zona. Los gerentes de la refinería (una de las cinco más grandes del planeta) estuvieron inmediatamente en el lugar y en las primeras horas del siguiente día se sumaron el ministro y los viceministros de la cartera de hidrocarburos.

¿Qué sabemos extraoficialmente?

La fuente consultada por Supuesto Negado aseguró que después del apagón y tras las evaluaciones iniciales “apenas” se está arrancando la planta.

“El proceso de inicio, después de un evento como este, no tiene fecha límite pues por el estado actual de los equipos nunca se sabe, cuesta más. A esta hora solo se han activado las plantas para consumo eléctrico interno”, detalló.

Esta información es muy importante si tomamos en cuenta que el CRP es donde se produce la mayor cantidad de diesel, gasolina, bases lubricantes y asfalto a pesar de que su capacidad ha mermado enormemente.

Por otro lado, la producción de El Palito (Carabobo) y José Antonio Páez (Anzoátegui) están en su mínimo histórico.

Adiós luz que te apagaste

Para entender la crisis eléctrica que atraviesa Venezuela hay que ir a finales de la década de los noventa. De hecho, en 1999, el propio presidente Hugo Chávez admitió ante el Congreso que la caída de la inversión colocaba “al país frente a una verdadera emergencia”.

Por eso se promulgó la Ley del Servicio Eléctrico, cuya finalidad era la liberación del sector.
Sin embargo, desde 2002, diversas voces han señalado que la política de mantenimiento metódico de las centrales decayó, las plantas termoeléctricas comenzaron a disminuir su capacidad de generación de energía y, como si esto fuera poco, el fenómeno de El Niño impactó negativamente en el nivel del Guri.

Hoy día las centrales hidroeléctricas del Guri, Caruachi y Macagua –ubicadas en el bajo Caroní– no suplen el 60% de la demanda y consumo nacional que deberían. Tampoco Tacoa, Planta Centro, Ramos Laguna y las centrales térmicas de Los Llanos y Los Andes surten el 40% restante.

Además, las termoeléctricas operan con deficiencia debido a que no hay suministro permanente de combustibles.

Como consecuencia se está sobreexplotando la capacidad energética del Guri, según los expertos.

Paralelamente, el Gobierno nacional ha denunciado ataques sistemáticos –in situ y remotos– al sistema eléctrico nacional a los que ha calificado de atentados terroristas. Por tal motivo, inició una estrategia para hacer frente al sabotaje y garantizar los servicios en materia de suministro de electricidad y agua potable (una parte muy importante de su distribución depende de la electricidad).

Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado