OSORIO: “CHÁVEZ NO ANDABA VIENDO PAJARITOS PREÑADOS”

Dura con el gobierno, Ana Elisa Osorio, ex-ministra de Chávez, nos dice claramente de qué lado la va a encontrar una intentona para sacar a Maduro.


Por estos días hace 14 años, Ana Elisa Osorio, entonces ministra de Ambiente, era una de las últimas en despedir entre lágrimas al presidente Hugo Chávez cuando salió de Miraflores hacia Fuerte Tiuna, donde su vida y la del país tomarían rumbos inciertos luego de que los militares felones cumplieran la orden de detenerlo y desaparecerlo.

En los minutos siguientes, cumpliendo la orden presidencial de resguardar su vida, Osorio se hizo clandestina por las mismas horas que duró el golpe. Los años últimos la situaron en la Dirección Nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela y luego como diputada al Parlatino.

Pero en los meses recientes ha estado haciendo puntería contra el Gobierno Nacional y, en concreto, contra la impunidad y lo que juzga como una falta de acción del presidente Maduro.

 

-Dando por cierto que el país atraviesa una crisis económica y por defecto política, ¿en tu análisis, en qué fase está la Revolución Bolivariana?

-Es complejo vaticinar y decir cómo estamos. Pienso que estamos en un momento bastante crítico, no solamente por el tema económico, que es grave (no me considero competente para analizarlo porque es bastante complejo), pero definitivamente lo que más me preocupa es que tenemos un gobierno en el que tuvimos una enorme esperanza y que pensamos que efectivamente el presidente Maduro era el elegido para continuar el legado del presidente Chávez, sin embargo vemos una especie de anomia en cuanto a la manera de no afrontar los problemas. No se afrontan.

 

-No se puede importar mucha, mucho…

-Cuando hay una actitud de afrontar los problemas, lo primero que el mandatario debe hacer es discutirlo con el pueblo. Es como si Chávez cuando el golpe se hubiera hecho el loco y no hubiera dicho que eso era un golpe.
-Hay todo un discurso de la guerra económica, pero uno sabe que no es solamente una guerra, hay una serie de ineficiencias, corrupción y de impunidad.
-Cuando la doctora Edmée Betancourt, presidenta del Banco Central de Venezuela, hace la denuncia de que había un desfalco de 20 mil millones de dólares en 2012 o 2013, lo primero que tenía que haberse hecho era abrir una investigación. Ella renunció y a eso se le echó tierra.
-El propio Maduro en un momento reconoce un monto de desfalco. Y uno se pregunta: ¿y dónde están los responsables? Eso nos había pasado anteriormente, pero teníamos algunas fortalezas, incluso de ahorro, pero parecieran que no existen.
-Los dólares del país solamente los maneja el Estado, tiene que tener la información, y no dudo que la tenga, de a quién se le otorgaron y para qué.

 

-¿Ve próxima la asunción al poder de la derecha?

-Es difícil pronosticar qué va a pasar, porque hay una enorme debilidad de nuestro Gobierno, pero por otra parte, tampoco hay una derecha organizada. No está muy claro si pudiera haber una transición desde el punto de vista institucional. Yo no apuesto a eso, apuesto a que ojalá el presidente Maduro haga la necesaria reflexión y tome medidas, se pronuncie ante la situación y lo haga autocríticamente.

-Estoy convencida de que el pueblo venezolano, el pueblo chavista, estaría en apertura de oírlo y acompañarlo si se tomaran medidas que tiendan a las correcciones. Medidas que evidencien que hay una voluntad para corregir la corrupción y no seguir abriendo espacios para la impunidad.

“Estoy convencida de que el pueblo venezolano, el pueblo chavista, estaría en apertura de oírlo y acompañarlo [al presidente Maduro] si se tomaran medidas que tiendan a las correcciones”.

-¿Electoralmente la Revolución entró en barrena…?

-Lo del 6 de diciembre es una respuesta de descontento. Que la oposición haya conquistado la mayoría en la Asamblea Nacional no creo que se pueda despreciar. Hay que analizar profundamente y tomar medidas para evitar… en unos meses tenemos elecciones a gobernadores. Este tipo de elecciones puede castigar al chavismo, dependiendo de las medidas que se puedan tomar, que no necesariamente es que se solucione toda la situación. Lo que es necesario es ver a un gobierno y un jefe de Estado que asuma la jefatura, asumiendo responsabilidades, tomando decisiones que a lo mejor no todas tienen que ser populistas, sino un llamado a juntarnos para afrontar.
-Se está protegiendo a los que malversaron al erario público. Para mí eso no es chavismo. Seguramente en esta situación de desfalco hay muchísimos empresarios de la oposición. Dudo que haya interés en la oposición por resolver este asunto.

 

-¿Qué evaluación hace de la Asamblea Nacional?

-Ha sido muy pobre y tiene que ver con los conflictos internos de la MUD. Por ahí no es el camino, por ahí no hay posibilidad de que por la MUD corrijamos.

 

-¿Ley Amnistía?

-Es una barrabasada. No podemos tener un instrumento que profundice la impunidad. Es triste que no haya responsables.
-Es una ley que no creo que apoye el pueblo venezolano, porque es como una pulpería.

 

-¿Qué representa Venezuela en esta ofensiva continental del imperio estadounidense?

-Es lamentable ver que después de haberse concretado un panorama latinoamericano como bolivariano, responsable y correspondiente con nuestros pueblos, haya habido estos retrocesos -dice en referencia a Argentina, Bolivia y lo que sucede en Brasil y Venezuela.
-No tengo dudas de que el imperio ha arremetido con fuerzas para profundizar las grietas y desmontar lo que habíamos denominado como nuestra segunda independencia.

 

-Y en esa arremetida del imperio, figuras como usted, Giordani y Navarro, ¿no cooperan con esos propósitos al hacer críticas en coyunturas verdaderamente dramáticas?

-Eso fuese cierto si se hace un análisis superficial. Por el camino de nuestro gobierno tampoco estamos fortaleciendo la construcción del socialismo. Es necesaria la rectificación, así signifique un retroceso, que para mi modo de ver, sería reversible en el tiempo.
-La impunidad provoca un desmadre de la propia sociedad. Estamos viviendo un proceso de laxitud en la sociedad donde hay un espacio enorme para la corrupción. No es nada más de los que se llevaron los dólares, sino fenómenos como el bachaqueo. Está influenciada por una laxitud que se está dando en las fuerzas políticas.
-El tema ético es muy importante y hay que afrontarlo con mucha entereza para no perder lo más importante de los pueblos: la valentía y la capacidad de sacrificio. En el paro de 2002, vivimos el sacrificio con entereza.

 

-Había un faro importante entonces…

-A eso me refiero. Estábamos en el paro y el presidente Chávez no estaba viendo pajaritos preñados, sino afrontando el paro, hablando con la gente y explicando lo que pasaba. Se veía condolido por lo que pasaba.

 

-¿Cree que el presidente Maduro no tiene diagnosticada correctamente la situación?

-No sé si la tenga diagnosticada, sino que está en una bola de cristal que lo separa en la comunicación entre pueblo y gobierno y viceversa. O no escucha o no se sabe explicar, pero hay una separación que no permite que haya esa permeabilidad de allá para acá y de acá para allá, para que gobierne con y para el pueblo.
-No se trata solamente de mantener una misión social, sino al pueblo unido y éticamente responsable, que es lo que más me horroriza: el deterioro ético que se está dando en la población.

 

-Si desde su perspectiva el gobierno no rectifica, ¿vamos hacia un fin irremediable de la Revolución Bolivariana?

-La contraparte también es muy débil. No descarto la posibilidad de que haya un movimiento que pretenda sacar al presidente Maduro del gobierno.

 

-¿Bruscamente?

-No desearía que eso ocurriera. Creo en nuestra Constitución y tenemos que respetarla porque ponerse del otro lado es provocar mucho más debilidad en el entramado social que estamos viviendo.
-Creo que eso es lo que quiere la oposición. Si tiene o no la fuerza para hacerlo, no lo sé.

 

-¿Ese escenario dónde la conseguiría a usted?

-Defendiendo al chavismo. Me hice socialista cuando era universitaria y ese sueño lo mantengo y lo he afianzado en mis hijos y en los espacios donde he podido estar.
-No estamos en socialismo porque no se crea de la noche a la mañana. Se ha intentado un proceso de transición y ahorita estamos en proceso de paralización y algo habrá que hacer, o desde el mismo gobierno contra la corrupción, porque son acciones moralizantes, que es lo que necesita nuestro pueblo.

 

-Ha ido mucha gente presa, gobernadores, alcaldes, funcionarios de buen nivel. ¿Qué más?

-No sé quiénes se han robado los reales, no sé a quién se los dieron. Allí hay un sustrato que en realidad es un cáncer. La fuga de capitales no empezó con Maduro, sería injusto atribuírselo nada más a este gobierno. Lo que pasa es que en las circunstancias y accionar del presidente Chávez eso quedó como solapado. Seguramente también la bonanza de los precios del petróleo ayudó. Hay que tomar medidas moralizantes para evitar que la falta de ética siga avanzando al interior del pueblo.

 

-¿Ha sentido indicios de que pueda haber un golpe militar?

-No dudo que debe haber sectores que están propiciando que lo haya. No sé si dentro del sector militar habrá alguno que se preste para ello.

 

-¿De derecha?

-Si se va a dar, es de derecha.

No dudo que debe haber sectores que están propiciando que haya [un golpe militar]”.

-La irrupción de un movimiento político social de izquierda…

-Eso no nace de un día para otro. Efectivamente, hay que ir construyendo referencias a futuro.

 

-Si Maduro la convocara a usted a aportar algunas soluciones, ¿pondría condiciones?

-No sería parte de este gobierno.

 

-¿Aunque diera muestra de querer cambiar?

-Habría que evaluar.

 

-Al presidente Maduro se le pide que sea como Chávez…

-Eso no es correcto. Uno no puede exigirle a él que sea una persona que no es. Eso nunca debimos habérnoslo planteado, aunque a lo mejor nos lo planteamos en el subconsciente.

 

-¿Qué opinión tiene de Maduro antes de ser Presidente?

-Tuve un respeto por Maduro canciller y en su accionar político.

 

-¿Usted está en Marea Socialista o sigue en el PSUV?

-No he renunciado al PSUV, pero no he sido considerada para una actividad más nunca. Fui de la Dirección Nacional. He tenido cercanía con la gente de Marea Socialista porque he tenido espacios para intercambiar. Ahorita estoy como un libre electrón.
-El PSUV está sin actividad, antes la tenía permanentemente, nos comunicábamos con el Presidente y nos daba recomendaciones. Eso ahora no está pasando, cuando en estos momentos de crisis es cuando se hace un partido fuerte.

 

-¿Qué sentimientos le afloran cada abril?

-Esa fecha siempre me hace revivir mucho dolor. El 11 de abril fue una noche de mucho dolor y tristeza ver al presidente Chávez salir de Miraflores. Un sueño que está cristalizándose y que de pronto se desmorona. Algunas veces en estos últimos meses he sentido algo similar, de ver que se está desmoronando, no de manera abrupta, sino poco a poco. Eso me provoca dolor y frustración.
-Ahora estoy en rol pasivo, aunque tampoco visualizo cómo tener un rol más activo.

Evoca que el 11 de abril de 2002 estuvo todo el día en Miraflores a la espera de instrucciones y Chávez no los atendía. A las 11 de la noche golpearon su oficina y les hizo entrar al despacho.

-Estaba muy sereno, con una pistola en la mesita. Se puso su uniforme de campaña y dijo que era un golpe y que se iba a entregar porque no podía permitir que hubiera más muertos.

-Se despidió de todos, uno por uno: me dijo, al ponerme las manos en los hombros: “tú eres una mujer muy valiente”.

Al irse Chávez a Fuerte Tiuna, la desorientación en Osorio subió a niveles delirantes, sin saber en quién confiar. La duda se ciñó hasta en sus escoltas, aunque luego supo que estaba equivocada.

-Salimos con Nelson Merentes y María Urbaneja y fuimos a mi casa a buscar ropa (ya le había pedido a mi hijo que se fueran).
Y se hizo clandestina en esas horas porque había una campaña de persecución a través de los medios y porque esa había sido la instrucción de Chávez: todo el mundo protéjase.

 

-¿La incorporación de Aristóbulo en esta centrífuga actual le generó expectativas?

-Con Aristóbulo tengo un vínculo de mucho tiempo. Creo que estamos a tiempo de pensar que pueda hacer una contribución importante y apuesto a que así sea. Tiene un perfil que pudiera contribuir, si asume una relación bien sincera con el presidente Maduro.

 

-¿Se perdería un referendo si se realizara?

-Es una posibilidad.

 

-¿Es una posibilidad grande o pequeña?

-Va a depender mucho de las reacciones que el presidente Maduro pueda tener a corto plazo. Si se mantiene desconectado del sentimiento popular…

 

¿Está desconectado del sentimiento popular?

-Yo lo siento así.

 

-¿Cuán cierto es para usted que estamos en una guerra económica?

-Hay un componente de guerra, pero hay un componente enorme de un desfalco. No es nada más un tema de guerra económica, sino que también ha habido una situación que no se ha corregido y se ha mantenido en la impunidad. Hay una combinación de esos dos factores.

 

-Si no Maduro, ¿debe surgir en la Revolución Bolivariana un liderazgo que conecte como lo hacía Chávez? ¿Hace falta un liderazgo de esas características?

-Hace falta una referencia que yo, lamentablemente, no la veo. Esa es parte de las dificultades.

 

-¿Aristóbulo?

-No lo sé.

 

-Y si hace falta, ¿dónde está?

-No lo he identificado, pero a lo mejor existe y ojalá que apareciera.

 

-¿Padrino López?

-Es un hombre cuidadoso que se ha mantenido en el ámbito constitucional.

 

-¿Qué opina del actual gabinete?

-Me ha mantenido muy al margen, prefiero mejor ni comentar.

 

-Mediáticamente se le percibe como crítica visceral.

-No creo que sea una crítica visceral.

 

Arco Minero: dos veces la Faja Petrolífera

 

-Es falso que el arco minero nos va a solucionar los problemas económicos. Nunca ningún país ha salido de los problemas a través del rentismo.
-Ya tenemos un impacto importante con la extracción de bauxita y el hierro y llevar eso a otra extensión de 114 mil kilómetros cuadrados, el doble de la faja petrolífera… El macizo guayanés es una obligación protegerlo porque es un patrimonio de la humanidad.
-Esas extensiones selváticas son las que regulan las temperaturas, son las que permiten el ciclo hidrológico. Afectar esta zona para extraer oro, coltán… no hay la tecnología adecuada y sustentable.
-Merentes dijo que iba a ser de una manera sustentable ambientalmente…, eso no es verdad. Tal vez está repitiendo lo que alguien le dijo, pero lo engañó. Son excavaciones a 150 metros de profundidad y a cielo abierto. Y con cianuro, que afecta los acuíferos y mata todo lo que está alrededor.
-Hace poco hicimos un encuentro con presencia de gente conocida y se ha planteado hacer un amparo constitucional donde se solicite se paralice el arco minero. Vamos a recoger firmas.

-¿Le llama la atención que la derecha no haya criticado ese proyecto?

-Ellos son parte de esos negocios. Seguramente habrá algunos chavistas, pero no son los más.


Ana Elisa Osorio es médica, con postgrado en Planificación en el sector público y de salud. Durante el primer periodo del presidente Chávez, desempeñó labores como ministra del Ambiente y los Recursos Naturales (2000-2005) y antes fungió como viceministra de Salud del Ministerio de Salud y Desarrollo Social (1999-2000). Integró la Dirección Nacional del PSUV. Fue diputada del Parlamento Latinoamericano (Parlatino) hasta 2015 y en la actualidad está adscrita a la Plataforma por una Auditoría Pública y Ciudadana contra el Desfalco a la Nación. Se autodefine como ecosocialista, feminista y antiimperialista.

Douglas Bolívar/ Supuesto Negado