Antímano: habla la parroquia más chavista de Caracas

A continuación, lee el último trabajo de nuestra serie de reportajes especiales sobre chavismo. En el texto, Antímano, la que históricamente fue la parroquia más chavista de Caracas, se confiesa a la luz de la coyuntura nacional de esta hora.

Hablar de Antímano es hablar de una de las parroquias tradicionalmente más pobres de Caracas. Y desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1998, hablar de Antímano también es hablar de uno de los sectores de referencia del chavismo.

Con sus 131 mil 963 habitantes, según datos del último Censo Nacional de 2011, y sus 18 barrios, Antímano es un termómetro electoral para el chavismo, que en 2015 perdía por primera vez en su historia una elección.

En esa ocasión, los antimanenses eligieron como sus representantes a la Asamblea Nacional a los opositores Richard Blanco y Stalin González.

Antímano, como todo el país, no escapa de la crisis económica y del deterioro de los servicios públicos que se ha generalizado en Venezuela.

Para algunos habitantes del sector, la parroquia Antímano está, desde hace bastante tiempo, en franco abandono.

Esta realidad ha llevado a algunos habitantes de esta populosa zona a la decepción, y a no querer participar más del movimiento político por el que tanto lucharon en el pasado.

Indira vive en el barrio La Acequia. Tiene 31 años, es contadora y trabajó durante muchos años para el Estado. Ahora labora en una empresa privada, asegura que sigue siendo chavista, pero que el mal manejo de la administración del Estado por parte del Gobierno del presidente Nicolás Maduro la ha llevado al abstencionismo y al desánimo.

“Yo soy chavista, siempre le di mi voto a Chávez, pero me parece que este Gobierno está ciego. No nos escucha, no hace nada, es como si no existiéramos”, opina la joven a bordo de una unidad de transporte público “pirata”, de esas que salen de Zona Rental hasta Caricuao, y que tiene como parada obligatoria Antímano.

“¿Volvería a votar por el proceso?”, le preguntamos, mientras observa distraída por la ventana, con la mirada cansada, típica de los que viven en las periferias capitalinas, que tienen que levantarse antes del amanecer y llegan después que se pone el sol.

“No, pero tampoco votaría por Juanito Alimaña”, dice, en referencia al apodo con el que el presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Diosdado Cabello, se refiere en su programa semanal televisivo al diputado Juan Guaidó.

Pero hay otro sector del chavismo que piensa distinto.

José Borges, de 42 años, vive en el barrio Germán Rodríguez junto a su hijo Miguel, de 7 años, y su esposa. Alquilan una pequeña pieza, un anexo de un solo ambiente desde hace unos 5 años.

Pese a que ambos son profesionales y tienen trabajos extras, el sueldo no les da para conseguir algo más grande. Aseguran que cuando Chávez estaba vivo las cosas funcionaban mejor, porque él era una garantía de ello.

“Chávez era una garantía de que las cosas funcionaran correctamente, pero la guerra económica, también algunas negligencias en cuanto a las responsabilidades de las autoridades medias se refiere, han hecho que Antímano esté en una situación de abandono actualmente”, dice al equipo de Supuesto Negado, mientras mira por la ventana, cuya vista está adornada por cientos de casas como la suya.

Sus quejas parecen ser el eco que retumba en toda Venezuela: racionamientos excesivos de agua, botes de aguas limpias, basura acumulada en las calles y retrasos para la recolección de estos desechos sólidos, dificultades para adquirir el gas doméstico o irregularidades en las rutas de transporte, entre otros.

“En Antímano estamos a merced de la especulación de los transportistas, que en su mayoría eliminaron la prestación del servicio tradicional, de las rutas internas, aprobadas por la alcaldía, y prestan servicios en la modalidad pirata, con tramos expresos vía autopista, en los que tienes que pagarles lo que les da la gana, y destinar el poco efectivo que se tiene”.

Su familia, cuenta, también tiene que hacer maromas para conseguir el gas doméstico en bombona. Pese a que afirma que el consejo comunal de su sector lo gestiona, comenta que muchas son las veces en que ha tenido que salir de la parroquia para conseguirlo.

Un poco más abajo, por la Calle Real, la principal de Mamera, encontramos a la familia de Leandro Gómez. Vive junto a sus dos hermanos y sus padres, de la tercera edad, pensionados por la Misión En Amor Mayor.

Se define como un chavista de corazón, pero asegura que esto no le impide darse cuenta de que Antímano ha desmejorado, sobre todo en la prestación de los servicios públicos.

“El agua aquí llega los domingos y la quitan los miércoles, pero a veces pasan varias semanas para reconectar el servicio”, dijo.

Denuncia, además, lo que a su parecer es un manejo irregular por parte del consejo comunal del beneficio de la bolsa CLAP.

“Aquí el Consejo Comunal Santa Eduviges se reúne una vez al mes y le piden a las personas pagar tres aranceles: el costo de la bolsa, los gastos administrativos y el traslado, todo esto va a la cuenta bancaria de una de las voceras, que por cierto nosotros mismos elegimos, y ella se lo pasa a Imerca. Pero pasan dos meses o tres meses sin que llegue la bolsa del CLAP cuando las familias de la parroquia han depositado o transferido, esto yo nunca lo he entendido y el Consejo Comunal tampoco lo explica”, sostuvo.

Gómez, quien vive desde hace 33 años en Mamera, asegura que pese a las dificultades, de haber una convocatoria a elecciones, bien sea parlamentarias o de cualquier tipo, su voto iría de nuevo al chavismo.

“Sí votaría, y votaría nuevamente por mi Gobierno Revolucionario, apoyo 100% al presidente Maduro, al igual que cuando estaba el comandante Chávez”, declaró y alertó a las autoridades del Gobierno nacional sobre el poco interés en hacer seguimiento al cumplimiento de las misiones, y los instó a escuchar más al pueblo.

“El comandante Chávez lo decía: el pueblo es el poder que tenemos, hay que escuchar al pueblo, para eso él creó las grandes leyes”, añadió.

De la misma opinión es José Borges, quien también asegura que no solo él y su esposa votarían, sino que Antímano completo ejercería su derecho al sufragio.

“Antímano siempre vota, pase lo que pase, y siempre lo ha demostrado, y a pesar de que ha mermado la cantidad de votantes en los colegios acá, la maquinaria se sigue moviendo”, opinó.

Entre las bases y los mandos medios

Fátima Guveira es la presidenta del Consejo Comunal El Depano. Sus carencias y problemas no son muy distintos a los de sus vecinos, solo que al parecer maneja un poco más de información al respecto.

Explica que el retardo en la distribución del gas, que está a cargo de la Empresa de Propiedad Social Gas Antímano, podría responder a varios factores como escasez del combustible en el centro de llenado o desperfectos en los camiones repartidores, que solo son tres para atender a toda la parroquia.

Guveira también afirma que en la zona que atiende, los alimentos subsidiados del CLAP llegan con puntualidad una vez al mes, pero en los comercios antimanenses se manejan “precios exorbitantes” para estos mismos productos, y hace un llamado a aplicar “mano dura” contra este fenómeno.

“Los precios son exorbitantes cada día más, al igual que el bachaquerismo que va en aumento, contra ello necesitamos mano dura”, clamó y recordó que a los problemas que presenta el servicio de aseo urbano, se le suma que los mismos miembros de la comunidad arrojan desperdicios por doquier.

Pero pese a todo, Fátima garantiza que en la urnas volvería a dar el sí a un nuevo período para Nicolás Maduro, o en el caso de las parlamentarias, para recuperar el terreno perdido hace cuatro años, porque para ella no se trata de “un hombre”, sino de un proceso socio-político que no se puede dejar perder.

“Pienso que como Chávez, ninguno, pero por algo él nos pidió que apoyáramos a Nicolás Maduro, además, no es un hombre, sino un proceso que debemos respaldar, con Maduro en Antímano se han mantenido los programas y se han fortalecidos algunos más, sin embargo no se puede negar que existe un poquito de apatía por la situación país, ahí es donde nosotros debemos hacer un trabajo fuerte para mantener y no dejar caer este proceso”, invitó.

“Claro que sí iría a votar, no por obligación, sino por convencimiento, estoy con el proceso y pienso apoyarlo, ya como te dije, no por un hombre sino por el proceso en sí. Seguir con el legado del comandante Chávez, lo que hemos logrado hasta el momento no podemos permitir que se pierda”, insistió.

A un paso de la cima

El concejal por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) por Antímano, Jimy Gudiño, también ofreció a Supuesto Negado su punto de vista acerca de la situación en la parroquia más chavista de Caracas.

En entrevista telefónica, Gudiño reconoció que existen problemas y desmejoramiento en los servicios públicos, situación que a su juicio se agrava con el bloqueo que pesa sobre Venezuela.

“El caso de Antímano no se escapa de ninguna de las realidades de las parroquias de Caracas, o de las parroquias a nivel nacional. Nosotros ahorita estamos siendo víctimas de un bloqueo económico, comercial y financiero. Ese bloqueo ha llevado al desmejoramiento en algunos servicios públicos, pero nosotros nos estamos organizando en mesas de trabajo”, explicó.

Detalló que en la actualidad existen 22 comunas y 197 Consejos Comunales, lo que hace a Antímano una de las parroquias cuyo Poder Popular está más organizado, y es por ello que ha podido resistir los embates de la crisis.

“Es una de las parroquias más organizadas en el tema del Poder Popular. Si revisamos en el tema político tenemos 65 UBCH, es un alto nivel de porcentaje de maquinaria dentro del territorio (…) y si revisamos en el tema de las distintas mesas técnicas en los sectores populares, podemos decir que tenemos más de 60 comités de salud y más de 50 comités de tierras”, expuso.

El representante del PSUV garantiza que Antímano y su población tienen la moral alta y la maquinaria electoral está preparada para derrotar a la oposición en cualquier escenario. No obstante, no ve en el panorama inmediato unos comicios presidenciales, pues, dice, la oposición debe esperar a que Maduro cumpla la mitad de su mandato, que inició en enero de este año, para activar un referendo revocatorio.

“Estamos preparados para ganar las elecciones, nosotros tenemos una maquinaria lista para ganar las elecciones, sean de la AN o las elecciones que sean (…) Antímano va a seguir manteniéndose sobre el 70 por ciento a favor de la Revolución Bolivariana”, proyectó Gudiño.

Cuatro visiones diferentes de la realidad, de las bases, a los mandos medios, llegando a la alta política antimanense, cada uno observa, vive y siente a la parroquia de forma distinta.

“Depende con el cristal con que se mire”, este dicho popular parece encajar a la perfección en Antímano, que en época de Chávez llegó a ser uno de los bastiones chavistas más fuertes e impenetrables, cuyas calles recorrió en 2010, para rescatar a los afectados por las lluvias y en 2012, cuando un río humano acompañó su caravana de campaña para las elecciones de agosto de ese año.

“En 2010, el comandante Chávez estuvo acá en la parroquia y difícilmente podrán olvidarlo muchas generaciones, cómo ese hombre se metió hasta lo más alto de los cerros para acompañar a la gente”, recuerda José Borges, mientras su mirada se pierde por la ventana de su pequeño anexo, en la parroquia más chavista de Caracas.

Por: Maya Monasterios Vitols / Supuesto Negado

Con este reportaje concluimos nuestra serie de trabajos especiales sobre chavismo. Si no leíste los anteriores, llégate. Están todos en la página web de Supuesto Negado. Visita nuestras redes sociales y comenta ¿sigue el chavismo vivito y coleando?