LOS 5 ATENTADOS TERRORISTAS MÁS SONADOS EN VENEZUELA

atentados

Desde sobres bombas hasta helicópteros rebeldes, Venezuela también ha sufrido atentados terroristas en los últimos treinta años. Estos son algunos de los casos más sonados:

La seguidilla de “Sobres Bomba”

El 19 de julio de 1993, Hugo Betancourt, funcionario de la extinta Corte Suprema de Justicia (CSJ), recibió y abrió un sobre que estaba dirigido a la Sala Plena del ente judicial.

El paquete, cuyo remitente era un tal “Pedro Carmona”, explotó y se llevó la mano de Betancourt. También resultó herido otro compañero de labores.

Ese fue el segundo sobre de cuatro que fueron entregados a varios representantes del Poder Judicial que investigaban el célebre caso de los rústicos Jeep, adquiridos con dinero de la partida secreta del Ministerio de Relaciones Interiores para la campaña presidencial de Jaime Lusinchi.

El primero fue recibido por el magistrado Alirio Abreu Burelli; el tercero estaba dirigido al Presidente del CSJ, Gonzalo Rodríguez Corro y el cuarto, entregado, extrañamente, en la Escuela de Enfermería de la Universidad Central de Venezuela. Todos remitidos por Carmona. Ninguno explotó.

Pero los que sí explotaron fueron otros artefactos colocados en la sede de Fedecámaras, en una bomba de gasolina en Altamira y cerca de la Embajada de Colombia en Chacaíto.

Las investigaciones llevaron al excomisario de la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención (Disip), hoy Sebin, José Maximiliano Monsalve Planchart, verdadero remitente de las cartas explosivas.

Monsalve Planchart, uno de los participantes en la masacre de El Amparo, confesó que el también el excomisario de la Disip, Henry López Sisco, había participado en el envío de los primeros tres sobres. (Ver más en “Recordando los sobres bomba en la Venezuela de Caldera”).

Coche Bomba en el CCCT

Luego del explosivo del mes de julio estalló un carro bomba el 18 de agosto de 1993, en el estacionamiento del Centro Ciudad Comercial Tamanaco (Ccct).

Según pesquisas policiales, Walter Del Nogal y Ramiro Helmeyer fueron los autores materiales. Entre los ideólogos del atentado se encontraba, otra vez, López Sisco. También un grupo de banqueros que buscaron hacer leña del árbol caído con el particular mes anterior.atentados

Helmeyer era buscado en Estados Unidos por tráfico de drogas y de armas. Del Nogal era blanco de la policía suiza por narcotráfico. Ambos fueron funcionarios de seguridad durante los gobiernos adecos de Carlos Andrés Pérez y Jaime Lusinchi.

¿Por qué banqueros en ese rollo? Los atentados de julio hicieron tambalear el mercado financiero, por lo que nuevas bombas empeorarían las cosas en la Bolsa de Valores. Así podrían comprar a precio de gallina flaca inmuebles, acciones y entidades bancarias.

Bombas diplomáticas en 2003

En la madrugada del 25 de febrero de 2003, varias bombas creadas con C4 fueron detonadas en la embajada España, ubicada en La Castellana y el Consulado de Colombia, en Chacaíto, con saldo de cuatro heridos y serios daños materiales.

Entre los implicados, se encontraban ex-militares contrarios al gobierno del presidente Hugo Chávez, como el exteniente de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), José Antonio Colina, hoy protegido por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, y Germán Rodolfo Varela, señalado como uno de los autores de estos hechos.

Ambas explosiones se dan luego de finalizado el Golpe Petrolero de dos meses convocado por Fedecámaras y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV).

Caso pendiente: Danilo Anderson

El 18 de noviembre de 2004 a las 9:35 de la noche, un fuerte estruendo alteró a los vecinos de la solitaria urbanización Los Chaguaramos de Caracas.Era el vehículo en donde se desplazaba el fiscal Danilo Anderson, víctima de un atentado con explosivos C4 colocados en su 4×4 amarilla y que investigaba a más de 400 personas por su participación en el Golpe de Estado contra el presidente Chávez en 2002. También indagaba sobre el sabotaje petrolero de 2002-2003.

Anderson salió del Instituto Universitario de la Policía Científica (Iupol) y al encender su camioneta, fue activado un artefacto con explosivos puestos debajo del asiento del conductor.

Según las investigaciones, los hermanos Otoniel y Rolando Guevara, exfuncionarios de las extintas Policía Técnica Judicial (PTJ) y Disip, fueron los autores intelectuales del acto terrorista.

Su primo, Juan Bautista Guevara fue señalado como el autor material. Todos cumplen condena por el homicidio del Fiscal.

Igualmente, surgieron nombres como Johann Peña, Pedro Lander y Patricia Poleo; los dos primeros como presuntos autores materiales y la periodista radicada en EE. UU., por su presunta vinculación.

El Helicóptero y su 350

Un grupo de funcionarios policiales liderados por el inspector Óscar Pérez, robó un helicóptero Airbus Volcom, modelo 105, siglas CICPC02, propiedad del Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) el 27 de junio de 2017, para arremeter contra las sedes del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Ministerio de Interiores, Justicia y Paz (MIJ), cercanas ambas al Palacio de Miraflores en Caracas.

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Desde el aire, los uniformados efectuaron alrededor de 15 disparos contra el edificio del MIJ, mientras se realizaba un agasajo a los comunicadores sociales por ser el Día Nacional del Periodista. Al menos 80 personas se encontraban en la fiesta.

Luego, Pérez y sus secuaces siguieron su rumbo al TSJ. La Sala Constitucional del Máximo Tribunal se encontraba en sesión y un grupo de trabajadores en sus oficinas, cuando desde el helicóptero, que portaba un letrero con un gigante “350 libertad”, realizaron varios disparos y lanzaron cuatro granadas.

Después del ataque, Óscar Pérez hizo circular un vídeo en el que se atribuía el atentado terrorista “en nombre de la libertad” y aseguró que eran “guerreros de Dios”.

Pronto ejecutaron otra serie de atentados a destacamentos de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana; sin embargo, el grupo criminal fue desmantelado el 15 de enero de 2018.

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Por Aimeg Garcia / Supuesto Negado