“HAY GENTE QUE QUIERE MUCHO A SU PAÍS Y HAY GENTE QUE NO”

La Autoestima del Venezolano

Para el doctor Manuel Barroso, estudioso de la autoestima, los venezolanos hemos mejorado en la estima hacia el país y hacia nosotros mismos. Sin embargo, piensa que la resiliencia la hemos llevado “al extremo”.

Desde Estados Unidos, país donde actualmente reside, este recordado escritor, que a principio de los 90 reventó las ventas en las librerías con su obra La autoestima del venezolano: democracia o marginalidad, nos concedió esta entrevista en la que nos explica cómo desde entonces han cambiado algunas cosas en el país.

– ¿Cómo valora usted la autoestima de los venezolanos en este momento?

-Yo creo que nosotros hemos mejorado un porcentaje bien alto. Nos estamos respetando más a nosotros mismos – individualmente y colectivamente-. Tenemos más conciencia de lo que está pasando. Estamos dando menos poder a los políticos. Estamos haciendo nuestra propia vida, tomando decisiones. Todo eso ha mejorado nuestra capacidad de manejarnos en el riesgo. La autoestima se aprende en la casa y se aprende en la calle.

– Hay gente que tras evaluar negativamente la situación del país decide irse, ¿qué tiene que ver eso con la autoestima?

– Esas son decisiones personales que cada uno las tiene que tomar en base a su capacidad de manejar el riesgo. Hay gente que se viene (a Estados Unidos) porque cree que esto es Walt Disney y que aquí se encuentra trabajo a la vuelta de la esquina y que aquí todo el mundo está esperándote. El asunto es al revés (…) La autoestima tiene que ver con estar ubicado en el tiempo y en el espacio, estar identificado contigo mismo.

– ¿Qué refleja el hecho de que haya venezolanos que prefieran frases descalificativas hacia el país?

– Refleja una autoestima muy baja. Cuando yo oigo esas expresiones de Venezuela les digo ¿quién es Venezuela? Venezuela somos los venezolanos y los que han venido a Venezuela a ayudarnos. Entonces, si yo hablo mal de mi país es como hablar mal de mi familia, estoy hablando mal de mí mismo porque yo soy responsable de todo lo que pasa.

– Aunque hay gente que constantemente lanzan esos descalificativos contra el país, muchas veces se ha señalado la resiliencia del venezolano, su capacidad de sobreponerse, de mantener el sentido del humor. Incluso, Venezuela siempre puntea como uno de los países donde sus habitantes expresan ser más felices ¿cómo usted explica esto?

-Es verdad que hemos aprendido mucho en resiliencia pero hasta el extremo, de manera que más que resilientes lo que somos es aguantadores. Aguantamos lo increíble, no reaccionamos sino hasta el último momento. La resiliencia no es rabia, la resiliencia es energía, es estar consciente de que yo sí soy capaz de salir de esa situación. Mucha de esa resiliencia la gente la usa para irse a otros países porque no quieren desperdiciar los mejores años de su vida con sus hijos.

– Usted dice que su libro La autoestima del venezolano: democracia o marginalidad es para reafirmarnos como venezolanos a carta cabal… ¿Están los venezolanos desidentificados con su país?

– Una gran parte sí. Hay gente que quiere mucho a su país y hay gente que no. Hay gente que ha ido a los mejores colegios y son boliburgueses, son más corruptos, son católicos, pero, si eso es lo que llamamos autoestima yo no lo creo. Yo no creo que la autoestima se mida por los millones que uno tiene en el banco. La autoestima tiene que ver con ecología interna y eso es lo que está roto en Venezuela.

– ¿Por qué usted vincula la autoestima con la democracia?

-Si vemos a la democracia como una filosofía de vida entonces la autoestima está totalmente integrada con la democracia. Mi libro Una nueva democracia participativa, ética y ecológica, ha sido la combinación entre democracia y autoestima. Si no hay autoestima no hay democracia. La democracia sin autoestima es lo que tenemos en Venezuela, una democracia de discurso.

– Desde su punto de vista, ¿los programas sociales que ha implementado el Gobierno no contribuyen a aumentar la autoestima?

-Son ideas muy excepcionales; en países como Indonesia programas como esos se han utilizado para sacar a más de 30 millones de personas de la pobreza, ¿pero qué pasa en Venezuela? Que todo se ha ideologizado, y de la ideología se pasó a la corrupción, ¿y de la corrupción qué queda? Nada. Algunas cosas funcionan más o menos en términos de salud pero podrían haber sido una maravilla. Eran ideas muy buenas, pero a lo mejor para algunos como venían de Chávez eran malas. Yo no creo eso, yo creo que Chávez tenía algunas cosas que podían haber sido estratégicas para educar la comunidad.

_________

Supuesto Negado

– Manuel Barroso perteneció a la orden jesuita, es psicólogo y estudioso de la autoestima del venezolano. Autor de varios libros, entre ellos: Autoestima: ecología o catástrofe; Crisis: la cultura del subdesarrollo; Una nueva democracia: participativa, ética y ecológica. Actualmente reside en Estados Unidos.