Ni la ayuda humanitaria se salva de los revendedores

La ayuda humanitaria que arribó a Venezuela el pasado 16 de abril, tampoco se escapa de los vicios que tienen buena parte de la responsabilidad en la crisis que afecta al país.

Así lo manifestaron ciudadanos armados de pancartas y consignas frente a la sede principal de la Cruz Roja en Caracas, en donde denunciaron que persisten las fallas en la distribución de los insumos y que muchos de ellos ya se venden en el mercado negro a precios que triplican el sueldo mínimo, como es el caso de los bidones para colectar agua que llegaron en ese primer cargamento.

Margot Monasterios, miembro de una organización no gubernamental que hace vida en el Hospital Universitario de Caracas, convocó una rueda de prensa en las puertas de la Cruz Roja para protestar por la corrupción en la entrega de las donaciones. “Nos sentimos burlados. Vemos un caos en la entrega del material”, aseguró.

Por otra parte, los manifestantes señalaron que el organismo internacional aún no dispone de medicinas para atender las necesidades de la población en patologías como diabetes, hipertensión y lupus.

Hasta el momento, solo entregan kits de material quirúrgico y pastillas potabilizadoras, una ayuda que los ciudadanos apostados frente a la Cruz Roja consideran insuficiente para enfrentar la crisis que aqueja al país.

Autoridades de esta institución informaron que el próximo 8 de mayo se prevé la llegada de un nuevo cargamento, sin embargo reconocen que no tienen información sobre cuál será su contenido.

Ante las denuncias de reventa de los insumos, los manifestantes solicitaron al organismo que permita la participación de las comunidades en su entrega y que redoblen esfuerzos para evitar que material tan delicado caiga en manos inescrupulosas que solo buscan el lucro particular.

Por Andreína Ramos Ginés / Supuesto Negado