PARA BIEN O PARA MAL ES DIFÍCIL IGNORAR AL CHAVISMO

Ernesto Navarro cuenta el día que Simón Bolívar se paseó por el sambódromo con la escuela de samba “Vila Isabel”.

 


Aunque algunos de sus detractores traten de disminuirlo, el impacto de Hugo Chávez no tiene precedentes en la historia política de este lado del planeta.

 

Su rostro adorna paredes, oficinas, calles y locales de cientos de países. Sus discursos se repiten en libros, documentales y hasta canciones de los más variados géneros musicales.

Escuche: Ya no vengan (Hormigas Negras) 

Recientemente, el periodista Eleazar Díaz Rangel se refirió en un artículo a la ascendencia política del comandante venezolano durante su cúspide como líder de la revolución bolivariana.

“Alguna influencia debió tener en las elecciones de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay y Uruguay, que fueron ganadas por fuerzas progresistas que cambiaron la geopolítica continental (…) Con la llegada de Chávez al poder, todo cambió. El lenguaje y los hechos los mostraron como alguien distinto; que ni las oligarquías locales ni Washington podían controlarlo, influirlo.”

Las formas, la actitud y el discurso de Chávez, encontraron siempre oídos y corazones de los pueblos pobres de América Latina.

Para alegría de algunos y para desconsuelo de otros, el chavismo penetró hasta espacios jamás pensados… como los Carnavales de Río de Janeiro, en Brasil.

Chavismo carioca

Terminados los Carnavales brasileros de 2006, era Hugo Chávez el que le daba la vuelta al mundo.

“Triunfo ‘chavista’ en Río”, decía una nota de la BBC de Londres y en ella agregaban que “una escuela de samba, patrocinada en gran parte por el gobierno de Venezuela, ganó este miércoles la competencia anual de los desfiles del famoso carnaval de Río de Janeiro”.

La escuela de samba “Vila Isabel”, contando con el patrocinio de Petróleos de Venezuela (PDVSA), se presentó en el sambódromo con una alegoría a los libertadores de América, un Simón Bolívar de 15 metros de alto levantando en la mano derecha un rojo corazón palpitante, un batallón de soldados alados y fotos de Evita, Perón, Sandino, Che Guevara, Pancho Villa, Sucre, Frida Khalo, San Martín, Túpac Amaru, Diego Rivera y Martí, entre otros.

La historia de América pasó al ritmo de “Soy loco por ti, América”, y culminaba el monumental Libertador. 

Cuando fue público que PDVSA apoyaba a una de las escuelas de samba, la prensa venezolana de inmediato hizo campaña en contra de “Vila Isabel”.

El bloguero venezolano Luiguino Bracci, escribió en 2006: “Globovisión, por su parte, había enviado al periodista Nelson Bocaranda a reportar lo que veía. El supuesto periodista expulsaba odio en la transmisión telefónica, y sólo se quejaba de cada detalle que veía en la carroza, incluyendo una imagen con el Ché Guevara la cual le daba repugnancia. Insinuaba que era un Bolívar homosexual debido a que usaron plumas y colocaron un gran corazón rojo en su mano. Y no hacía otra cosa sino criticar con un lenguaje lleno de odio, que en lo particular a mí me dio risa”.

Lo cierto es que por más saña que fue inyectada a los comentarios telefónicos del periodista, nada pudo impedir que “Vila Isabel”, en muy buena lid, saliera triunfante en el Carnaval brasileño del año 2006.

Pero pudiera pensarse que la cercanía geográfica con el “gigante amazónico” hizo más factible la filtración del chavismo… pues no. Del otro lado del charco, hay quienes asumen íconos propios de la revolución bolivariana, sea para bien o sea para mal.

Planeta rojo

Este 2017, en los Carnavales de Cadiz apareció una Chirigota (comparsa que se junta en Carnavales para cantar coplas en las que se burlan, ridiculizan y critican diferentes aspectos de la sociedad) con unos “Marcianos perroflautas con un traje con la bandera de Venezuela”. 

Estos “Marcianos de Venezuela” pretendieron la conquista de la tierra a base de humor, “que es la manera más fácil de conseguir que los terrícolas se rindan”.

La referencia a Venezuela, país que bajo el color rojo del socialismo reivindica una revolución, fue utilizada por los españoles para criticar “que los gobiernos se gasten millones en conseguir el más mínimo microbio y que se olviden de que mueren seres humanos. Una aspiración de hallar vida en otros lugares a pesar de que el hombre está matando su propio planeta”.

Para bien o…

El chavismo, incluso después de la muerte de Hugo Chávez, es una herramienta de los pueblos pobres, un garrote para enfrentar a los poderosos, estén disfrazados de poder económico o de poder político… que casi siempre es lo mismo.

Lo cierto es que ambos eventos (Brasil y España) ocurridos con 10 años de distancia, dan alimento para lo que el analista político Alberto Aranguibel define como la imposibilidad de obviar a la Revolución Bolivariana como actor político… les guste o no.

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Por Ernesto J. Navarro / Supuesto Negado