Bolsonaro veta spot con transexuales y ahora publicidad estatal tendrá que pasar por “previa autorización”

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, volvió a ocupar las primeras planas de los diarios internacionales por su lenguaje incendiario y sus decisiones controversiales.

Esta vez, el jefe de Estado vetó y retiró una importante campaña publicitaria del Banco de Brasil −institución pública cuyo presidente fue nombrado por el propio Bolsonaro− porque su elenco era multirracial e incluía a transexuales, personas con tatuajes y cabellos de colores.

De acuerdo con la empresa, el objetivo de la campaña era captar a la población juvenil para que abrieran nuevas cuentas que podrían ser manejadas exclusivamente a través de Internet.

Rubem Novaes, presidente de la entidad financiera, señaló en unas declaraciones ofrecidas por escrito a la BBC de Londres que el radicalismo contra la campaña pudo deberse a que “por años la izquierda se encargó de visibilizar a las minorías”, algo que Bolsonaro pareciera querer revertir.

Días después de retirada la campaña, el propio mandatario expuso sus motivos: “la línea (ideológica) ha cambiado. ¿Qué quiere el pueblo? Respeto a la familia. Nadie quiere perseguir a ninguna minoría, (pero) no queremos que el dinero público se utilice de esa manera”.

Luego del altercado, el Gobierno anunció que toda la publicidad estatal requeriría autorización previa de la máxima autoridad antes de difundirse.

Bolsonaro nunca ha ocultado su pensamiento sobre cuestiones esenciales para la vida en sociedad, por ello ha sido tildado de homofóbico, misógino y racista. Su discurso ha provocado tanta cólera en algunos sectores de la población, que durante su campaña hacia la presidencia fue apuñalado en la localidad de Minas Gerais.

Por Andreína Ramos Ginés / Supuesto Negado