CACHEMIRA, EL PAÍS DE LOS CIEGOS

Paradisiaco, ¿verdad?

Rodeada por el Himalaya, Cachemira es un territorio muy al norte del subcontinente indio.

Pero no hay en él nada de utópico o de místico. Nada del fabuloso Shangri-la o de la paz de Bután u otros estados de lo alto del Himalaya.

Hay guerra, muertos, desaparecidos y, recientemente, la primera “epidemia de ceguera de la historia”.

Una epidemia causada por el hombre, si es que tenías alguna duda.

Informe sobre ceguera

Desde 2008 se han desarrollado protestas masivas, semejante a la Intifada Palestina, en contra de la ocupación de la región por parte de la India iniciada en 1947.

En el seno de la lucha se formó un joven de 22 años llamado Burhan Wani, un musulmán del grupo separatista Hizbul Mujahideen, al que entró cuando se cansó de los allanamientos, las detenciones y las humillaciones de la policía.

Burhan se convirtió en líder de masas y usaba intensamente las redes sociales. El 8 de julio fue baleado por la policía, generando gigantescas protestas y llamados a la revolución.

Desde entonces se han asesinado a 50 personas y, según el periódico The Guardian, más de 17.000 heridos, principalmente, en los ojos.

Es que las fuerzas de seguridad hindúes les disparan a los manifestantes directo a los ojos con perdigones irregulares y afilados. Tan sistemática es la táctica de apuntar a los ojos, que ha creado una crisis oftalmológica sin precedentes. Según The Guardian el ministro de Educación Nayeem Akhtar ha dicho que “no quedaba más remedio que disparar a la gente a los ojos… hasta que consigamos encontrar una alternativa no letal”.

Médicos de Cachemira han reportado que desde septiembre han tenido que realizar 12 cirugías de los ojos al día. Los pacientes pierden más del 40% de la visión o quedan ciegos.

La mayoría son jóvenes.

Pero India no es el único Estado que practica la mutilación para prevenir disturbios.

Durante la Segunda Intifada, a finales de los noventa, las fuerzas de ocupación israelí se dedicaron a usar granadas aturdidoras y disparos a las piernas como forma “humanitaria” de lidiar con los manifestantes pacíficos.

También se han especializado en maltratar a los menores de edad que son muy activos en las protestas.

Pese a estos horrores, parece que la epidemia de ceguera en Cachemira no es inconveniente, pues, nadie está pendiente de activar ninguna Carta.  

Pero, ¿cómo es que este país ha llegado a esta situación?

Otra Palestina en el Himalaya

Cachemira limita con Afganistán, China, India y Pakistán. Tres de esos países son potencias nucleares y dos de ellos son los países más poblados del mundo y, seguramente, serán las potencias económicas de este siglo.

kashmir_region_2004

Cachemira es el centro de una disputa de más de medio siglo entre India y Pakistán, que ha causado tres guerras convencionales, una insurgencia militar, otra civil y, en 1999, casi una guerra nuclear.

Es el lugar del mundo donde es más probable que ocurra una guerra atómica, no en la República Democrática de Corea (Corea del Norte) o el Medio Oriente, sino allí, donde nacen los ríos que alimentan al enorme subcontinente indio.

Imagina la contaminación atómica cayendo sobre esos ríos y sobre la nieve del Himalaya que los alimenta.

Pero, ¿cómo fue que llegamos a esto?

En 1947 los británicos abandonaron la India, pero ellos y las élites de ambos países le dejaron al subcontinente una herencia venenosa: la división. Las provincias con mayoría musulmana formaron Pakistán, y las hindúes formaron la India.

Cachemira era entonces un Estado títere gobernado por un Maharajá de la élite hindú, la mayoría de la población pobre campesina era musulmana. El reyezuelo tenía que decidir a qué país iba a pertenecer, pero estaba indeciso.

Lo más sensato habría sido un plebiscito, pero en Pakistán no lo querían porque creían que la población no se atrevería a votar contra la India, y la India pensaba que el plebiscito debía ratificar una transferencia que, según ellos, ya había comenzado.

Entre una cosa y otra la población no tuvo nada que decir y la decisión fue hecha por ellos.

maharaja jammu kashmir 1944
Un  armisticio impulsado por Naciones Unidas en enero de 1948 puso fin a esta primera guerra. La línea del frente quedó estipulada como frontera provisional y dividió a Cachemira en dos partes.Cuando Pakistán empezó a introducir milicias en la región, el Maharajá solicitó ayuda a la India.  Y se dio la primera de varias guerras con el mismo patrón:
Pakistán moviliza insurgentes y paramilitares y la India grandes cantidades de tropas.

La zona norte está controlada por Pakistán y la zona sur por India. China también controla una pequeña porción, gracias a una guerra que libró contra la India poco después.  

Aplastada entre la política de Pakistán y de la India, la población no ha tenido la ocasión de hacer un plebiscito. En 1988 una insurrección civil y armada de la población comenzó, pero todo lo demás en la región está flanqueado entre la táctica pakistaní de infiltrar milicias armadas y la hindú de hacerle la guerra a la población para evitar la infiltración.

Desde 2008 comenzaron nuevas oleadas de protestas pacíficas y conducidas por los nativos.

Pero en Cachemira no hay mucha diferencia si eres un jihadista o un militante por los derechos civiles.

Desapariciones forzadas, torturas, fosas comunes, miles de violaciones, allí sucede todo lo que ocurre cuando un Estado le hace la guerra a una población.

Eso y los periódicos bombardeos entre Pakistán e India.

Mientras el mundo está absorto en los EE.UU, la violencia entre hindúes y musulmanes aumenta en el subcontinente indio acarreando, no solo atrocidades, sino la posibilidad de una guerra atómica.

Y casi nadie habla de ello. El Tíbet y el budismo acaparan la atención en esa región del mundo.

Así que, la próxima vez que pienses en el Himalaya recuerda que ni todo allí es paradisiaco, ni espiritual, y que un solitario pueblo de musulmanes también lucha por su tierra.