CHAVISMO BRAVÍO DISPUTARÁ EL ESTADO COMUNAL EN LA ANC

Juan Carlos Rodríguez es arquitecto egresado de la Universidad Central de Venezuela (UCV), también docente del Programa de Formación de Grado en Arquitectura de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV) y además es candidato a la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) por el sector construcción. Forma parte de los candidatos de Chavismo Bravío, un movimiento con una agresiva campaña en redes sociales que promueven la urgencia de debatir y avanzar en la constitución de un Estado comunal. Defienden la ANC como un espacio que le permitirá al chavismo recomponerse y reconstituirse.

¿De qué se trata el “Chavismo Bravío”?

Chavismo Bravío es una campaña para la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) de la Plataforma Popular Constituyente, que es una iniciativa de varias organizaciones populares nacionales donde estamos el Movimiento de Pobladores y Pobladoras, la Red Nacional de Comuneros, Comando Creativo, Araña Feminista y varias organizaciones nacionales, que decidimos apoyar la iniciativa del presidente Maduro para la ANC y decidimos articularnos en este proceso constituyente como una expresión del chavismo popular.

Somos parte del chavismo de a pie que sigue ganando espacios y que decidimos, en el marco de esta convocatoria para la ANC, luchar por la Constituyente para que nuestras políticas y propuestas sean debatidas en el marco de este proceso.

Queremos disputar un espacio en la Constituyente y acabar con la intermediación política clásica de los partidos y disputar espacios para que el movimiento popular chavista pueda llevar su voz directamente a la ANC sin intermediaciones.

¿Cuántos candidatos de Chavismo Bravío se inscribieron para la ANC?

Se inscribieron casi 80 candidatos, algunas candidaturas fueron rechazadas y quedaron como 30 candidaturas territoriales y sectoriales, pero se han hecho alianzas con otros factores y otras organizaciones y la oferta electoral de Chavismo Bravío se ha venido ampliando.

¿Cuáles son las propuestas que llevarán a la Constituyente?

Nosotros tenemos un documento que se llama “Confluencias Programáticas del Chavismo Bravío” con lo que trae cada quien sobre el conocimiento de derecho y las propuestas necesarias de incluir en la Constitución. Pero hay un común denominador que es la idea de los “comunes”, de hecho, la campaña inicial era “Somos los Comunes” y lo de “Chavismo Bravío” vino después.

La Asamblea Constituyente la vemos como un espacio de disputa, no como un espacio de confrontación. Queremos disputar un espacio para aparecer y no quedar invisibilizados. En ese espacio, el planteamiento central nuestro es avanzar hacia la sociedad comunal, en la perspectiva de la sociedad comunal.

Nosotros reivindicamos el Estado comunal como horizonte estratégico alternativo al modelo civilizatorio occidental, que es lo que nos parece a nosotros que está en crisis.

Nuestra Carta Magna es una Constitución que marca un Estado Social de Derecho y de justicia que sigue siendo liberal y sigue teniendo como centro el Estado-nación republicano. Nosotros no planteamos la extinción del Estado republicano, pero sí creemos que es necesario disputar un espacio para el desarrollo del Estado comunal.

El poder comunal no lo vemos como un poder supeditado al sistema del poder público, sino como un poder sólido que se constituye y se instituye de una forma distinta… Planteamos que coexistan, que se le reconozca y se abra espacio a estas nuevas formas de gestión política de las que hablaba el presidente Chávez.

Asimismo, defendemos como principio el respeto a la vida, porque el Estado-nación republicano se basa en la protección de la persona humana, es decir, que si alguien no es reconocido como persona humana no es protegido por el Estado, y esa defensa debe ir más allá de las formas de vida no humanas, como los animales y las plantas…

¿Cuál es la diferencia entre el llamado “chavismo crítico” y el Chavismo Bravío?

Chavismo Bravío es una campaña y nosotros planteamos trascender la civilización occidental céntrica de concebir la política y de concebir la economía y la vida.

El chavismo crítico es un chavismo occidentalocéntrico, eurocéntrico y en el fondo es patriarcal, es sexista, y sus intelectuales al final terminan defendiendo la civilización moderna, son agentes civilizatorios de izquierda, pero occidentalocéntricos.

Esa es una diferencia fundamental, porque nosotros nos planteamos trascender la civilización occidental. Incluso trascender la descolonización, que el “chavismo crítico” no lo plantea.

El “chavismo crítico” sigue respondiendo a una tradición de izquierda eurocéntrica y occidentalocéntrica, un paradigma anclado y concebido dentro del marco civilizatorio occidental.

¿En qué se distinguen los candidatos del Chavismo Bravío del resto de los candidatos a la Constituyente?

Entre otras cosas, en que respetamos como principio fundamental el mandar obedeciendo y ese es un principio de las formas del poder.  

¿Hay tendencias dentro del chavismo?

Dentro del chavismo había un sector republicano y otro sector que planteamos las formas comunales de organización de la sociedad. Yo creo que en el fondo lo que hay en esa corriente es una ruptura del consenso chavista, en el que coexistían varias visiones.

El Estado-nación republicano es un fracaso histórico no solo aquí en Venezuela, sino en todas partes, es el fracaso de la Revolución Francesa y creemos que un proceso que ha fracasado, que no ha incluido a las grandes minorías, es un modelo que no podemos seguir defendiendo.

La derecha mete miedo hablando de una constituyente comunal. 20 millones de venezolanos están involucrados de forma directa o indirecta en organizaciones comunales, desde un consejo comunal, un campamento, etc..

Eso le mete miedo es a las élites criollas que también defienden su proyecto histórico. Pero el pueblo está disputando su proyecto histórico también.

¿Entonces el Chavismo Bravío va a disputar los sectores más burocráticos del chavismo?

Sí, porque no se trata de “otro” chavismo, no es un relevo chavista, no es una nueva vanguardia del chavismo, es un chavismo popular, es un chavismo comunal que disputa espacios para un proyecto chavista propio. Así como el Estado nacional republicano fue parte del proyecto chavista, la comuna es parte del proyecto chavista también porque Chávez dijo: “comuna o nada”.

Y yo prefiero el vértigo a lo desconocido que la claustrofobia de unas formas de organización históricas que no nos dejan avanzar hacia ninguna parte. Prefiero lo otro, que al menos me da posibilidades de creación.

¿Cuál es el planteamiento concreto que llevarán a la ANC?

Nosotros planteamos que exista la propiedad pública, la privada y la propiedad comunal. Estamos planteando que se reconozca la propiedad comunal, que es distinta. Es el régimen de derecho de uso de los bienes comunes y es otra concepción de uso sobre las formas. El régimen de bienes comunes ya existió y fue eliminado por la revolución burguesa.

¿Cómo consideran el estatuto actual de la democracia participativa?

La democracia participativa y protagónica ha abierto las posibilidades gigantescas de participación, pero incluso creemos que debe ser superada. La democracia participativa y protagónica fue buena para un momento determinado de la historia cuando todavía el pueblo no estaba configurado como pueblo para sí, que es un pueblo que se organiza en función de su lucha por su liberación y la democracia participativa fue planteada en un momento político en que no había pueblo organizado, sino que era un pueblo que venía de un proceso de negación y de resistencia, hoy no es el mismo pueblo,  es otro pueblo.

Nosotros creemos que la democracia participativa y protagónica hay que superarla para ir a una democracia comunal, debería ser la etapa en la que se avance en este espacio de la ANC como un espacio de evolución, que permitirá al chavismo recomponerse, regenerarse y reconstituirse.

Porque el proceso constituyente tiene algunas dimensiones más allá de redactar un texto legal, es un proceso de reconstitución de muchos ámbitos, que, aunque no se perciban, están allí presentes.

¿Estarían de acuerdo con cambiar el modelo electoral hacia uno que no fuera universal y directo?

Quizás la sectorización hay que afinarla, al ser la primera vez que se realiza. Y el padrón electoral habría que sectorizarlo, para que la gente tenga su derecho a la participación territorial y sectorial, de un sector que te represente y del cual te sientas parte.

Ha habido críticas, por ejemplo, porque no están los sexodiversos y no están las mujeres como sector, entonces habría que abrir discusiones para ampliar, afinar y mejorar la sectorización.

Sería interesante aprovechar este espacio de la ANC para discutir un nuevo modelo electoral, para que no sea solo territorial, sino que también se reconozca la sectorialidad. Para nosotros es fundamental el reconocimiento de los sectores, como los trabajadores. Porque eso va representando al pueblo para sí, al pueblo que insurge como sujeto en la política.

Lo otro es que una democracia comunal va apuntando a superar el tema de las elecciones, que es la forma liberal del ejercicio de la política. Eso no significa que va a desaparecer el voto, pero le abre espacio a otras formas del ejercicio de la soberanía que no es la soberanía delegada a través del voto, sino que es el ejercicio directo de la soberanía. Por eso creemos que el poder delegado se mantendrá un tiempo mientras se supera como sistema ineficiente de organización de la sociedad y se abre espacio a las formas del ejercicio directo de la soberanía que no implica delegación, por eso hablamos de democracia obediencial para la parte de poder que se delega y democracia comunal para la parte del poder que se ejerce de manera directa, pero  no es democracia directa, porque la democracia directa es eurocéntrica y occidentalocentrica,  la democracia comunal es otra forma de ejercicio de la soberanía que incluye la democracia directa, pero no es solamente democracia directa.

¿Cuantos millones de votos se requieren para que la constituyente sea legítima?

Las Constituyentes siempre han surgido en procesos de crisis de los países. Incluso hay constituyentes que han surgido históricamente en momentos de guerra.

Entonces las instituciones del Estado, si no te están funcionando, tienes que reconstituirlas.

Hay un agotamiento de las concepciones epistemológicas de cómo se construyó la Constitución del 99 que no permite avanzar más y que en este contexto es, necesario y obligatorio, reconstituir las instituciones para seguir avanzando en lograr la mayor suma de felicidad posible y en la liberación definitiva de la dominación.

Y vas a encontrar fuerzas reaccionarias que reaccionan en contra de poder abrir esos horizontes.

Nosotros no tenemos pudor en plantear la discusión pero nadie quiere discutir. En este momento la discusión se reduce a que hay una polarización entre dos elites que se disputan el poder en Venezuela, pero yo no quiero discutir sobre dos elites que se disputan el poder, porque esa no es la discusión política de hoy, la discusión es cómo avanzamos como sociedad y cómo ampliamos el horizonte, desde la superación y la trascendencia del estado Moderno, de la sociedad moderna y allí ponemos el debate.

Por eso para nosotros es muy oportuna la Constituyente porque eso cambia la polarización, cambió la polarización entre dos factores, entonces o ampliamos el horizonte o nos quedamos pegados en el Estado Nacional Republicano, que ya fracasó como referente histórico.

¿Servirá la constituyente para confrontar la crisis económica?

Allí hay que aplicar lo de a Dios rogando y con el mazo dando. La Constituyente podría empezar a poner orden. Puedes tener las leyes, el Estado, y no tienes la fuerza política para hacerlo. El origen de la fuerza política viene del pueblo y entonces creo que en este aspecto puede servir el recuperar fuerzas y eso te permite poder atacar una serie de problemas que no han podido resolver por la falta de fuerza política. En economía los actores económicos no se pliegan a ciertas políticas si el Ejecutivo no tiene suficiente fuerza.

Pero también es cierto que hemos tenido un trancazo y guarimba económica desde hace muchos años, lo que pasa es que antes no era tan evidente, sin desconocer los errores que se han cometido, pero la guerra económica no es cuento.

Esta Constituyente puede servir en términos políticos para resolver y neutralizar factores que han venido conspirando y sin duda un clima de paz favorece la estabilidad económica, ahora se va a lograr la paz? Los factores de fuerza reaccionaria aceptarán su derrota? Eso está por verse

Aunque yo creo que ya están derrotados políticamente por no haber sumado al pueblo a su protesta. Ellos en 3 meses no pudieron sumar a los sectores populares a su protesta, y eso ya es una derrota.

¿Considera que desde la constituyente deba pararse el arco minero?

Nosotros vivimos en un sistema capitalista donde seguimos jugando un papel y somos dependientes de la economía interna. Tenemos 100 años de extractivismo económico y el arco minero entra en esa lógica de dependencia. Hasta que no se construya la mínima independencia económica y no logremos articular un polo económico regional va a ser muy difícil superar el extractivismo, porque la economía global se basa en el extractivismo.

Se habla del extractivismo minero pero no se habla del extractivismo epistemológico, porque aquí se extraen materias primas, pero también se extraen fuerzas de trabajo, conocimientos, saberes ancestrales.

Para nosotros por ejemplo sería más importante la protección de saberes ancestrales o semillas ancestrales frente a procesos de privatización del conocimiento.

Por eso es tan importante la propuesta sobre los bienes comunes no solo sobre las cosas naturales sino sobre el conocimiento, los saberes ancestrales, genética, biodiversidad, que les permitiría entrar en régimen de bienes comunes, que evitaría su privatización y mercantilización de trasnacionales, que andan patentando todo.

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Por Miranda Rojas / Supuesto Negado