A Chevron le quedan dos semanas en Venezuela

La trasnacional norteamericana Chevron Corporation se encuentra haciendo lobby ante el gobierno de EEUU para poder seguir operando en Venezuela al menos hasta 2020, lo cual por ahora tiene prohibido debido a las sanciones impuestas al país por Washington.

El 27 de julio vence el plazo que concedió el Departamento del Tesoro para que la petrolera cese totalmente las operaciones en Venezuela, sin embargo, sus ejecutivos se encuentran buscando opciones ante el citado despacho, la Casa Blanca, el Congreso y el partido Republicano para obtener una prórroga de al menos un año.

Chevron “está presionando a Estados Unidos para que reduzca las sanciones contra Venezuela y así poder continuar con sus negocios en el país”, indicó una nota difundida por la agencia Blommberg.

Otro cable de la misma agencia confirmó que la Casa Blanca tiene en cuenta la solicitud de la compañía. “Se está discutiendo”, dijo el principal asesor económico del presidente Donald Trump, Larry Kudlow.

“Chevron ha hecho un gran trabajo. Tienen una larga e ilustre tradición, como ustedes saben, en Venezuela”, aseguró Kudlow en declaraciones a la prensa.

En caso que no tengan éxito las demandas de la petrolera ante la administración de Donald Trump, Chevron tendrá que cesar operaciones en las sociedades que tiene con Pdvsa en Petroindependencia y Petropiar, la Faja del Orinoco, Petroboscán y Petroindependiente, así como el proyecto gasífero de la plataforma deltana de Lorán-Manatee. En estos proyectos la empresa estadounidense posee activos y ha invertido por décadas grandes cantidades de dinero.

En entrevista con CNN, el experto Raúl Gallegos, director asociado de Control Risks, dijo sobre el tema que EEUU se enfrenta a un dilema con la exención de Chevron, dado que, aun cuando darle más tiempo sería una contradicción en su discurso de extrangulamiento económico contra el gobierno de Nicolás Maduro, no darlo sería abrirle espacio en el país a las empresas chinas y rusas, lo cual geopolíticamente no le conviene e EEUU, así como hacerle perder a Chevron miles de millones de dólares.

Por Rosa Raydán / Supuesto Negado