¿DESPLAZANDO AL DÓLAR? LA CLASE MEDIA VENEZOLANA PREFIERE EL BITCOIN

Parte de la clase media venezolana, principalmente jóvenes profesionales con conocimientos en sistemas electrónicos, computación o finanzas, ha descubierto una nueva forma de hacer dinero: invertir en la moneda virtual bitcoin.

A pesar de que para muchos sonará futurista y complicado, hoy día puedes acceder a esta criptomoneda y comprar bitcoin con bolívares (o dólares) en LocalBitcoins o en su grupo de Facebook.

Quienes viven en Estados Unidos o Europa pueden usar las casas de cambio internacionales como Coinbase, Bitstamp, o Kraken.

El portal LocalBitcoins informó que en la última semana de septiembre en Venezuela se hicieron transacciones en esta criptomonedas por casi 40 mil millones de bolívares (1,1 millones de dólares).

Otras monedas virtuales como ethereum, dash o litecoin también han registrado un enorme crecimiento pero no han tenido la publicidad que estas semanas han logrado los bitcoins.

El tinglado mediático mundial inundó todas las plataformas de información anunciando que el bitcoin había septuplicado su valor este año y alcanzó un máximo histórico de 7556 dólares. Solo en la última semana aumentó cerca de 2 mil. Si quiere saber en cuánto está ahora presione aquí.

Para quienes hacen vida de la economía especulativa, la compra y venta de bitcoin abre un nuevo mercado para burlar el control cambiario.

Además, y no es un dato menor, la criptomoneda creada por Satoshi Nagamot (seudónimo) en 2009 no depende de gobierno ni banco central alguno. Es propiedad privada y se fundamenta en un código público, de “acceso libre”.

¡A diferencia del bolívar el bitcoin gana valor con el paso del tiempo!, especula una de las páginas que explica cómo invertir en la criptodivisa. Aunque puede ser cierto, las fluctuaciones de precio varían según múltiples variables.

Allí exponen cómo comprar o vender servicios y productos (digitales o físicos) en cualquier parte del mundo con los bitcoins. “El precio del bitcoin se basa en la oferta y demanda del mercado, los pagos son casi instantáneos y las comisiones bajas”.

Generar bitcoins es conocido como “minar”, un término que remite a la extracción de metales preciosos. La minería de bitcoins es el proceso por el cual se generan los “bloques” de una “cadena” cuyo propósito es verificar la legitimidad de las últimas transacciones (transferencias de bitcoins) que se han llevado a cabo. Agregar un nuevo bloque a la cadena es un proceso que requiere un gran poder de cómputo.

Aquel que sea el primero en “producir” (encontrar) un nuevo bloque, recibirá bitcoins a modo de recompensa por su trabajo. Desde el punto de vista de la red, los mineros proveen seguridad al sistema, verificando las transacciones que se llevaron a cabo e impidiendo que haya errores de cómputo y crédito.

Pero es mucho más sencillo de lo que parece porque todo esto es hecho automáticamente por el software de minería; el operador sólo debe apretar el botón “minar”.

Invertir para “tunear” la computadora

Otra de las razones por las cuales la “minería” de monedas virtuales se circunscribe hasta ahora en los sectores pudientes es la fuerte inversión que se necesita para adquirir los equipos necesarios.

En un principio sólo se necesitaba una computadora común y el mismo programa utilizado para manejar la billetera Bitcoin: el Cliente de Bitcoin.

Ahora, para “minar” el bitcoin, o muchas otras altcoins “de forma rentable” es necesario un “rig” que consiste en un sistema computarizado con equipos e instalaciones especiales. El rig puede ser un minero dedicado –cuando haya sido armado específicamente para minar– o bien puede ser una computadora que cumpla otras funciones y sólo sea utilizada para minar parte del tiempo.

Entre los equipos requeridos se necesita instalar un hardware especializado denominado ASIC (application-specific integrated circuit). Este aparato ronda entre los 1200 y los 3000 dólares.

La red de bitcoin debe realizar operaciones matemáticas y de criptografía intensivas para fines de seguridad. Por tanto, los equipos de minado con las mayores tasas de hash rate (poder de cálculo) son capaces de completar un bloque bitcoin en mucho menos tiempo que equipos con un bajo hash.

Subsidios criollos impulsan ganancias especulativas

Una de las “ventajas comparativas” entre las “minas venezolanas” y las existentes en el resto del mundo es el bajo costo de la electricidad. Los aparatos consumen un alto nivel de energía y deben permanecer en temperaturas bajas para evitar el recalentamiento.

En los portales donde se ofrecen estos aparatos, hacen la advertencia: “Ten en cuenta que si vas a comprar uno de estos mineros, deberás asegurarte de que el costo del servicio eléctrico en tu país sea lo suficientemente bajo como para sacar provecho de la minería bitcoin”.

A pesar de que el bitcoin y su transacción no son legales ni ilegales en el país, los organismos con direcciones de Delitos Informáticos venezolanos, rastrean los gastos inusuales de electricidad para evitar que en algunas “minas” se realicen legitimaciones de capital, hurto electrónico o fraude cambiario.

Como parte de las pesquisas se ha detectado que este tipo de operaciones son camufladas como establecimientos de centros de conexión a internet y data center para evadir la justicia.

Mientras su estatuto legal se define, la minería de criptomonedas se encumbra y posiciona como una forma novedosa para crear fortunas instantáneas en Venezuela.

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Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado