LA CUESTIÓN: CONFERENCIA EPISCOPAL Y GOBIERNO

Antecedentes

Las relaciones entre el Gobierno de Hugo Chávez con la Iglesia venezolana siempre fueron muy pobres, la rivalidad de figuras como el monseñor Porras con el presidente Chávez -a quien veía como un competidor de la Iglesia que manejaba un discurso religioso- son de sobra conocidas: Porras apoyó el golpe de Abril e hizo lobby para que Aznar y otros líderes europeos se opusieran a su política internacional. Pero ¿qué ha pasado entre la Iglesia y el Gobierno bolivariano durante la presidencia de Nicolás Maduro?

La situación actual

Desde 2013 las declaraciones de la CEV han sido más frecuentes y algunos de sus voceros han ido radicalizando su discurso. En 2013 apoyó la auditoría de votos solicitada por Capriles y en una declaración dijeron que un “reconteo” traería tranquilidad. El obispo de Trujillo, monseñor Oswaldo Azuaje, dijo que “durante las elecciones presidenciales del 14A, en el proceso se evidenció una campaña ventajista a favor de una de las partes y se hizo evidente una serie de deficiencias en nuestro sistema electoral”. En febrero de 2014, en un comunicado instaron al Gobierno a respetar el derecho a la protesta y, aunque también condenaron las protestas violentas, el énfasis del documento estaba en las exigencias al Gobierno. Han hecho reiterados llamados al diálogo, aunque sin especificar nunca en qué términos. En la centésima segunda asamblea ordinaria de la CEV reclamaron “cambios en todos los órdenes” y en la centésimo tercera hablaron de una corrupción “amparada por el sistema”, dando un mensaje claro a favor de un cambio político en el país que se superpone al del diálogo.

En 2015 sus posiciones se hicieron aún más claramente políticas: en enero, diciendo que los venezolanos no debían acostumbrarse “a sufrir, a los maltratos y a hacer colas”; luego, solicitando una “ley de amnistía” en junio de ese año, y además denunciando supuestos “excesos y violaciones de DDHH” en la frontera con Colombia en agosto. A final de año, respecto a las elecciones de diciembre, acusaron al Gobierno de maniobras para “desconocer la voz del pueblo”: “Si el gobierno desoye al pueblo, deshonra su voluntad”. Instalada la Asamblea, monseñor Padrón dio la declaración más fuerte hasta la fecha, hablando de la victoria de la MUD como una victoria sobre “el despotismo, el militarismo, arbitrariedad y corrupción” auto-titulados “socialismos del siglo XXI”, línea que reiteraron en un documento publicado el 13 de enero. A finales de abril, en un comunicado exhortaron a los políticos a “escuchar la voz del pueblo” pero también condenaron el bachaqueo. Mientras tanto las declaraciones de monseñores como Padrón, Lückert y Porras han ido subiendo de tono y se han hecho más frecuentes.

Las perspectivas

La relación entre la CEV y el Gobierno no pueden sino ser cada vez más antagónicas, pero la interrogante es cuál puede ser el papel del Vaticano sobre la crisis venezolana; se dice que una carta del Papa fue enviada al presidente Maduro, pero sus contenidos no son públicos. El tema de una mediación del Vaticano se ha repetido varias veces, pero nunca se ha concretado ni el Papa Francisco, pese a haber recibido a parientes de Leopoldo López, ha tomado una posición abierta contra el Gobierno. Pero dado su antichavismo radical, en el futuro las relaciones del Gobierno con la jerarquía católica y de ésta con el Vaticano dependen de qué tipo de mediación pretende hacer el Papa en la situación venezolana, dado que la línea más o menos velada de la CEV es un “cambio de régimen” ¿qué pasa si el Vaticano no sigue esa línea?