LA CUMBRE DE LAS AMÉRICAS PASÓ SIN PENA NI GLORIA

La tan esperada Cumbre de las Américas pasó “sin pena ni gloria”. Así puede resumirse, en forma coloquial, el resultado del encuentro panamericano, según los más destacados análisis sobre su impacto geopolítico.

La poca relevancia del encuentro resalta por las expectativas que se tenían puestas en ella: sería un foro para condenar, aislar y establecer medidas concretas de corte injerencista y punitivo contra Venezuela.

Según los analistas, varios factores habrían causado el fracaso de la cumbre:

1) La renuncia de Pedro Pablo Kuczynski días antes de la cita, tras ser acusado de comprar votos en las elecciones que lo llevaron a la presidencia.

El ahora exmandatario había estado cerca de ser destituido por el Poder Legislativo a principios de año, al ser acusado, por la Fiscalía peruana, de haber favorecido a la firma brasileña Odebrecht en la obtención de una concesión cuando fue primer ministro de Alejandro Toledo.

Cumbre de las Américas / fracaso

En aquella oportunidad se salvó indultando al expresidente Alberto Fujimori, con lo cual ganó el apoyo parlamentario del partido que lidera Keiko Fujimori, hija del exmandatario liberado. Los videos y otras evidencias que lo incriminaban en la compra de votos durante su candidatura habrían sido el elefante que, por fin, reventó la tela de la araña.

La Cumbre de las Américas quedaba presidida por un mandatario de transición, y el halo de corrupción que dejó la renuncia obligada de PPK se mezcló con el de otros presidentes latinoamericanos acusados de corrupción, como Temer, de Brasil, Macri, de Argentina, y Jimmy Morales, de Guatemala.

Pero la renuncia de PPK también le quitó espectacularidad a una cumbre que prometía el aislamiento definitivo de Venezuela de la organización y de la comunidad panamericana.

En marzo de este año, el expresidente peruano, fungiendo como vocero del Grupo de Lima, había anunciado el retiro de la invitación del presidente Nicolás Maduro a la cita. Paradójicamente, fue él quien quedó por fuera.

2) El fracaso de la Cumbre también se debió a que Donald Trump canceló su participación.

La actuación del gobierno de EE.UU. en la cita también dejó mucho que desear. Primero, porque el designado para asistir, el vicepresidente Mike Pence, abandonó de golpe la ceremonia de inauguración minutos antes de que comenzara la reciente agresión a Siria, con lo cual se ponía en claro el escaso interés que los estadounidenses concedían a la Cumbre.

Cumbre de las Américas / fracaso

Pero, además, la agresión estadounidense contra el país árabe quitó atención e importancia al llamado “encuentro de las Américas”. El mismo Pence tomó parte de su discurso en la Cumbre para justificar los bombardeos en el Medio Oriente, y al respecto de Venezuela no anunció medida concreta alguna, se limitó al discurso antivenezolano usual.

3) A la insignificancia del encuentro también contribuyó la respuesta que los presidentes de la ALBA y Petrocaribe dieron al veto que el Grupo de Lima y EE.UU. querían imponer no solo a Venezuela, sino también a Cuba. Sencillamente, no participaron en persona sino por intermedio de sus cancilleres, excepto por el presidente Evo Morales, quien defendió la causa bolivariana.

Cumbre de las Américas / fracaso

4) La Cumbre no se tradujo en medidas concretas injerencistas contra Venezuela. Tampoco se desprende de sus resultados la expresión formal de consenso panamericano en torno a la necesidad de intervenir en el país bolivariano. Todo lo contrario, se evidenció el choque de posiciones, y el hecho mismo de que no se llegase a un acuerdo sobre Venezuela testimonia el fracaso de las posiciones proimperialistas.

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Por Julia Cardozo / Supuesto Negado