“CONOZCO GENTE QUE DEJÓ DE SER MALA CONDUCTA BAILANDO CHANGA”

Dj Yirvin es una celebridad de la changa tuki, y nos da su opinión sobre la corriente porno del género.


“En Caracas tenía que ser… ¡Aquí pasa de to-do!”, me dije, con la palabra así, en sílabas, mientras reflexionaba sobre el fenómeno “tuki” y mis propios prejuicios. “Monologuiando” de tal manera, llegué a la reja que flanquea la calle privada donde acababa de entrevistar al famoso DJ Yirvin, justo en el estudio donde concibe sus creaciones mundialmente conocidas. Sí señor, mundialmente, porque si la “changa tuki” se identifica como un subgénero “made in Venezuela” dentro de la movida musical en Europa, pues hablamos de escala planetaria, ¿no?

Gorra plana, zarcillo mini túnel, pantalón mono, franela deportiva, zapatos de goma… Lo normal que te esperas cuando vas a conocer al progenitor de una criatura como la changa del “Pan con mortadela”. ¿Pero tímido?, eso no me lo esperaba.

Hay una canción, si a eso se le puede llamar tal cosa, que se corea en discotecas y espacios similares, esa que dice… “No, no, no, por el… por detrás no”, disculpa, no logro repetirla.

(Yirvin asiente, deja ver sus bien alineados dientes mientras se ríe de mi incomodidad).

–En fin, ¿tú qué opinas de esa… “música”? ¿Estás de acuerdo?

– ¡No, para nada! Nunca he estado de acuerdo con ese tipo de letras, uno tiene que dar el ejemplo, como artista tienes que cuidarte de esas cosas.

– Me dijiste cuando hablamos por teléfono que tú habías producido la música del temita.

– Sí, yo produje la canción instrumental hace unos tres años, en Youtube consigues la original con el nombre “DJ Yirvin Minalba”.

– ¿No tienes nada que ver con la letra?

– ¡Noo!

– ¿Y qué pensaste cuando escuchaste tu música con esa letra?

– Que me echaron a perder la canción (más risas). Al principio no le presté atención y bueno, también es que no me esperaba todo el auge que iba a tener esa locura. Pero bueno, son cosas que pasan en el mundo de la música, puede que hasta la canción que menos esperas, pega. Tú puedes escuchar una vaina así de chalequeo, tipo ‘mira esta locura que salió’, pero ponerla en una fiesta, no vale…

– ¿Te parece que es como para chalequear?

– Chalequeo personal, pero yo no pondría algo así en una fiesta.

– ¿Por una cuestión de decencia? ¿O tú crees que eso hace daño?

– Las dos cosas.

– ¿Hasta qué punto pueden hacer daño este tipo de contenidos?

– Bueno, con una canción estás enviando un mensaje, y una persona inocente que escucha eso, imagínate, eso se te queda grabado en la mente.

– Tú eres uno de los creadores del género “changa tuki”. ¿Qué nos puedes contar de esa experiencia?

– Bueno la “changa tuki” marcó los inicios de la música electrónica venezolana, es más bien un subgénero; yo tengo 16 años produciendo música y eso marcó mi comienzo.

– Pero la changa ya existía, ¿cuál fue esa particularidad que se determinó aquí en Venezuela?

– Se le incorporaron sonidos de tambores, más percusión latina. En mi caso, yo también combiné sonidos de samba e instrumentos africanos. Todo eso fue lo que nos ayudó a personalizar la changa.

“Es como un racismo musical, siempre lo he visto así. El tema socioeconómico siempre está involucrado. Este subgénero nació en las clases populares, por eso lo etiquetaron. De hecho, ese término, “tuki”, no es el nombre original”.

– Para mucha gente se trata de algo “niche”, “marginal”, ¿por qué crees que ha sido estigmatizada esa música?

– Yo creo que es algo más de clases sociales, es como un racismo musical, siempre lo he visto así. El tema socioeconómico siempre está involucrado. Este subgénero nació en las clases populares, por eso lo etiquetaron. De hecho, ese término, tuki”, no es el nombre original del subgénero, el nombre correcto es raptor house o hard fusion, pero así le pusieron, y bueno, así se quedó.

– ¿Y la “changa tuki” tiene letras?

– Algunas tienen letras y otras no.

– ¿Más o menos qué letras? Dame un ejemplo.

– Tipo… “Pan con mortadela” o “El petarazo”, que es una historia de lo que pasó en el módulo de Petare. Cosas así, gritos de guerra, capelas que tengan ritmo.

“Tengo amigos que dejaron de ser mala conducta bailando changa. Habían estado presos y hoy en día andan bailando hip-hop con grupos urbanos, andan haciendo arte en la calle”.

– ¿Crees que esas letras aportan algo contra fenómenos como la delincuencia juvenil?

– Sí, y me consta. A lo mejor no por las letras, pero tengo amigos que dejaron de ser mala conducta bailando changa. Habían estado presos y hoy en día andan bailando hip-hop con grupos urbanos, andan haciendo arte en la calle, ¡eso también es arrebatarle gente a la delincuencia! La música instrumental, sin letras, habla por sí misma, y puede aportar.

– Pues no lo había visto de ese modo… Siempre pensé que la música genera efecto por el contenido, pero nunca había analizado lo que puede hacer a través del baile. Tiene sentido.

– ¡Claro!, además, los DJ’s hacemos música para divertir, no para educar, eso le toca a la familia. Es como si le reclamaras al dueño de un zoológico que una persona se metió en la jaula de un tigre y la fiera se lo comió.

– Es verdad, sí, pero, ¿has pensado que un DJ tiene forma de llegar a mucha gente y que podría usar ese poder para edificar valores entre los jóvenes?

– Bueno, yo pienso que aporto también con mi ejemplo, como artista, como persona, con el modo de vida que llevo. Pero es interesante, podría pensar más en eso, por qué no.

– Por ejemplo, ¿qué canción de todas las que has producido podrías recomendar para una fiesta de niños de preescolar, seguro de que no haría daño?

– Es que si quiero hacer una fiesta de niños, pongo música para niños. Esa es la lógica que yo aplico.

– ¿Sabes que hay algunos investigadores del fenómeno “tuqui” que afirman que ese movimiento está muerto? Sobre todo porque, según dicen, no se está produciendo más música de ese tipo. ¿Estás de acuerdo? ¿El movimiento “tuqui” murió?

– Mira, todavía hay gente que baila y escucha esta changa, yo al menos sigo poniendo esa música en las fiestas donde toco, y sé que otros DJ’s lo hacen. ¿Cómo puede estar muerto algo que todavía se oye y se disfruta?

– Y dime algo, Yirvin, ¿tú te consideras “tuki”?

– Sí… ¡Toda la vida!


Yesenia Chapeta @Venezuelinda / Supuesto Negado