Corrupción y delitos contra los DD. HH.: el currículo de los expresidentes de Perú

La corrupción ha marcado profundamente la Presidencia de Perú en las últimas tres décadas.

A la fecha, sin importar la tolda política a la que pertenecen, cinco exmandatarios de este país son investigados o se encuentran detenidos por la trama de sobornos mundial tejida por la empresa Odebrecht, además de delitos de lesa humanidad.

Alberto Fujimori, Alejando Toledo, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y quien se suicidó este miércoles, Alan García, quedarán marcados en la historia como una gran decepción para el pueblo que los eligió.

Luego de 1980, año en que finalizó el régimen militar que gobernó el país durante 12 años, todos los expresidentes que llegaron al poder –con la excepción del fallecido Valentín Paniagua, que gobernó ocho meses entre la caída de Fujimori y la elección de Toledo (noviembre 2000-julio 2001)– están siendo procesados por la justicia peruana.

Dos de ellos, Kuczynski y Fujimori, se encuentran detenidos. El primero por violación de derechos humanos durante su mandato y el segundo por aceptar los sobornos de la empresa constructora brasileña Odebrecht.

Este caso no solo atentó contra las leyes que regulan las licitaciones sino que también afectó el presupuesto nacional, porque el dinero que entregaban a los funcionarios no provenía de fondos propios de la compañía sino de las arcas de la nación.

Los dueños de la compañía se encargan de abultar los presupuestos de las obras consignadas para garantizar que los sobornos fueran pagados por el mismo Estado.

Por el caso también fueron destituidos dos fiscales, que según denunciaron organizaciones sociales atentaban contra los intereses de algunos sectores que buscaban encubrir los delitos supuestamente cometidos por el expresidente García y la hija de Fujimori, Keiko, quien también es investigada por recibir de Odebrecht más de un millón de dólares para financiar su campaña electoral.

¿Qué pasó exactamente en Perú con Odebrecht?

De acuerdo con la justicia peruana, Alejandro Toledo fue el primero en ser tocado por el escándalo de corrupción ligado a la compañía brasileña. Investigaciones aseguran que el exmandatario habría recibido durante su mandato 20 millones de dólares de la constructora, a cambio de favorecerla en la adjudicación de una obra que une el estado brasileño de Acre con la costa peruana del Pacífico.

Asimismo, se le investiga por otros 3,9 millones de dólares que habría recibido de la constructora Camargo Correa, también brasileña, para otro tramo de esa misma vía.

No ha podido ser juzgado por estos hechos porque huyó a Estados Unidos en 2017. Perú solicitó su extradición pero aún no ha recibido respuesta del Gobierno norteamericano.

El segundo señalado fue Alan García, quien al verse inminentemente procesado decidió suicidarse este miércoles en su domicilio. Los fiscales encargados de su caso lo acusaban de percibir 100 mil dólares de Odebrecht, aunque el expresidente sostuvo hasta el final que ese dinero lo recibió a cambio de impartir una conferencia en Sao Paulo en 2012.

Otro expresidente implicado es Ollanta Humala, quien junto a su esposa, estuvo nueve meses en prisión por el caso. Según la Fiscalía, Odebrecht le habría pagado tres millones de dólares para su campaña presidencial de 2011, con la que llegó al poder. Él lo niega, pero Jorge Barata, presidente de la constructora brasileña sostiene la versión presentada por la fiscalía.

Kuczynski es el último señalado. Su causa es más complicada pues según la justicia peruana podría pertenecer a una organización criminal, además se le acusa de haber cometido delito de lavado de activos en la modalidad de conversión, transferencia y ocultamiento.

El expresidente renunció a su cargo en marzo del año pasado tras revelarse vínculos de una empresa suya con el asesoramiento a la polémica compañía brasileña cuando era ministro. Coincidiendo con el suicidio de García este miércoles se conoció la noticia de que Kuczynski también ingresó a un hospital en delicado estado de salud.

En la trama Odebrecht hay otros 10 países salpicados. Pero sin duda, Perú ha sido la nación escogida por la empresa para hacer un lucrativo desastre que ya cobró su primera vida.

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Por Andreina Ramos Ginés / Supuesto Negado