¿Cuándo una población requiere ayuda humanitaria?

Humanitaria

La Crisis Humanitaria es una categoría del Derecho Internacional Humanitario que hace referencia tanto a desastres naturales –terremotos, huracanes, tsunamis, etc.–, como a conflictos bélicos de alta densidad.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) indica que para existir una emergencia de esta naturaleza, los niveles de violencia, hambre y enfermedades deben afectar a millones de personas sin que el Estado encargado pueda ejercer un control efectivo de los problemas.

De acuerdo con la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR) Yemen, Libia, Irak, Siria y República Democrática del Congo son algunos de los países considerados en las situaciones más críticas del 2018; ya que las guerras que padecen incrementan las crisis alimentarias, las epidemias de enfermedades, el desplazamiento interno y la migración forzada.

Otra cosa que caracteriza a los países con crisis humanitarias son los desplazamientos forzados para resguardarse de los enfrentamientos violentos como en el caso de Siria o de Colombia. En Venezuela no existe registro de desplazamientos forzosos en el interior del país.

La emigración de venezolanos a otros países se debe fundamentalmente a problemas económicos y no a una situación de violencia que los haga huir de su Patria, aunque la caterva de noticias y reportajes con datos manipulados y descontextualizados que inundan los principales medios internacionales indiquen lo contrario.

El gobierno de Venezuela está consciente de los efectos en la población del bloqueo, del boicot del empresariado local y del ataque a la moneda por lo que de acuerdo a los protocolos internacionales, solicitó ayuda a las Naciones Unidas. Esta organización informó el pasado mes de enero que la UNICEF y la Organización Panamericana de la Salud están aumentando la ayuda en las áreas de salud, nutrición y protección y “están sujetos a la disponibilidad de recursos para hacer más”.

A pesar de esta realidad, el Presidente de los EE.UU. y el presidente del parlamento venezolano Juan Guaidó, insisten en introducir al país una presunta ayuda humanitaria saltándose los protocolos internacionales, situación que encendió las alarmas de las organizaciones habilitadas por el Derecho Internacional para hacerlo.

Mediante un comunicado conjunto el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja reafirman “que con el fin de garantizar el cumplimiento de su misión exclusivamente humanitaria y de acuerdo con los principios fundamentales de imparcialidad, neutralidad e independencia, no pueden participar en las iniciativas de entrega de asistencia planteadas para Venezuela desde Colombia sin que exista un acuerdo previo con el Movimiento“.

Ayuda humanitariaCáritas de Venezuela se mostró, en un principio, entusiasta para unirse al evento convocado por Guaidó. Sus directivos se reunieron con la Asamblea Nacional y la Conferencia Episcopal de Venezuela para asesorarlos sobre la logística y dieron declaraciones a la Prensa en las que le da un espaldarazo al ingreso de la “ayuda humanitaria” impulsado por los EE.UU.

No obstante, al pertenecer a una organización benéfica internacional de la Iglesia católica y ante la postura no ingerencista del Papa Francisco en el conflicto venezolano, decidieron cuidarse las espaldas y emitir un documento explicando que se “sumarían” a la entrega de la ayuda humanitaria solo si se trabaja con los mecanismos apropiados, dejando así a la libre interpretación su posible participación.

La actuación social de la Iglesia siempre se ha regido por los principios de la ayuda humanitaria internacionalmente reconocidos: humanidad, independencia y honestidad en el trabajo de acompañamiento y auxilio a los más afectados (…) Por esta razón Cáritas se sumaría a la ayuda humanitaria en esta crisis solo si se trabaja con los mecanismos apropiados y bajo los principios de respeto a los derechos humanos y humanitarios“.

Ayuda humanitariaSin la ONU, sin la Cruz Roja y con un Cáritas de Venezuela guabinoso… la entrega de la ayuda humanitaria va sí o sí, según Juan Guaidó. Entonces vale la pena citar las palabras de Jacques Forster, Vicepresidente del Comité Internacional de la Cruz Roja en marzo del 2000:

“Según el punto de vista del CICR, la acción humanitaria es inherentemente no coercitiva y no puede ser impuesta por la fuerza. La experiencia demuestra que cuando lo humanitario resulta enredado con una acción política o militar, contribuye más bien a sustentar los conflictos en vez de acabarlos”.

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Por Enza García Margarit / Supuesto Negado