UNA CUATRO POR CUATRO LLAMADA ÉRIKA FARÍAS

Erika Farías

Una todoterreno, una cuatro por cuatro, una apagafuegos. Con ese tipo de adjetivos suelen calificar a Érika Farías, la extitular de varios ministerios (Despacho de la Presidencia, Alimentación, Comunas, y Agricultura Urbana), exgobernadora de Cojedes y constituyente (sin el ex), que ahora ha asumido la candidatura del Partido Socialista Unido de Venezuela a la alcaldía del municipio Libertador, vale decir, de Caracas.

Su intensa carrera política se completa con responsabilidades claves en el partido. La más destacada de ellas es que fue la jefa del gigantesco operativo realizado en todo el país para el registro del carnet de la patria, una gestión fundamental en la recuperación del tejido social del chavismo, que se ha hecho evidente, en su faceta de maquinaria electoral, en las dos últimas jornadas de votación.

Érika Farías acaba de cumplir 45 años (nació el 31 de octubre de 1972), y aunque todavía se le ubica entre los cuadros jóvenes del chavismo, acumula toda la experiencia derivada del recorrido ya referido, el que le ha obligado a desarrollar, además, una piel resistente a las habladurías, tanto políticas como de las otras.

Con respecto a las primeras, está acostumbrada a que la tachen de candidata impuesta desde arriba. Le pasó en 2012, cuando la designaron abanderada a la gobernación de Cojedes, un estado muy chavista, pero donde había unos cuantos dirigentes nacidos y criados allá, con aspiraciones al cargo. Entonces se le vio como una extraña en la entidad federal que es la puerta del llano. Para muchos cojedeños, Faría era una “importada” de Caracas, pues aunque nació en Yaracuy, vivió desde muy pequeña en el muy capitalino barrio de El Guarataro, el mismo de los míticos hermanos Aquiles y Aníbal Nazoa. Ahora, curiosamente, hay gente en Caracas que le critica por ser una llanera a la que están trayendo “enguacalada” a Caracas para convertirla en alcaldesa. Ironías de la política.

Licenciada en Filosofía por la Universidad Central de Venezuela, Farías se las ha arreglado para convencer en esos escenarios donde ha sido inicialmente cuestionada. En Cojedes empezó por reconocer su condición de recién llegada, y valoró el aporte de la gente de la región. “Me encontré en Cojedes un pueblo hermoso, batallador, organizado y crítico. Estoy conociendo y aprendiendo con ese pueblo”, expresó.

Esa actitud la ayudó a limar las asperezas, al punto de que cuando dejó, anticipadamente, la gobernación, para volver al gabinete, hubo lamentos en Cojedes. “Se había integrado bien: hasta montaba a caballo y bailaba joropo”, comentaron en San Carlos.

La hermosura de la mujer

Luego de esa pasantía por el llano, le tocó volver a la instancia nacional en momentos difíciles para el gobierno. Tras ganar las elecciones de la Asamblea Nacional, la oposición se envalentonó y se puso en primer plano la figura de Henry Ramos Allup. La esposa de este dirigente, Diana D’Agostino, dio unas declaraciones denigrantes contra las mujeres chavistas. Farías se encargó de responderle: “No hay una mujer más hermosa que la mujer bolivariana, chavista, revolucionaria y socialista, porque vivimos para luchar, para garantizar la vida, no para andar en cuestiones superficiales”.

Ya metida de nuevo en el debate nacional, ante las arremetidas violentas de la derecha, aseguró que “esta patria es nuestra y no nos la va a quitar ningún pelucón ni ningún sifrino”.

En una entrevista con el periodista cojedeño Manuel Abrizo, Farías expresó: “Estamos recomponiendo nuestras fuerzas, estamos en un proceso de debate y de organización que nos va a permitir comprender mejor la situación actual. Nosotros no vamos nunca a renunciar a nuestro compromiso de protección de nuestro pueblo y mucho menos a nuestro compromiso con nuestro comandante Hugo Chávez, con nuestro Libertador Simón Bolívar y con nuestro presidente Nicolás Maduro”.

Demostrando, una vez más, su condición de apagafuegos, Farías fue encargada del proceso de registro del carnet de la patria, intensamente bombardeado por la oposición política y mediática nacional y transnacional. En esos días, dijo: “El carnet está expresando la enorme confianza de nuestro pueblo en el Gobierno revolucionario y en el presidente Nicolás Maduro. Nos va a permitir mejorar la gestión, saber hasta dónde hemos llegado con las misiones y otros programas de la Revolución y cuánto nos falta. Vamos a saber, con nombre, apellido y dirección, dónde está ese venezolano o esa venezolana que necesita ayuda. Con el carnet vamos a seguir profundizando el Poder Popular”.

Caracas socialista y comunal

En las últimas semanas le tocó cambiar de chip varias veces. Tras ser electa constituyente, el presidente Maduro la reclamó de nuevo para el gabinete. Comenzaba a adaptarse, una vez más, al rol de ministra cuando debió asumir la candidatura a la alcaldía de Libertador. Farías arrancó con un planteamiento radical. Dijo que Caracas tiene que ser socialista y comunal. Sus primeras gestiones han estado encaminadas a aumentar la eficiencia de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), de manera que lleguen a todos los sectores de la ciudad. Incluso ha lanzado la promesa navideña de que en estos días finales del año, la caja o la bolsa de alimentos sean acompañadas de pan de jamón.

La abanderada socialista ha reivindicado además su género, al afirmar, tal vez recordando sus cabalgatas cojedeñas, que “ya es hora de que una mujer tenga las riendas de Caracas”.

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Por Clodovaldo Hernández / Supuesto Negado