Cuidar la higiene personal es un reto para los venezolanos

Los venezolanos deben invertir mensualmente al menos 100 mil bolívares (unos cinco dólares o 2,5 sueldos mínimos) en productos de cuidado personal, si no tienen ninguna patología médica que comprometa su piel y si están dispuestos a utilizar artículos de dudosa procedencia.

Así lo pudo constatar el equipo periodístico de Supuesto Negado durante un recorrido por diferentes locales comerciales de Caracas, que en su mayoría venden productos importados desde China o Arabia Saudita, en donde se pueden encontrar jabones de tocador en siete mil bolívares, champú en 20 mil, pasta dental en 13 mil y desodorantes en 15 mil.

Las marcas que se ofrecen son completamente desconocidas y en sus empaques destaca la ausencia del permiso sanitario otorgado por el Ministerio de Salud. Sin embargo, las personas optan por comprar estos artículos por sus bajos costos, en comparación con los de marcas reconocidas que se pueden encontrar en grandes cadenas de supermercados o farmacias.

En estos locales, un champú puede costar desde 30 mil hasta 400 mil bolívares, un jabón desde 10 mil hasta 30 mil, una pasta dental 40 mil y un desodorante entre 20 mil y 50 mil Bs.

Los presupuestos familiares destinados a estos rubros pueden variar si en el núcleo viven mujeres o bebés, quienes deben utilizar toallas sanitarias y pañales. Los precios de estos últimos son los que más preocupan a la población, porque se han disparado al igual que el dólar.

En una reconocida cadena de supermercados, visitada este miércoles 4 de septiembre, el paquete de pañales más económico, hecho en Venezuela, tenía un costo de 88 mil bolívares (2,2 salarios mínimos), mientras que los importados se ofrecían por encima de 300 mil (7,5 salarios mínimos).

Una situación parecida aqueja a aquellas personas que tienen algún familiar en cama, que debe utilizar pañales para adultos y cuyos precios son muy parecidos a los de las compresas desechables utilizadas por los bebés.

A finales de 2018, cuando se realizó la reconversión monetaria, estos productos al igual que los alimentos de la canasta básica tenían precios acordados entre el Ejecutivo venezolano y algunas empresas nacionales.

Ese listado, publicado en Gaceta Oficial, no se respetó más de dos semanas.

Por Andreína Ramos Ginés / Supuesto Negado