DIEZ RAZONES POR LA QUE LA MUD NO MOVILIZA A NADIE

Cuando la crisis se agudiza la oposición debería crecer ¿Entonces? ¿Por qué cada vez moviliza menos? Supuesto Negado enumera razones.


1. Incumplen promesas

Desde la Coordinadora Democrática, en 2002, hasta la MUD, el antichavismo ha basado sus movilizaciones en el cortoplacismo. Así fue “La Salida” y las elecciones de diciembre pasado, cuando ofrecieron todo tipo de milagros si ganaban la mayoría de la Asamblea Nacional. Pero siempre decepcionan.

2. Provocan violencia

Desde 2014, los violentos tomaron por completo el poder sobre las movilizaciones de la oposición, como la última en que trataron de quemar una residencia estudiantil y agredieron a una mujer policía. El opositor pacífico no sabe en qué momento su marcha se convertirá en guarimba.

3. No tienen propuestas concretas

Es común que los dirigentes de oposición digan que el Gobierno “destruyó el aparato productivo” y cosas por el estilo, pero no se ven sus propuestas para reactivarlo por ningún lado. De hecho, los economistas y empresarios de oposición sí las tienen y estas oscilan desde lo socialdemócrata a lo neoliberal, pero los dirigentes de oposición no se deciden por ninguna.

4. Son indecisos

En abril de este año la oposición tenía que estar ya muy metida en su campaña para el revocatorio, en lugar de eso, salieron con varias propuestas simultaneas para “salir del chavismo”. En esa indecisión no solo perdieron meses valiosos, sino que demostraron a sus seguidores que “no sabían en qué palo ahorcarse”.

5. Tienen un historial de fracasos

Como el Coyote y el gato Tom, la oposición venezolana tiene un largo historial de megaplanes que nunca funcionaron. Candidatos que “ahora sí” le iban a ganar a Chávez, acciones que “ahora sí” iban a derrocar al chavismo… cuando se usa demasiadas veces la frase “de una vez por todas” o “ahora sí” inevitablemente la gente deja de hacerte caso.

 6. No son capaces de superar el escepticismo de la gente

En medio del escepticismo creado tanto por esos fracasos como por la situación del país, la oposición no halla qué hacer para comunicarse con la gente e inspirarle confianza. Las frases que dicen son demagógicas o clicheteras, algunos tratan de imitar el discurso chavista y otros, como Ramos Allup, se dedican a extravagancias bien difíciles de entender para el ciudadano de a pie.

 7. No acompañan las luchas pequeñas

Fuera de las campañas electorales y su plan de la semana para conquistar el mundo, poco se preocupa la oposición de lo que pasa en el país y eso es por una simple razón: en toda actividad política la oposición venezolana está pendiente de las cámaras y los micrófonos y algunos, como Lilian Tintori, dedican toda su energía a que se les preste atención fuera de Venezuela.

8. Los cuadros medios son de mala calidad

Gaby Arellano y Yon Goicoechea son ejemplos de dirigentes medios de oposición que primero adquieren notoriedad y luego vuelven a la oscuridad. Como los grandes dirigentes, trabajan para los grandes eventos y las campañas electorales, están pendientes de los medios y no hacen ningún trabajo sostenido.

9. Son excesivamente conflictivos

Esto los perjudica particularmente con los empresarios y los sectores profesionales: entre la oposición se repite la letanía de que hay que buscar acuerdos y salidas a la crisis en lugar de confrontación y, sin embargo, la dirigencia de la MUD no deja de buscar confrontación. Es que para ellos el conflicto es también una forma de tapar la falta de propuestas y de capacidad de conducción.

10. Son sectarios y dados a las luchas intestinas.

Los adecos odian a los de Primero Justicia y Ramos Allup odia particularmente a Julio Borges, todos lo que se creen “presidenciables” o que compiten para el mismo cargo se sabotean y se detestan entre sí  y  ese odio sectario llega a las bases: la gente de Voluntad Popular y Vente Venezuela llama “chaprilistas” a los partidarios de Capriles.