El dólar bajó, pero los mercados mantienen precios de escándolo este fin

Tras la caída del dólar en los últimos cuatro días de un promedio de 26.000 mil a poco más de 20.000, los precios de los alimentos este sábado en mercados de calle y supermercados no disminuyeron y algunos ya rozan los 100 mil bolívares.

En un recorrido hecho por el equipo de Supuesto Negado en Parque Carabobo, Mercado de San Martín, Caricuao y el supermercado Plaza´s de Las Mercedes, comparamos los precios de varios tipos de queso, jamón y algunos cortes de carne de res, pollo y pescado.

En San Martín los precios son de espanto y susto, y no hay sueldo mínimo que los aguante.

Por un kilo de carne de res de primera piden 72.000.   El cerdo, que hace unos meses se había vuelto una opción para muchas familias venezolanas está a un promedio de 90.000 bolívares por kilo.

Si lo que se busca es queso, un ingrediente tan tradicional para los desayunos y cenas del venezolano el comprador tendrá que contar con mínimo 50 mil en el bolsillo, y la harina pan ya está en 27 mil.

Un poco más hacia el centro, en Parque Carabobo, en las charcuterías se ven exhibidos los precios en las típicas cartulinas de colores alegres, aunque los montos no causen el mismo efecto.

Quesos: Santa Bárbara 65.000, amarillo tipo uruguayo 117.000, queso duro rallado 42.000, queso mozarella 111.000, coriano 45.000, Paisa 88.000, Cuajada 62.000, requesón 42.000.

Charcutería (Jamón de pavo y pierna): Pavo 98.000, pierna 96.000.

En Caricuao, decidimos darnos un paseo por algunas de las llamadas “bodeguitas”, en las que, increíblemente muchas personas compran más caro, pero a diario lo que necesitan para hacer las tres comidas.

En la UD1, en el sector conocido como “las casitas” o Barrio El Onoto, abundan este tipo de negocios improvisados en casas, casi todos con puntos de venta y, hasta aceptan dólares.
En promedio, nuestra cuenta dio esto: queso duro 57.000, chuleta ahumada 90.000, carne molida 42.000 el medio kilo, igual monto para los siguientes cortes: bisteck y costillas.

El este: Las Mercedes

Y como la hiperinflación no respeta zonas geográficas ni clases sociales, también decidimos visitar el supermercado Plaza´s de Las Mercedes, para saber si los precios se mantenían o habían bajado en esta zona de clase media alta y clase alta.

En cuanto a la carne de res y de pollo, no había mucha variedad, pero ofrecen la pechuga en 84.900, el ganso en 57.900, chuleta ahumada en 134.465, pulpa negra en 57.900, y, aunque parezca extraño, los precios más económicos que vimos hoy fue el de las costillas frescas de res, que marcan 30.490 por kilo y las congeladas 29.900.

En otras neveras nos esperaban los pescados. En su versión congelada tenían la rueda de bagre en 45.900, merluza en 99.500 y el cazón en 59.500.

¿Por qué no caen los precios?

Conversamos con varios usuarios de estos locales comerciales y les preguntamos por qué creen que si el dólar cae, no se lleva consigo los precios y alivia a los usuarios un poco.
Con unos lentes de aumento y encorvada delante de los congeladores de pescado, entrevistamos a la señora Ivone.  Es jubilada del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS), y también recibe la pensión de vejez que dicta la ley.

“Yo recibo un poco más de dos sueldos mínimos, mi pensión de retiro del IVSS, y la pensión por vejez que dicta la ley.  Vivo sola con mi nieto de 19 años, todos mis hijos están fuera del país y no han podido mandarme dinero.  Estos precios son una locura.  No bajan, y sabes ¿por qué no bajan? Porque los comerciantes están tratando de recuperar lo que perdieron comprando un dólar a 26 que ahora le vale 20”, opinó.

En Caricuao, en una bodega que vende de todo un poco, estaba Magaly.  Con dos niños pequeños, estaba tratando de comprar con 5 dólares en efectivo y no le alcanzó sino para medio kilo de carne, algunos tomates, cebollas, 3 cubitos detallados y sal.

“Hace 15 días con este mismo billete me llevé el kilo completo, ahora mira.  Se están desquitando con nosotros, porque seguramente perdieron apostándole a este”, dice señalando la cara del expresidente estadounidense Abraham Lincoln, que adorna el billete que sostiene en la mano.

Por Maya Monasterios Vitols / Supuesto Negado