De “Manos de papel” a “la dolarización no es tan mala” (Cronología)

Apenas el presidente venezolano Nicolás Maduro aseguró hace semanas en una entrevista que no ve mal que Venezuela atraviese “ese proceso que llaman dolarización”, de uno y otro lado de la vereda ideológica –y de apoyo o rechazo a su gobierno- saltaron a analizar el cambio radical de discurso del mandamás de Miraflores.

Recordemos que desde la creación de la Comisión de Administración de Divisas (Cadivi), en el año 2003, hasta la instalación de las Mesas de Cambio, en mayo de 2019, el gobierno local ha satanizado y jurado acabar con el dólar paralelo.

De hecho, el actual gobierno venezolano impulsó a mediados de 2018 la operación judicial “Manos de papel”. La idea, según el entonces vicepresidente, Tareck El Aissami, era “dar un alto a las mafias que intentan instaurar un sistema financiero paralelo para desestabilizar la economía de la nación y robar el cono monetario”.

Ante el drástico cambio de relato, el antichavismo aseguró que se trata de mera supervivencia política o rectificación. Todos coincidieron en que esta declaración evidencia el fracaso de la economía “socialista” que se traza desde la nomenclatura del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y se ejecuta desde el gobierno y sus ministerios.

En los predios del chavismo el anuncio tuvo sabor a infidencia. Y es que resulta muy difícil para los “hijos de Chávez” escuchar al líder actual con un discurso que muchos podrían catalogar de liberal.

La mayoría de los voceros del gobierno –normalmente muy rápidos para apoyar cualquier aseveración proveniente de Miraflores- evitaron referirse al tema. Solo algunos atisbaron a decir que las condiciones han cambiado…

Desde “el otro chavismo” (aquel que tiene serias diferencias con Maduro) se habló nuevamente de traición al “legado del Comandante”.

Cronología del cambio de opinión

En el año 2013, Maduro aseguró que le “torcería” el brazo al dólar paralelo. Dos años luego, denunció que los desestabilizadores “quieren imponer el dólar paralelo como instrumento de guerra”.

En 2017, destacó que el yuan, el euro, los yenes y las rupias servirán “para liberar las amarras del dólar como moneda opresora” y un año más tarde criticó al candidato presidencial Henri Falcón por proponer la dolarización de la economía. “Eso es inconstitucional”, dijo en ese entonces.

Ahora, en 2019, Maduro sorprende a propios y extraños anunciando: “No lo veo mal (…) ese proceso que llaman de dolarización puede servir para la recuperación y despliegue de las fuerzas productivas del país y el funcionamiento de la economía (…) gracias a Dios existe”.

Pero ojo, no hay que perder de vista que en Venezuela no hay legalmente una “dolarización” sino que ante la crisis multifactorial –caracterizada por la hiperinflación y la pulverización del ingreso de los trabajadores – algunas personas están recibiendo remesas y cobrando bienes y servicios en divisas.

Según las estimaciones de una consultora poco afecta al gobierno como Ecoanalítica, el envío de remesas ha aumentado 4.600% en tres años (pasando de 78 millones de dólares en 2016 a 3.700 millones en la actualidad).

Además, cada día son más las personas que consiguen cobrar sus sueldos y salarios también según la cotización del dólar. Algunos son pagados en dinero fiat (billets) y otros por transacción según la cotización de la divisa.

Actualmente el dólar corre libremente: Desde las bodegas de los cerros hasta las oficinas de los traders y exchanges.

Este fenómeno está provocando que más de 50% de las transacciones en Venezuela se hagan en dólares según el economista Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, la encuestadora más importante del país.

Obvio, para quienes no reciben, ni cobran en dólares la exigencia de los pagos de bienes y servicios en la divisa hace inalcanzable los precios. Para diciembre de 2019 el salario mínimo integral en Venezuela rondaba los 7,5 dólares.

Todo empezó cuando…

Para efectos de esta nota, solo nos referiremos al control de cambio -y al dólar paralelo- en Venezuela durante las últimas dos décadas (a pesar de que esta medida se ha aplicado desde 1983).

En el año 2003 el presidente Hugo Chávez creó CADIVI (a través del decreto de control cambiario). Este sistema se mantuvo hasta el año 2014 cuando el presidente Nicolás Maduro lo reemplazó por el Centro Nacional de Comercio Exterior (CENCOEX).

Luego, en 2016, se implantó el Sistema de Divisas de Tipo de Cambio Complementario Flotante de Mercado (DICOM) para volver a un tipo de cambio por medio de subastas controladas y paralelamente el Sistema de Divisas Protegidas (Dipro).

El control de cambio básicamente ha entregado dólares con precio preferenciales a diversos sectores de la economía del país con la finalidad de importar artículos, bienes y servicios que redunden positivamente en Venezuela. Principalmente medicinas y alimentos. El precio oficial para el resto de productos ha sido hasta 700 veces mayor.

No existen cifras oficiales del desfalco en Cadivi, sin embargo los cálculos oscilan entre 25 millardos de dólares (Jorge Giordani, ex ministro de Planificación) y 144,9 millardos (consultora de oposición Ecoanalítica).

Hoy día se conoce que las principales modalidades que los grupos organizados alrededor de Cadivi manejaban para apoderarse de los dólares preferenciales era la venta de empresas recién creadas listas para realizar importaciones; la entrega de información privilegiada para obtener las aprobaciones de divisas y la simulación de compras en el exterior.

Es por eso que los montos otorgados a las personas naturales (hasta 5 mil dólares) que aprovecharon ilegalmente Cadivi -llamados “raspacupos”- representan frente al total del fraude una cantidad irrisoria.

En el año 2010 apareció la página Dólar Today y poco a poco se convirtió en un referente al momento de realizar transacciones en el mercado negro.

En 2015 el gobierno venezolano, a través del Banco Central, demandó sin éxito –ante un tribunal de EE. UU- a los dueños del portal.

Dólar indomable

En la primera fase de la operación Manos de Papel, el vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami, explicó que se habían detectado redes transnacionales encargadas de imponer tasas criminales al dólar especulativo y de robar el cono monetario.

El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno y el fiscal General ,Tarek William Saab, anunciaron su ejecución y algunos resultados.

Se detuvieron decenas de venezolanos y extranjeros portadores de divisas, encargados de páginas de ofrecer cotizaciones “referenciales” sobre el dólar paralelo y se bloqueó el acceso a casas de cambio virtuales.

Además, se intervino el Banco Banesco y se detuvo por casi un mes a 11 de sus directivos. También se bloquearon miles de cuentas del banco (90% ligadas a autoridades ilícitas).

A pesar de esto, el precio del dólar en el mercado paralelo se incrementó 277% durante los siguientes dos meses de la operación.

Según analistas, el auge e impulso del mercado ilegal de divisas responde a la demanda de dólares muy por encima de la oferta del Estado que -con la caída de los precios del petróleo, el desplome de la producción y el bloqueo financiero- cada día tiene más cuesta arriba conseguir dólares.

Además, la hiperinflación que devalúa el poder de compra de la moneda venezolana hace que la divisa sea apetecida, cobrada y pagada.

Esta dolarización de facto produce estadios de ingobernabilidad económica e indefensión.

Por ahora, la desaparición del mercado paralelo de dólares es irreal porque el gobierno no tiene la capacidad de satisfacer dicha demanda. Y aunque ahora los privados alimentan parte del mercado cambiario aún no cambia la tendencia de -al menos- los últimos 70 años.

Finalmente, hay que recordar que Venezuela no es el primer estado de América Latina que tiene que recurrir al dólar para frenar la inflación y estabilizar su economía. Ya antes lo hicieron Ecuador, Perú y Bolivia.

Por Edgard Ramírez / Supuesto Negado