[Editorial] Qué le depara el 2019 a Venezuela

2019

Supuesto Negado se anima a hacer proyecciones sobre cómo viviremos los venezolanos el 2019.

Política

No se esperan elecciones ni variaciones importantes en el Gobierno o en la oposición.

El Gobierno se prepara para soportar un feroz ataque internacional, pero la oposición no las tiene todas consigo, pues esta apuesta por la presión extranjera es quizá su última carta fuerte, y no es una jugada segura.

Puede surgir una corriente radical en el chavismo que, aunque no cambie el panorama político, siente las bases de una sacudida interna.

Economía

Nada indica variaciones en las tendencias en Venezuela en cuanto a hiperinflación, caída del PIB o locura cambiaria. La economía continuará su lenta y sostenida marcha a la desregulación por la vía de los hechos y por la vía legal. En cambio, sí hay expectativas de que los créditos ruso y chino impacten levemente en la capacidad de la industria petrolera y aurífera. No se descartan ciertos niveles de estabilidad en alguno que otro indicador, aunque eso no signifique una mejoría notable.

Se esperan golpes geopolíticos duros, como nuevas medidas de bloqueo económico e incluso un posible embargo petrolero. Algo así haría impredecible la realidad económica, y un sector relacionado con negocios estatales podría terminar de imponerse como la nueva élite económica venezolana.

Internacionales

Venezuela iniciará 2019 parcialmente aislada de la región, pero mantendrá poderosos aliados lejanos. Ademas de China y Rusia, no subestimemos el papel mediador que ha asumido España en cuanto a la Unión Europea, que parece irse inclinando por una salida negociada a la crisis en vez de políticas de asfixia económica y aislamiento. Bolivia estará a prueba desde las primeras semanas del año, puesto que a finales de enero son las primarias presidenciales.

Migración

No está claro aún si aumenta la emigración o disminuye. Es un año de prueba para la estabilidad de los migrantes venezolanos.

Manifestaciones

No se vislumbran manifestaciones violentas pero sí el inicio de manifestaciones políticas con demandas concretas.

Seguridad

Los cuerpos policiales seguirán operando con una creciente y peligrosa autonomía con respecto al Estado central, al punto de que la situación podría salirse de control.

Alimentación

La mira del consumo estará puesto sobre la carne, el pollo, el queso y el resto de proteínas, a diferencia de 2015 y 2016 que no se conseguían ni carbohidratos.

Servicios públicos

Algo ocurrirá en este renglón. O se afianzan las privatizaciones o el Estado permite que continúe el deterioro en algunos de ellos e invierte selectivamente en los más importantes.