[Editorial] Castigo medieval si no sale Maduro

Hay quienes, ante la imagen del aviso del FBI ofreciendo recompensa por las más altas autoridades venezolanas hacían referencia –algunos con indignación, otros eufóricos de alegría- a aquellos carteles de la época del “lejano oeste” norteamericano que todos conocimos por los western de los 60 y 70.

Pero la verdad es que, lo que hoy plantea el gobierno de los EE. UU. (diáfanamente expresado en el documento que hoy presentó el Departamento de Estado para una “transición” en Venezuela) se parece más un castigo medieval que a un procedimiento judicial del siglo XIX norteamericano.

Al igual que en aquel asedio de 1346 a Caffa, en el que el ejército mongol bombardeó la ciudad con cadáveres infectados para propagar la peste bubónica a lo interno de sus murallas, EE. UU. pretende hoy, en pleno siglo XXI, rendir a un gobierno convirtiendo un bloqueo económico en el más terrible castigo sanitario que podría padecer un país casi sin defensas ante un brote infectocontagioso de grandes magnitudes.

¿El mundo, ocupado en su mayoría en afrontar y superar la nueva peste, tendrá que aceptar esta criminal táctica política -un verdadero chantaje genocida- como mecanismo para imponer un cambio de régimen a un país pequeño y arruinado?

¿Tendríamos los venezolanos que aceptar los términos que hoy, de la manera más infamante, sin guardar la más mínima de las formas, pretende el gobierno norteamericano imponernos si no queremos padecer -¡más y peor!- lo que está padeciendo en estos momentos Italia o España?

El documento que acaba de publicar el Departamento de Estado norteamericano, en donde establece, por primera vez con puntos y comas -¡incluso porcentajes y plazos!- los pasos a seguir en el proceso de conformación de un nuevo gobierno, constituye la más descarada e indignante de sus declaraciones injerencistas. Ni siquiera se tomaron el trabajo de no dejar en evidencia a su muchacho y permitir que Guaidó desarrollara la idea que le encomendaron presentar tan solo un días antes. Sólo le dejaron decir el título, porque al día siguiente, hoy, ellos mismos hicieron público el texto completo, firmado por el Departamento de Estado. Así, sin más ni más.

Y en estas circunstancias nos preguntamos nosotros: ¿Cómo queda la oposición venezolana? ¿Respaldan todos esta estrategia de aprovechar la coyuntura de emergencia sanitaria por pandemia para sacar a Maduro del poder? ¿En qué convierte esto a todo aquel que apoye este chantaje que podría costar miles y miles de vidas de compatriotas?

No nos gusta alentar campañas que podrían poner más piedras en el ya escabroso camino de la negociación política, así que preferimos dejar estas preguntas abiertas.