[Editorial] Llegó la Posflación

Posflacion

No, no estamos hablando del fin de la hiperinflación. No se trata de lo que viene después de que termina la tortura inflacionaria. Al contrario, el suplicio económico sigue azotando cada vez más fuerte y nos posiciona a las puertas de algo que nunca hemos visto. Haciendo la analogía: la hiperinflación rompió la barrera del sonido y mientras notamos que el estruendo nos revienta los tímpanos, el avión ya pasó frente a nuestros ojos y ni nos dimos cuenta.

Según diversas estimaciones, la inflación anualizada de julio 2017 a 2018 fue de 82.766%. Según esos cálculos, si la inflación de julio (125%) se mantiene durante un año más, estaríamos hablando de una inflación que supere con creces el 1.600.000%. En ese contexto ya en realidad no importa cuántos ceros se le coloque al indicador, no importa cuán rápido aumenten los precios en la calle ni cuánto valor pierde la moneda por segundo. Cuando nos damos cuenta, ya la hiperinflación pasó y aparece la posflación. Como en la teoría económica no existe un término que defina el salto exponencial que estamos por palpar, hablamos de la llegada de la posflación.

Tal vez Venezuela sea el primer país en comprobar que la paradoja de la fuerza imparable es posible. Esta postula la interrogante de ¿qué pasaría si una fuerza indetenible chocara contra un objeto inamovible? La física responde que no es posible que existan dos objetos con estas características, sin embargo la posflación venezolana, (actualmente la más alta del mundo y en camino a ser la mayor de Latinoamérica en su historia), luce como una fuerza imparable que segundo a segundo acelera su velocidad. ¿Será el Plan de Recuperación Económica de Maduro el objeto inamovible que la detenga? Se abren las apuestas.