EDUARDO PIÑATE: “NOS ESTAMOS PREPARANDO PARA UN GOLPE DE ESTADO”

Eduardo Piñate, secretario ejecutivo de la presidencia del PSUV, no cree en nadie y habla de un golpe encubierto, con fachada de insurrección popular.


Eduardo Piñate, en entrevista para Supuesto Negado, ofrece un análisis del accionar de las fuerzas que adversan a la Revolución Bolivariana y al gobierno del presidente Nicolás Maduro. Aseveró “el único plan de la derecha es el golpe de Estado, lo demás son elementos para aparentar, es decir, ellos hablan de revocatorio, enmienda y renuncia, incluso llegaron a plantear algo completamente absurdo: la destitución del Presidente por abandono de cargo. La única manera de destituir a un Presidente en ejercicio en Venezuela, constitucionalmente, es por un referendo revocatorio. Y no habrá renuncia, el Presidente ya ha dicho que no va a renunciar”.

Además, aseguró que todas las acciones impulsadas por la oposición apuntan a “encubrir el golpe de Estado”.

… existen otras formas de lucha y estamos en este momento debatiendo esas formas de combate: la lucha de masas, la lucha cultural, que implica también la lucha en la calle.”

-¿Está preparado el chavismo para un golpe de Estado?

-Nos estamos preparando permanentemente. Uno de los debates que tenemos en este momento, y desde hace varios años, incluso planteado por el comandante Chávez, son las líneas estratégicas de acción política, que está también en la declaración de principios del Partido Socialista Unido de Venezuela, en la que hemos asumido como forma de lucha principal todo este período de lucha electoral. Pero existen otras formas de lucha y estamos en este momento debatiendo esas formas de combate: la lucha de masas, la lucha cultural, que implica también la lucha en la calle. Ya hemos dado evidencia de que este pueblo se moviliza para defender la Revolución Bolivariana y lo va a seguir haciendo.

 

-¿Cómo quedarían las bases revolucionarias, de consumarse un golpe de Estado?

-Las bases revolucionarias vamos a resistir. La primera tarea nuestra es impedirlo. Aquella consigna ‘Todo 11 tiene su 13’, nosotros hacemos lo imposible por evitar que llegue un 11, inclusive, derrotarlo antes que llegue, que eso no se produzca. Estamos trabajando en función de eso con el liderazgo del presidente Nicolás Maduro, junto a ese grupo de hombres y mujeres que dejó el comandante Chávez al frente de la revolución.
-Tenemos una dirección política no solo comprometida con el legado de Chávez, con el pueblo venezolano y con la Revolución Bolivariana sino, además, con capacidad intelectual, cultural, política, técnica, para toda esta situación que hemos estado enfrentando. Por eso no nos han tumbado en tres años, aunque ellos dijeron que no durábamos tres meses. Ahora, si ese caso se diera, el chavismo va a pelear.

 

-¿Qué es lo más grave que ustedes consideran que puede pasar?

-Un genocidio en términos de represión policial, militar. Violencia, muerte y un genocidio en lo social, con las políticas profundamente antipopulares que se desarrollarían contra el pueblo venezolano.

 

-¿A cuál sector del país percibes en mayor riesgo ante un golpe de Estado?

-Los trabajadores, la clase obrera, porque la mayoría de este país somos de la clase obrera y seríamos las primeras víctimas ante un golpe de Estado.

Pinochet se quedaría como un niño de pecho. Aquí no hay manera de que un gobierno de derecha imponga el plan neoliberal…”

-¿Cuáles serían las medidas que en primera instancia ejecutarían esos sectores si toman el poder?

-Yo soy del criterio de que una restauración de la contrarrevolución en Venezuela, en términos políticos, tendría un carácter fascista de los más brutales. Tratando de graficarlo: Pinochet se quedaría como un niño de pecho. Aquí no hay manera de que un gobierno de derecha imponga el plan neoliberal que ellos tienen en mente si no es sobre la base de enfrentar una grandísima resistencia de este pueblo, y la única manera de enfrentarla es por la vía de un baño de sangre.

En lo político, recalca Piñate, “se tendría un gobierno autoritario, de derecha, nada que ver, incluso, con la democracia bipartidista que se tuvo hasta el año 1998”.

En lo económico -analiza- “vendrían con la implantación de su plan neoliberal, ellos lo han dicho. Basta ver lo que era el verdadero programa de Capriles Radonski, que publicamos por ahí, él se expresa en la conversación entre Lorenzo Mendoza y Ricardo Haussmann sobre el Fondo Monetario Internacional. Es el programa de la entrega del país, de la liberación de los precios, la liberación de las tasas de intereses, la privatización de todo incluyendo Pdvsa. Es la pérdida de todos los derechos laborales, la salud y educación gratuita. Eso es lo que pasaría en Venezuela, sería una hecatombe, un retroceso que no solamente afectaría a Venezuela sino a toda la región”.

 

-Ante el rumor de un supuesto autogolpe, ¿podría alguien pensar que el chavismo obtendría algún beneficio con esta acción?

-La tesis del autogolpe es un elemento distractor para intentar que nosotros comencemos a responder ese tema. No hay posibilidades de un autogolpe en el chavismo. Estamos profundamente unificados en torno al legado de Chávez, en torno al programa que expresa el Plan de la Patria, a la Constitución y al liderazgo de Nicolás Maduro. No creo que haya un sector dentro del chavismo que este en capacidad, que tenga ganas, ni que se haya planteado una tesis de autogolpe.

el golpe avanza por la vía de la desestabilización y de allí la guerra económica, la cual no es otra cosa sino un asalto y un saqueo al salario de los trabajadores y al ingreso de las familias venezolanas”

-¿Cuáles serían las diferencias entre el golpe de Estado que le dieron a Chávez en 2002 y uno que podría plantearse hipotéticamente contra el presidente Nicolás Maduro?

-La diferencia entre el golpe de Estado de abril de 2002 y la situación actual radica en que el de 2002 fue un golpe tradicional, con una puesta en escena mediática, la huelga indefinida con el llamado a la marcha hacia Miraflores, los francotiradores asesinando al pueblo y el papel de los medios de comunicación mostrando una versión parcial y una interpretación sesgada de los hechos para acusar al presidente Chávez de masacre y, de esa manera, justificar el golpe.
-Justamente a partir de ese golpe, la Revolución tomó control y es mayoría en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana; de modo que les ha sido muy difícil, y va a seguir siendo difícil conseguir militares que estén en posición y en capacidad de movilizar una parte importante de la Fuerza Armada para dar un golpe de Estado.

En el marco de la guerra no convencional, Piñate señaló que “el golpe avanza por la vía de la desestabilización y de allí la guerra económica, la cual no es otra cosa sino un asalto y un saqueo al salario de los trabajadores y al ingreso de las familias venezolanas. Eso unido a un tema psicológico, como las colas, genera una irritación importante en el pueblo. Ellos sueñan que uniendo todo eso puedan generar un clima que promueva un estallido social como el ocurrido el 27 y 28 de febrero de 1989, o una confrontación civil armada que justifique una intervención militar y una intervención extranjera en Venezuela”.

Estamos hablando –explicó- de una “vía que es distinta, en el sentido que lo que busca es la desestabilización y confrontar pueblo contra pueblo. Mientras tanto, nosotros seguimos avanzando, garantizando la gran victoria de todo este período revolucionario y más concretamente desde que Nicolás Maduro asumió la Presidencia de la República: la paz y la estabilidad. Vamos a seguir avanzando en la construcción de nuestro modelo socialista y, por supuesto, fortaleciendo la institucionalidad revolucionaria”.

 

-¿Qué efectos tendría para el país, en sus relaciones internacionales, un golpe de Estado?

-A partir de Chávez, nosotros hemos ampliado la relación no solo diplomática sino comercial y política de una manera muy grande e importante. En el pasado, concentramos las relaciones, sobre todo económicas y de dependencia, con los Estados Unidos de América y con los países de Europa Occidental.
-La verdad es que hoy tenemos más presencia y prestigio que nunca en los organismos internacionales, y eso lo ha hecho la Revolución Bolivariana. Aunque todas las fuerzas de la contrarrevolución mundial están contra Venezuela, no es así con los pueblos del mundo, donde se incluye a los pueblos europeos y al pueblo de los Estados Unidos, los cuales ven con simpatía a esta Revolución. ¿Qué va a pasar si hay un golpe de Estado? Pues los pueblos del mundo se van a solidarizar con Venezuela.


Eduardo Piñate es profesor de Historia y Ciencias Sociales. Fue diputado del PSUV ante la Asamblea Nacional hasta 2015 y actualmente se desempeña como secretario permanente de la Presidencia de ese partido. Se autodefine como marxista, bolivariano y chavista.

Beriozka Fereira/Supuesto Negado