Las elecciones en España no pintan bien para la izquierda

Las últimas encuestas en España, a menos de 3 días de la elección, no pintan un panorama bueno para la izquierda, representada por la coalición Unidas Podemos, que agrupa a Podemos, Izquierda Unida y Equo, una organización ecologista.

El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) aparece al frente, bastante lejos del Partido Popular (PP) que está en el segundo. En tercer lugar aparece Ciudadanos, en cuarto la alianza Unidas Podemos y en quinto el partido ultraderechista Vox.

Sin mayoría clara

La última encuesta publicada  por el diario El País le da al PSOE el 28,8% de los votos, y 129 escaños en el Congreso.

Al PP un 17,8% de los votos, y 75 diputados.

Ciudadanos obtendría 32 escaños con 13,1% de los votos.

Unidas Podemos, 71 escaños y el 21,2% de los votos.

Vox, 32 escaños y 12,5% de los votos.

Todas las encuestas dan resultados similares. Sin embargo, estos estudios muestran algo más complicado que el fortalecimiento del PSOE.

La correlación entre las fuerzas muestra que es difícil, si no imposible, formar mayorías claras. En el sistema parlamentario el jefe del Gobierno se elige entre el partido que tiene mayoría, y cuando eso no es así es necesario hacer alianzas para obtenerla.

En el caso español los partidos de derechas  −PP, Ciudadanos y Vox− según las encuestas no  alcanzarán la  mayoría en el Congreso. PSOE y Unidas Podemos tampoco, y necesitarían hacer pactos para formar una mayoría estable.

Esto sería muy complicado dada la situación actual de España.

Derecha, izquierda, centro

España se caracteriza por tener no dos polos sino tres: además de la derecha tradicional, nacionalista, representada por VOX y el Partido Popular, y de la izquierda representada por Unidas Podemos, está el PSOE y Ciudadanos que representan una centro-derecha que, aunque promercado y pro-OTAN no tiene vínculos con el nacionalismo de derechas y la herencia franquista.

Vox, Ciudadanos y Podemos son producto de la crisis en que entraron el PSOE y el PP luego del desastre financiero de 2008.

Podemos, la principal fuerza de izquierdas, es producto de las protestas de 2010-2011 en el Mediterráneo. Como Syriza en Grecia despertó grandes expectativas en su momento de movilizar a una política “ciudadana” y no de políticos profesionales o partidos burocráticos.

Sin embargo, la coalición vivió un rápido desgaste y desprestigio de sus miembros: en unos casos han sido denunciados de abandonar la idea de la política ciudadana y convertirse en un partido más, en otros por la estrecha asociación de algunos de sus miembros con el Gobierno de Venezuela, lo que hizo que el novísimo partido en su conjunto pagará los costos políticos de esa cercanía con la crisis venezolana.

Indecisos

Pese al distanciamiento de algunos de los miembros de Podemos del Gobierno de Nicolás Maduro, la campaña de algunos medios internacionales asociándolo con la crisis venezolana ha sido continua. Por esta razón las propuestas de Podemos, que incluyen políticas para evitar los desalojos forzados de inquilinos y otros problemas sociales comunes en España −e ignorados por los otros partidos− han pasado por debajo de la mesa.

En todo caso el enorme  porcentaje de indecisos, que se ubica entre el 26 y 30% del electorado, hace el resultado impredecible.

Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado