Elliott Abrams hundió el hambre de guerra de Guaidó, asegura experto

Para quienes apuestan por una intervención militar extranjera que complete su sueño de “libertad”, las declaraciones de Elliott Abrams sobre su inconveniencia fueron un golpe a Juan Guaidó, María Corina Machado, Carlos Vecchio y todos los extremistas que aspiran ver a Venezuela convertida en la Siria de América Latina.

El periodista venezolano que escribe para el conservador PanAm Post, Orlando Avendaño, asegura que la negativa del enviado de Donald Trump para Venezuela fue un “torpedo gigante” a Guaidó y Machado y ha desinflado las expectativas que el propio Estados Unidos había generado en la oposición radical, cuando repitió una y otra vez que todas las opciones estaban sobre la mesa.

“Los tiempos corren. Y la variable está allí. Porque la declaración de Abrams ha sido un torpedo gigante contra el presidente Guaidó y contra María Corina Machado. La expectativa que giraba en torno a Trump era la misma que cubría a Guaidó. En breve, si no secuestra por completo la batuta de este proceso, se puede pulverizar el respaldo del presidente”, afirma.

Para Avendaño, las declaraciones de Abrams son bastante claras y dejan muy poco espacio para la interpretación.

“No hay mucho que interpretar de lo que dijo el envoy. Luego de meses, más de un año, asomando la posibilidad de una incursión militar para deponer a Maduro, al recalcar una y otra vez que todas las opciones están en esa mesa gigante, que cuidado con tocar a Guaidó y que el tirano subestima la potencia de Estados Unidos, la administración de Donald Trump acaba de dilapidar unas expectativas que había generado”, recalcó.

Sin embargo, y pese a haber afirmado lo contrario, el autor intenta leer entre líneas las palabras de Abrams, justificar (haciendo una campaña a favor de María Corina Machado) la necesidad de una invasión militar estadounidense y afirma que éste no es Trump y que podría equivocarse, como lo ha hecho en el pasado.

“Aún está en las manos de Juan Guaidó tutelar el proceso y marcar la agenda. Sobre él recaen todas las responsabilidades y aumentan las expectativas. Tiene horas, apenas, para elevar el desafío y demostrar que está a la altura (…) Por último, y quizá insistiendo en mantener algún ánimo en la partida, está lo que dijo el diplomático Diego Arria al PanAm Post: “No podemos olvidar que Abrams, a pesar de estar encargado de Venezuela, no es el presidente de Estados Unidos. Y Abrams no sería la primera vez que se equivoca””.

Pero, al final, parece darse por vencido y afirma: “Ojalá se haya equivocado. Ojalá haya sido un gesto irresponsable de ingenuidad o simpleza. O una mala interpretación de nuestra parte. Pero qué zarpazo tan grande le ha dado Abrams a la oposición venezolana. A la verdadera”.

En una entrevista con un medio colombiano, Abrams, tristemente célebre por ser el autor intelectual de la invasión a Panamá y masacres en Centroamérica, dijo que la activación del artículo 187, numeral 11 de Constitución que autoriza la entrada de tropas extranjeras, “no sería muy útil” y no está contemplada, por ahora.

“No creo que Europa, América Latina, Canadá y Estados Unidos estemos pensando, en este momento, en una reacción militar (…) Creo que es prematuro. Creo que no es el día (…) Mi consejo sería que en este momento no sería muy útil”.

Por Maya Monasterios/ Supuesto Negado