Escotet: cómo cuadriplicar tu fortuna en los años de crisis venezolana

Escotet

¿Crisis económica? Para el banquero Juan Carlos Escotet esa expresión ha de tener un significado radicalmente opuesto al de la mayoría de los venezolanos. En los últimos cinco años ha logrado trepar desde el puesto 1031 hasta el 480 entre los multimillonarios del mundo, según la lista de la revista Forbes, que en eso dicta pauta.

En términos de dinero, en 2013, la fortuna de Escotet se estimaba en 1400 millones de dólares y a estas alturas va por 4400 millones. En plena crisis económica de su natal Venezuela y en años no muy buenos para el sistema capitalista en general, él ha logrado meter en sus arcas 3000 millones de dólares frescos.

El banquero dejó muy atrás a los dos otros magnates venezolanos presentes en esa lista: Gustavo Cisneros y Lorenzo Mendoza. También tiene más plata que Donald Trump, al menos en lo que a las empresas se refiere, claro.

Los que han analizado su avance en el exclusivo club de los seres humanos más ricos del planeta tienen explicaciones que varían según se trate de aproximaciones netamente técnicas o estén teñidas de política.

Un capitalista global

Quienes hacen un análisis más técnico, afirman que la clave de este impulso ha sido la internacionalización. Escotet no se quedó entre las cuatro paredes venezolanas, sino que se ha expandido a Panamá, República Dominicana, Estados Unidos, Puerto Rico, Colombia y España.

En este último país parece estar la explicación de sus más recientes y atléticos saltos en el escalafón de los millonarios. Escotet llegó a la Madre Patria (la tierra de sus padres, inmigrantes que llegaron a Venezuela en los años 50) y compró, en 2012, una pequeña institución financiera gallega, el Banco Etcheverría. Un año más tarde completó la faena al adquirir otro banco, el Novagalicia, que había sido rescatado de la quiebra por el Estado español. Fusionó sus dos criaturas y les cambió el nombre por Abanca, la institución financiera que lo metió en el podio de los más adinerados también en aquel reino.

Visto así, Escotet asume la dimensión de un conquistador al revés, algo semejante al personaje de Quetza, fruto de la imaginación de escritor argentino Federico Andahazi, un hombre de estas tierras que llegó con sus carabelas metafóricas a apoderarse de las riquezas de la España.

¿Chavista y madurista?

Mucha gente no lo ve tan heroico ni cree que sus méritos sean netamente gerenciales. Una porción de la oposición lo considera el papá de los enchufados, un neoliberal a ultranza, pero que le hizo el juego al comandante Hugo Chávez y también a su sucesor, Nicolás Maduro, para amasar tranquilo su fabulosa fortuna. Los más radicales llegaron incluso a señalar a Banesco Panamá como el eslabón de supuestas operaciones de lavado de dinero de la tan cacareada “narcodictadura”.

Algunas lenguas envenenadas del antichavismo furibundo aseguran que Escotet ha conocido una sostenida prosperidad durante los veinte años de Revolución, pero especialmente en la etapa de Maduro. Dicen que no es casual que el gran envión de Escotet en la lista de los megarricos haya tenido su inicio en 2013.

La mejor prueba que encuentran quienes acusan a Escotet de chavista y madurista es el hecho de que haya surfeado todos estos años sin ser afectado por las estatizaciones, a pesar de que Chávez, con cierta frecuencia, le lanzaba advertencias, incluso en cadena nacional o en Aló Presidente. Suerte diferente corrió el banco español Santander, propietario desde los años 90 del Banco de Venezuela.

El único momento en el que Banesco se vio en situación comprometida fue cuando varios de sus más altos directivos fueron detenidos, en medio de una operación muy publicitada en mayo de este año, acusados de encabezar ataques contra la moneda venezolana. Sin embargo, tan solo unos días después fueron liberados. Todos aparecieron con Escotet, celebrando su retorno a la libertad.

Acusaciones desde el otro bando

Como todo personaje polémico, Escotet recibe cuero de lado y lado, aunque con tales caudales, seguramente no le importa mucho.

Así como voceros opositores lo acusan de lavar dinero para el gobierno, voceros revolucionarios lo acusan de lavar dinero para las fuerzas enemigas del gobierno. El economista Juan Carlos Valdez dice que la riqueza fabulosa de quien comenzó su carrera como office boy del Banco Unión tiene explicaciones non sanctas. “La mayoría de las transacciones bancarias efectuadas en la frontera con Colombia para destruir nuestra economía, se realizan a través de Banesco. Él está metido en todas las mafias del contrabando y el lavado de dólares a través de la manipulación del bolívar. Estamos hablando de miles de millones de dólares al año”.

El planteamiento de Valdez, magistrado suplente del Tribunal Supremo de Justicia, coincide con el caso que impulsó el fiscal Tarek William Saab contra los ejecutivos de Banesco, lo cual deja en el misterio el hecho de que la medida de privación de libertad haya sido tan efímera.

Para Valdez, en todo caso, no resulta extraño que el venezolano con más dinero sea un banquero, pues en la estructura del capitalismo actual, el sector financiero tiene la capacidad de ganar por igual en tiempos de vacas gordas o de vacas flacas.

“Un estudio de la Universidad de Zurich, publicado en el 2011, reveló que solo 149 empresas dominan el mercado mundial, y las que encabezan esa lista son corporaciones financieras. Eso ocurre porque los bancos crean la mayor parte del dinero que circula en cualquier sociedad capitalista (no son los gobiernos a través de los bancos centrales), y tanto en época de bonanza, donde las empresas buscan invertir más para crecer y abarcar mayor parte del mercado, como en momentos de crisis y depresión económica, dónde la gente se endeuda para poder cubrir sus gastos cotidianos o las empresas para mantenerse a flote, los bancos se benefician porque en ambos casos se acude a ellos por dinero”.

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Por Clodovaldo Hernández / Supuesto Negado