España: neofascistas dieron más miedo que la izquierda y los migrantes

Pedro Sánchez, líder emergente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se impuso en los comicios de este domingo al lograr 123 escaños. El  resultado −pese a que obliga a hacer pactos para obtener los 177 votos necesarios para formar Gobierno− fue inesperado.

Crisis

Muchos auguraban que España se inclinaría a la derecha −como otras naciones de Europa− asustada por el separatismo catalán, la emigración y el fantasma del chavismo azuzado por la derecha.

Mas el PSOE ha logrado sobrevivir gracias a que, precisamente, hizo un giro hacia la izquierda.

En 2008, tras la crisis financiera que golpeó duramente a España, el PP y el PSOE entraron en una grave crisis dado que sus dirigentes aparecían como responsables de la debacle e inmersos en escándalos de corrupción como el de los llamados “papeles de Bárcenas”, que involucraba a Mariano Rajoy, líder del Partido Popular.

En 2011 el PSOE obtuvo pésimos resultados electorales y ocurrieron masivas protestas que llevarían al nacimiento del partido Podemos. En las dos últimas elecciones, mientras nuevos partidos ascendían, el PSOE había quedado consistentemente detrás del PP.

Sin embargo, en las elecciones de ayer, los superaron por 3 millones de votos y casi el doble de los escaños.

La clave de esto fue una renovación de la dirigencia y un giro a la izquierda.

Campaña de miedo

La campaña electoral de las derechas estuvo, en gran parte, enfocada en usar el miedo para alejar a los electores de Podemos acusándolo de ser una extensión del chavismo. Las estrechas relaciones de varios de los fundadores de Podemos con el Gobierno de Venezuela se convirtieron en tema recurrente en la campaña.

Además de eso, el partido de ultraderecha Vox se enfocó en el miedo a la emigración y a la división de España bajo movimientos secesionistas, como el de los independentistas catalanes.

Por su parte Pedro Sánchez, el nuevo dirigente del PSOE, había llegado a la presidencia en junio del año pasado tras librar una verdadera cruzada contra Mariano Rajoy, líder del PP, convertido en un símbolo de la vieja clase política española y su corrupción.

Sánchez llegó a ser considerado un cadáver político luego de que saliera de la Secretaría General del PSOE por su insistencia de sacar a Rajoy del Gobierno. Sin embargo, logró ser reelegido como dirigente de su partido y el año pasado sacó a Rajoy del Gobierno con un voto de censura en que contó con los votos de Podemos y de los independentistas vascos y catalanes.

En sus diez meses de gobierno se centró en ofrecer mejoras salariales −aumentó el salario mínimo en 22%− y en promover la negociación con los independentistas catalanes.

Resultados

El declive del PP era de esperarse, pues no solo está muy desprestigiado sino que su lugar en la política española está siendo tomado por Ciudadanos, un partido emergente de derecha moderada.

Pero, según algunos analistas, el miedo sí terminó formando parte de la ecuación, aunque de una forma inesperada: el  ascenso de Vox y su discurso xenófobo y conservador, unido a un clima de intolerancia contra los independentistas catalanes, al parecer terminaron preocupando al electorado más que los vínculos reales o imaginarios de Podemos con el chavismo.

Como Podemos, el PSOE  enfocó su campaña más en propuestas que en el miedo, pero con la ventaja no solo de tener los recursos del Gobierno, sino de representar una alternativa menos radical a la derecha para los que temían que la llegada de Podemos al poder generase una crisis de gobernabilidad.

Su oposición radical a la corrupción del PP, su lejanía con la dirigencia histórica del PSOE y su moderación en el tema catalán, sin duda le ayudaron.

Ahora el PSOE tiene dos alternativas para formar Gobierno: o aliarse con Ciudadanos −lo que parece menos probable− o con Podemos que, sin embargo, no tiene los suficientes votos para darle la mayoría.

Hará falta un pacto más transversal para poder formar Gobierno, y este no será fácil de lograr.

Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado