Irse demasiado o quedarse enchufado: La nueva polémica de la farándula

Los que se van y los que se quedan. La disputa entre los artistas venezolanos que se fueron a probar suerte al extranjero, contra los que siguen trabajando en su país, recuerda los tiempos de la migración masiva de cubanos a Miami, desde donde se convirtieron en una especie de jueces y verdugos contra los artistas que se quedaban en la isla.

“Arrastrados”, “vividores” y el famoso “enchufados”, son las palabras más suaves utilizadas por algunos artistas para definir a sus colegas que trabajan con el Gobierno, o que simplemente se quedaron a “echar pa’ lante” en la tierra de Bolívar.

El reciente escándalo protagonizado por dos damas vinculadas a la farándula ruborizó hasta al camionero más malhablado. Angie Pérez, ex-miss y actual cronista de farándula residenciada en Miami, se ha dado a la tarea de perseguir a gente del espectáculo para sacarle sus “historias” con el Gobierno venezolano, al que ella considera una dictadura. A Pérez se le critica por ganarse tantos seguidores como enemigos en las redes sociales, debido al odio enconado con el que “destapa” a los artistas que expone al escarnio.

Aunque ha tenido fuertes encontronazos mediáticos con gente de la farándula como Anarella Bono, Melisa Rauseo, Luis Fernández o Irrael Gómez, la cúspide de su fama ha llegado por la respuesta que le dio la actriz Norkys Batista, acusada de enchufada por decir que “en Venezuela hay de todo”, a lo que la protagonista de “Orgasmos” respondió con un verbo que la misma Batista definió como su “propio yo”.

Tras las altisonantes declaraciones de Batista, se encendieron las redes imponiendo el toque farandulero ante la discriminación de fondo sobre las acciones que Angie Pérez (y gente como ella que persigue al que actúa diferente, aunque tenga la misma ideología política, como es el caso de Norkys) realiza con total descaro ante la opinión pública.

Sin embargo estos hechos dejaron en evidencia esta discusión entre los que se van y los que se quedan. El periodista, también opositor al Gobierno, Luis Olavarrieta, salió en defensa de los que deciden quedarse y trabajar por el país dentro de él.

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¿Quién es Angie Pérez?

La exmiss Barinas de 1998 fue modelo por algún tiempo al salir del certamen. Se dice periodista sin ostentar el título en Comunicación Social, pero se licenció en Estudios Internacionales con una maestría en Comunicación. Tras su paso como animadora por distintos canales televisivos nacionales e internacionales, se dedicó a la chismografía farandulera desde Miami, lugar donde posiblemente aprendió a perseguir a sus coterráneos de aquellas mañas de los cubanos en el exilio.

En su afán por “destapar las verdades” y mostrar públicamente las pruebas de la participación de artistas en contratos con el Gobierno venezolano, se ha convertido en la comunicadora más odiada del mundo de la farándula, no solo dentro del gremio artístico, sino también por parte de muchos fans que ven en sus acciones un acto despreciable y reprochable.

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El odio como herramienta de trabajo, es para Angie Pérez lo común. Una muestra más de cómo el mal uso de las comunicaciones sí implica responsabilidades ulteriores.

La respuesta de Nacho

La amenaza de Norkys Batista no calmó los ánimos de Angie Pérez. En reciente participación en las redes sociales cargó contra el cantante Ignacio Mendoza, mejor conocido como “Nacho”, a quien también le sacó su “pasado chavista” de aquellos días en los que se montaba en las tarimas de los eventos organizados por el Gobierno.

El cantautor le respondió sin el estilo de Batista, pero sí con mucha firmeza. Incluso la mandó a visitar un psicólogo.

Como esta novela es de varios capítulos, al momento de esta publicación se conoció en la prensa que Norkys Batista está preparando papeles para irse a vivir a Estados Unidos. La actriz y modelo dijo que está en trámites para conseguir la residencia es el país norteamericano, del cual Angie Pérez aseguró que había sido deportada.

Como colofón de este culebrón farandulero, queda esa amarga pesadez que se hace viral sobre los venezolanos que exponen a sus coterráneos, amigos, vecinos o colegas, sencillamente por pensar o actuar diferente. Eso, en resumen, es fascismo y el fascismo no entiende otras formas de combate muy diferentes a las amenazas de Norkys. Tal vez Angie Pérez esté pensando mejor las cosas si a la Batista le salen los papeles para irse a Miami.

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Por Randolph Borges  / Supuesto Negado