Foodies venezolanos: mientras piden ayuda humanitaria comparten receta de lujosos platos

La Venezuela de la supuesta crisis humanitaria está llena de contradicciones. Una de ellas es la afición a la cocina gourmet, la prueba es pública y notoria en el lugar donde –a fin de cuentas– todos convergemos y nos vemos en nuestros verdaderos colores: las redes sociales.

Instagram, digamos, está llena de cuentas de foodies venezolanos, un término en inglés que últimamente se ha puesto de moda para definir a los fanáticos de la buena mesa. “Comidista” sería su traducción literal al español y más o menos ilustra bien lo que significa.

Es así como chefs, restaurantes, establecimientos de expendio de alimentos y bebidas, marcas y de escuelas de cocina venezolanos se valen de esta red para compartir recetas y tips que permitan hacer en casa platillos de alto calibre. Todos cuentan con miles de seguidores activos e interesados.

Menuda paradoja en un país en el que según las estadísticas de Human Right Watch, un 80 % de los hogares están en “situación de inseguridad alimentaria”.

Ingredientes que distan mucho de ser parte de la cesta básica y utensilios de cocina que poco se encuentran en la casa de una familia de clase trabajadora, es lo que se requiere para la preparación de muchos de estos platillos. Aun así, la respuesta de los internautas criollos es cuando menos entusiasta, pidiendo datos más detallados y dando reporte de sus experiencias.

Best sellers de la red

Para muestra varios botones. Uno, por ejemplo, es el chef Víctor Moreno, dueño del carísimo (y siempre full) restaurante Moreno, en el centro comercial Altamira Village, entre otras iniciativas gastronómicas.

En su cuenta @victormorenoc, con 164 mil seguidores, al mismo tiempo que pedía ayuda humanitaria para el país el pasado febrero a propósito del concierto Venezuela Live Aid con la foto de una arepa sobre una bandera venezolana, dos días después compartía con su audiencia virtual su platillo de Trucha salmonada con ensalada de manzana. Y así sucesivamente.

Las recetas de esta celebridad culinaria son unos best sellers en la red social. El 16 de febrero publicó un paso a paso para preparar calamares en salsa de tomate que logró 1.459 me gusta y decenas de comentarios de personas que manifestaban su interés de experimentar con el platillo en sus hogares. La mayoría de quienes escribieron pidieron mayor explicación para realizar el proceso de “blanqueado”. Nadie preguntó dónde venderán más barato el kilo de calamares, o si salía igual con atún del que viene en el Clap.

Otro que también “la parte” en las redes con sus recetas y platillos es José Miguel Elías. Su cuenta en Instagram @chefturista no es tan exitosa como la de Moreno, con solo 10.700 seguidores. Lo que pasa es que su nicho es YouTube.

Su canal Cocinando con Chefturista cuenta con 158.072 suscriptores y sus videos son súper populares. Su receta de “Crujientes deditos de pollo” logró 99 mil vistas, o su paso a paso para hacer “Pan brioche casero súper suave” tuvo poco más de 17 mil.

Chefturista no se sonroja en Instagram cuando publica posts con la etiqueta #madurocoñoetumadre y al día siguiente comparte la receta de galletas craqueladas.

En la lluvia de comentarios que recibe nadie le increpa nada, nadie le dice ¡qué bárbaro!, que en plena crisis humanitaria de dónde van a sacar azúcar pulverizada, aceite de oliva o queso parmesano, antes bien, todos prometen preparar la receta, y luego algunos reportan el éxito o fracaso de la misma. En general todos agradecen la gentileza por la socialización de los saberes.

Carmen Montelongo (@lamontelongo), quien se describe en su bio como “foodie por adicción y cocinera por vocación”, también es una de las influencers venezolanas del mundo gastronómico. Con 56 mil seguidores en Instagram es una frecuente invitada a programas de variedades para compartir recetas y dar consejos de cocina.

Marmitako, tartar de tomates y pasta a la siciliana son tres de las recientes recetas publicadas por esta chef quien el día 23 de enero, mientras Trump proclamaba a Guaidó como presidente de Venezuela, compartió un post sobre la historia de Orfeo y Eurídice que concluyó con un “no perdamos la fe, ya estamos afuera”.

Con todo y desabastecimiento

No se trata solamente de cocineros. Los supermercados también se anotan. El Plaza’s, por ejemplo, comparte recetas todos los días, invitando a la gente a pasar por su cadena de establecimientos para adquirir los respectivos ingredientes.

Bocaditos de chocolate, torta chifón y pulpo a la gallega son parte de sus más recientes publicaciones en la red Instagram. Por supuesto, el Plaza’s promete que todo lo que se requiere para las respectivas preparaciones se puede encontrar en sus tiendas. Toda una afrenta para quienes andan por ahí denunciando escasez y desabastecimiento.

De hecho, no se detiene ahí. Este supermercado no solamente aúpa a sus clientes a preparar las recetas que comparte por Instagram, sino que está dispuesto a formarlos en una Escuela de Cocina con sedes en Los Chaguaramos y en Los Naranjos que todo el año imparte gran variedad de talleres.

Para marzo, por ejemplo, está promocionando cursos de almíbares y coctelería, tortas y dulcería, pan artesanal, cocina vegetariana, ensaladas y aderezos, antipasto y cocina griega. El costo del curso incluye los ingredientes a utilizar, que vienen directamente de sus anaqueles.

En cuanto a las marcas, visitamos la cuenta de McCormick Venezuela, dedicada exclusivamente a compartir tips de #CocinaFácil, como ellos mismos lo dicen en su bio. También la de Robin Hood, que está llena de recetas de postres a base de harina de trigo.

En todos los casos los “me gusta” y los comentarios son profusos. La mayoría de gente pendiente de preparar los platillos. Aunque también se consigue una que otra voz disidente como la de @eme2801 en la receta de empanada chilena, que le dice a los de Robin Hood: “qué difícil es conseguir esa harina (y un emoji triste)”.

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Por Rosa Raydán / Supuesto Negado