[Editorial] ¿Tiene el gobierno un as bajo la manga?

Gobierno

Después de la borrachera viene el ratón. Lo que no sabemos es si estamos aún en la borrachera o ya está empezando a pegar el ratón. Se puede afirmar que luego de que Maduro anunciara su Plan de Recuperación Económica –aunque a futuro-, la mayor parte del chavismo retomó la esperanza y la oposición (de a pie), aunque escéptica, al menos asomó esperar que funcionaran las medidas. Nada fácil ha sido para el venezolano aguantar la pela de casi un año de hiperinflación.

Los anuncios vinieron acompañados de un bono de 600 Bolívares Soberanos, para preparar a la población para el arranque del nuevo sueldo mínimo. Una semana antes de la reconversión, y una semana después, el ritmo en la calle volvió a ser vertiginoso como tenía mucho tiempo sin verse. El discurso más común: a la gente le alcanzó el dinero para comprar comida, suficiente comida. Pero luego, amén del despliegue fiscalizador del gobierno y el bloqueo del acceso a cuentas bancarias propias desde el exterior, la respuesta no se hizo esperar: santamarías abajo, anaqueles vacíos y algunos productos como quesos, carne y pollo desaparecidos.

Más allá de si los 1.800 bolívares van alcanzar o no, o si los patronos van a poder pagarlos a sus trabajadores, la verdadera interrogante es si el plan económico realmente va a estabilizar la economía nacional. El mensaje temprano que envía el sector patronal y comercial es que arreciará su rebeldía ante las normativas y controles gubernamentales. ¿Volveremos a 2016 cuando no conseguíamos comida en ningún lado, independientemente de que haya dinero en la calle? Lo que sí es seguro es que aún no conocemos todos los detalles del plan de Maduro. Así que esperamos que tenga un as bajo la manga verdaderamente contundente para inclinar la balanza a su favor, y que no se trate de un chasquido de dedos esperando que la situación mejore mágicamente.