Los maestros del arte se pueden ver en Caracas y gratis

Arte

No hace falta ir a las capitales de Europa ni a los museos más famosos del mundo para disfrutar de las obras de los grandes maestros del arte. En Caracas también se puede y es gratis.

Varios de los museos de la capital exhiben en muestras permanentes y temporales pinturas y esculturas de artistas europeos, latinoamericanos y venezolanos de diferentes épocas y tendencias, que usualmente pensaríamos sólo están al alcance del público más refinado.

Se trata en su mayoría de piezas de la colección de la Fundación de Museos Nacionales, adquiridas a lo largo de varias décadas y que se exponen de forma rotativa en los diversos recintos culturales de la ciudad ofreciendo un panorama rico y diverso del arte visual en sus diversas épocas y vertientes.

Creadores como Joan Miró, Diego Rivera, Pablo Picasso, Francisco de Goya, George Braque, Arturo Michelena y Armando Reverón forman parte de la oferta que durante esta primera temporada del año se expone para el deleite de caraqueñas y caraqueños en lo que constituye un privilegio que pocas ciudades pueden ofrecer: arte de primer nivel al alcance de todos.

En el Museo de Arte Contemporáneo Armando Reverón, ubicado en Parque Central, se ofrece la muestra “Grandes volúmenes, escultura moderna”, con piezas escultóricas de gran formato. La pieza más conocidaes “El gato”, del colombiano Fernando Botero, que es una réplica del famoso felino instalado al aire libre en la Rambla del Raval, en Barcelona, España.

La exposición cuenta con un total de 18 obras entre las que también destacan trabajos de Joan Miró, Cornelis Zitman y Pablo Apolinar.

Pero el plato fuerte del MACAR no es este. Es la exposición “Camarada Picasso” que por primera vez presenta al público venezolano las 150 obras del controversial creador malagueño que son propiedad de la Fundación de Museos.

La muestra se inauguró bañada en la polémica que anunciaba su nombre. Las obras se expusieron poniendo el acento en la ideología del artista y en su postura antifascista. Algunos criticaron que se politizara el trabajo de Picasso e intentaron boicotear la iniciativa, pero más allá de eso es innegable el valor de la exposición, que recorre varias décadas de trabajo visual de uno de los creadores más conocidos de la historia del arte occidental.

La vedette de la exposición es la “Suite Vollard”, que ocupa toda la sala 10 del museo. Son cien grabados de pequeño formato que datan de 1937, muchos de ellos centrados en el erotismo, otros en personajes mitológicos. También hay retratos. Esta es una de las posesiones más preciadas de la colección no sólo por su valor artístico e histórico sino porque hay muy pocas copias en el mundo.

Otro recinto que hace gala de una muestra de excepción es el Museo de Bellas Artes, ubicado en la Plaza de los Museos, en Los Caobos.

Para celebrar su centenario, en 2017, este recinto inauguró en su edificio moderno tres exposiciones que convirtió en permanentes con tesoros de su colección que poco salían a exhibición y que se rotan de cuando en cuando.

La primera se llama “El lugar de las imágenes”, en la sala 12, y presenta obras de arte europeo de los siglos XV al XIX. Allí están resumidos quinientos años de historia del arte que comienzan con obras religiosas anteriores al primer viaje de Colón a América, excepcionalmente preservadas, y continúa con trabajos de maestros como Bernardo Strozzi, Francisco de Goya y Lucientes –de quien se presenta una serie de siete pequeños dibujos de la serie ”Caprichos” (1797-1886)–, y dos obras de Heri de Toulouse Lautrec de la serie “Le café concert” (1893).

Sigue en el MBA la exposición “Continente de lo imaginario”, en las salas 13 y 14, con piezas de la colección de arte latinoamericano, fundamentalmente del siglo XX. Lo más bonito de estas salas: las obras “El poeta” (1968), de Fernando Botero y “Mujer con alcatraces” (1955), del mexicano Diego Rivera. Por Venezuela ponen la cara Oswaldo Vigas, Armando Reverón, Jesús Soto –con una sobresaliente instalación cinética–, y Alejandro Otero.

Finalmente, en la sala 15 está “Transformar la percepción, colección cubismo y tendencias afines”, con trabajos de George Braque, nuevamente Diego Rivera, Marcel Duchamps, Fernand Léger, Jean Metzinger, entre otros. La exposición busca dar un panorama artístico, histórico y pedagógico de esta corriente que marcó al arte del siglo XX. En esta muestra se encontraban varias obras de Picasso que fueron removidas para instalarse en la exhibición del autor que está en el MACAR.

De la casa

También es mucho lo que se puede disfrutar de arte venezolano. La Galería de Arte Nacional, en la avenida México, está ofreciendo a sus visitantes una muestra con las obras donadas por el extinto Banco Industrial de Venezuela a la Fundación de Museos, luego de la liquidación de la institución financiera.

Las pinturas dialogan con otras de los mismos autores pero de la colección del recinto, para ofrecer un fresco del proceso creativo de cada artista.

Es así como se presenta una amplia degustación de trabajos de Arturo Michelena entre las que destacan su autorretrato (1892), y obras de gran formato que impactan por su tamaño y técnica como “El granizo de Reims” (1889), “Carlota Corday camino al cadalzo” (1889), “La caridad” (1888), “La muerte de Sucre en Berruecos” (1895) y la más conocida, “Miranda en La Carraca” (1896).

También hay en abundancia trabajos de Cristóbal Rojas, Martín Tovar Y Tovar y Antonio Herrera Toro, donde predomina la representación de la historia de la independencia de Venezuela.

En la planta alta de la GAN también se puede disfrutar de una exposición dedicada a Armando Reverón con pinturas, ensamblajes, sus muñecas y una réplica del Castillete donde los visitantes pueden fotografiarse e interactuar con el universo reveroniano.

Por último, el Museo de la Estampa y el Diseño Carlos Cruz Diez, en la avenida Bolívar, ofrece una profusa exhibición con obras del autor que da nombre al recinto y que es uno de los más grandes exponentes del arte cinético a nivel mundial.

El best-seller de este museo es la “Cámara de Cromosaturación”, a la cual puede entrar el espectador para someterse a tres habitaciones con iluminación monocromática en las que la retina experimenta los colores de forma absoluta. Esta obra es un must de Caracas, que es como llaman los agentes de turismo a los lugares que no se puede dejar de visitar.

Todos estos museos abren de 9:00 de la mañana a 5:00 de la tarde de martes a viernes. Y los fines de semana a partir de las 10:00. La entrada es libre y las únicas restricciones son las típicas de este tipo de lugares que se resumen en “ver y no tocar”.

________________________

Por Rosa Raydán / Supuesto Negado