Guaidó no teme a una intervención militar, pero sí a admitirlo

Cuando se le ha preguntado a Juan Guaidó sobre una eventual intervención militar en Venezuela ha reaccionado como “Juana La Cubana: un paso pa’ adelante y otro para atrás pero con ganas”.

Revisando los titulares de la prensa observamos cómo pasó de un: “Todas las opciones están sobre la mesa para lograr el cese de la usurpación” (31-01-19) a “La solución no está en una intervención armada desde el exterior” (2-02-19). No obstante, guabineo mediante, no rechaza contundentemente esta acción.

El pasado 28 de enero, en una entrevista concedida a CNN en Español, Guaidó manifestó que había estado hablando con el Presidente de los EE.UU. para lograr la salida del Presidente Maduro. Al preguntarle dos veces si había hablado con Trump sobre una opción militar en Venezuela respondió que estaba centrado en “la gente, en atender la emergencia humanitaria”.

La guinda de la torta  se encuentra al final de nota publicada en el portal web de este canal: “Guaidó asegura que el enfoque de sus conversaciones con el presidente Donald Trump y otros mandatarios de la región está centrado en atender la crisis humanitaria en Venezuela. Trump, sin embargo, sostiene que en el caso venezolano ‘todas las opciones están sobre la mesa’”.

El 29 de enero le preguntaron en el Noticiero Telemundo sobre su postura ante una eventual intervención militar de los EE.UU. a lo que respondió: “Es un dilema que puede sonar muy duro para Venezuela ¿Qué prefieren? ¿Morir de hambre, que sus hijos en la calle lloren, no tengan educación o una opción extrema, el uso de la fuerza?”. Posteriormente le hizo un llamado a las FANB a que se “coloquen del lado de la Constitución”.

De esta forma descarga toda la responsabilidad sobre nuestra Fuerza Armada si se desata una acción militar extranjera.

El 31 de enero fue más allá para el público de CNN en inglés, pues se negó a descartar la intervención militar estadounidense en medio de esta escalada y dijo que el pueblo venezolano quiere poner fin a la dictadura del presidente Maduro con “cualquier presión que sea necesaria”.

De esta forma, vuelve a escurrir el bulto justificando esta opción como la “voluntad del pueblo”. Después suavizó el discurso manifestando “Aquí en Venezuela estamos haciendo todo lo posible para presionar, para que no tengamos que enfrentarnos a un escenario que nadie desearía tener”.

El 2 de febrero, Guaidó procuró endulzar mucho más su lenguaje sobre este tema ante el Diario Los Andes de Argentina: “Con absoluta sinceridad le digo que espero que eso nunca ocurra. Nuestra lucha democrática y apegada a la Constitución es muy difícil, pero la hemos dado en ese terreno porque creemos en ella y porque precisamente queremos evitar un desenlace violento. Sin embargo, no nos llamemos a engaño, un régimen como el de Maduro es una amenaza para los vecinos de Venezuela y para toda la región”.

Como las palabras se las lleva el viento y no se pueden recoger, ante la creciente inquietud de la opinión pública tanto venezolana como extranjera ante una acción militar en contra de Venezuela, nuestro personaje le mostró una cara más sensible al Diario “La República” de Perú, manifestando su esperanza de que jamás se resuelva la crisis venezolana con una intervención armada exterior y enfatizando que su hoja de ruta es: “fin de la usurpación, gobierno de transición y elecciones libres”.

No ofreció grandes detalles sobre cómo lograrlo.

Pasan los días, el cerco económico y mediático en contra de Venezuela se va cerrando. Juan Guaidó con este tipo de declaraciones cumple con su papel de operador psicológico para quebrar a la Fanb. Mientras él y su familia permanezcan en el país los venezolanos no tendremos que preocuparnos mucho, por lo menos, a lo que a una intervención militar extranjera se refiere.

Manuela Díaz / Supuesto Negado