[Editorial] ¿Dónde se metió Guaidó?

Guaidó no vino a su fiesta aniversaria. Tal día como hoy se autojuramentaba. Se esperaba que el 23 de enero fuera considerado otra vez el día de la libertad, del fin de la dictadura, pero de verdad nadie festejó nada. Ni una velita, ni una piñata. Nadie lo recordó. Nadie lo llamó a felicitarlo. Nadie vino a la fiesta. El podio quedó vacío, sin el cumpleañero, sin las masas. ¿Nadie se enteró o prefirieron no venir?

En todo caso Guaidó abandonó a las masas a su suerte y se fue de gira a ver si consigue otra cosa: un portaaviones, unos misiles, o unos marines. Hasta ahora no consigue nada a pesar que estuvo en Davos, a pocos metros de Trump, este no lo recibió. ¿Qué se puede esperar de un líder que prefiere no conmemorar su fecha histórica? ¿Qué estará pensando la gente que se creyó aquel simulacro? Y el pobre Edgard Ramírez que lloró frente a todos ya que había conseguido, desde Atlanta, la libertad.

Todo se diluyó. Todo se dispersó. Su única apuesta es la típica invasión de Estados Unidos. Pero Trump no parece estar dispuesto, y el futuro del país ha quedado únicamente en manos del chavismo. Otro gran error histórico de la oposición. Otro engaño a su gente y al país.