¿HA COMENZADO EL FIN DE FACEBOOK?

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Con más de dos mil millones de usuarios y aumentando sus beneficios a más del 50% por trimestre y las ganancias por acción en más del 70%, Facebook es una de las corporaciones más sólidas del mundo.

No solo eso, sino que –junto con Google y Twitter- ha cambiado por completo el funcionamiento del Internet que ahora gira en torno a los algoritmos y redes sociales de estas corporaciones.

Entonces, ¿cómo puede estarse tambaleando este gigante?

El año pasado Zuckerberg tomó varias decisiones para modificar el funcionamiento de los algoritmos que son el corazón de Facebook: poner más filtros a las fake news y, sobre todo, privilegiar el contacto de las personas entre sí más que con las empresas –incluidos los medios.

Esas decisiones, conflictos con otras industrias, cambios en los hábitos de los usuarios y una creciente desconfianza de los gobiernos parecen estar precipitando una crisis.

BBC Mundo ha resumido esa crisis en ocho factores:

1. Caída en el número de usuarios

El número de usuarios diarios activos en Estados Unidos y Canadá disminuyó: pasaron a 184 millones, después de estar en 185 millones. Los expertos consideran esto importante porque es la primera caída de este tipo seguido a los anuncios de Mark Zuckerberg que priorizan interacciones en lugar de noticias en el muro de la red social.

2. Caída en el ‘engagement

No solo fue el número de usuarios el que ha caído, sino el tiempo que pasan en Facebook. La empresa reportó que la cantidad de tiempo había caído en 50 millones de horas cada día. A diferencia de la de la cantidad de usuarios esta es una caída enorme, que parece sugerir que Facebook se ha hecho menos atractivo y, por tanto, también menos interesante para los anunciantes.

3. Hostilidad de los anunciantes

El mayor temor respecto a Facebook es una retirada masiva de anunciantes. Recientemente el director de Marketing de Unilever, Keith Weed, dijo que la confianza del consumidor en las redes sociales se ha desplomado y sugirió que podría sacar su dinero de Facebook y Google. Aunque los anunciantes son parte esencial del negocio, buena parte de ellos sienten enemistad hacia las grandes firmas de tecnología, a las que acusan de dificultar el acceso a los usuarios y ser poco trasparentes.

4. Noticias falsas

En los EEUU todo gira en torno a la turbulenta presidencia de Trump. Y uno de los temas más importantes es la supuesta participación de Rusia en la elección que, creen los demócratas, fue manipulada mediante noticias falsas, bots y otras técnicas propias de hackers. Hillary Clinton llegó hasta el extremo de decir el año pasado que Facebook había sido la causa de su derrota. Todo esto es una gran cosa por allá pues la gran masa de opositores a Trump está convencida de que Rusia manipuló las elecciones, entre otras cosas, porque con ese argumento se le puede hacer un impeachment desde el poder legislativo. Pero Facebook ha sido daño colateral, al hacerse una imagen de ser el malo de la partida, cuya desinformación menoscabó la voluntad del pueblo.

5. Ataques de ex-ejecutivos

La imagen de Facebook siempre ha estado comprometida. Ha personificado el aspecto más amenazante y manipulador de las redes sociales. Pero el creciente rechazo a las redes sociales cada vez es más extendido y una nueva faceta del mismo son los ataques que llegan de sus antiguos directivos. Chamath Palihapitaya, ex vicepresidente de crecimiento de usuarios, hace unos meses declaró que Facebook “están destruyendo la forma en que funciona la sociedad. No hay discursos civiles, no hay cooperación”. A Palihapitaya se le unió Sean Parker, cofundador de Facebook. Esto es un peligro para la empresa y no solo por los malos titulares: la reputación de Facebook puede desplomarse en Silicon Valley y eso puede ser un obstáculo para su crecimiento en el futuro, por ejemplo, podría dificultar las adquisiciones que son una parte vital de la vida corporativa.

6. Regulaciones más duras

Tanto en Europa, como en Estados Unidos, los gobiernos y entes reguladores tampoco quieren a Facebook. En Bruselas, la comisaría europea de competencia, Margrethe Vestager, tiene en la mira a las grandes empresas tecnológicas y en Alemania, las leyes de incitación al odio se han usado para imponer multas muy altas contra Facebook. La actitud contra Facebook se endurece.

7. Regulación de protección de datos

Los gobiernos temen a la enorme cantidad de datos acumulados por las redes sociales: la Regulación General de Protección de Datos de la Unión Europea entrará en vigor el 25 de mayo y compañías como Facebook, podrían enfrentar multas multimillonarias si “se comen la luz”.

8. Antagonismo con la industria de noticias

Facebook ha cazado una pelea casi gratuita con la industria de noticias, pues Zuckerberg quiere que la red sea ella misma generadora de contenido. Ya había tensión debido a la capacidad de Facebook y Google para atraer los ingresos publicitarios en detrimento de los sitios de noticias. Pero, además, los recientes cambios están afectando esos sitios reduciendo su tráfico. BuzzFeed, que depende de las noticias que se comparten en las redes sociales, anunció recortes de empleos hace poco. Al atacar por los dos flancos a la industria de medios –quedándose con los dólares de publicidad y reduciendo el tráfico desde su muro– asegura una relación muy antagónica con los generadores de noticias y titulares de todo el mundo los cuales están respondiendo con ataques a la imagen de Facebook.

Aunque es muy arriesgado decir que Facebook va a desaparecer, parece que hay poderosos factores dispuestos a “darle un parao” poniéndole fin a su crecimiento y limitando su influencia. El tiempo dirá si los directivos logran salir de esta.

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Por Fabio Zuluaga / Supuesto Negado