Hiperinflación lleva al venezolano a revelar identidad del Niño Jesús

Jesús

Cumplir con las peticiones de los más pequeños de la casa para el tradicional regalo de Niño Jesús, cada vez se hace más difícil. A la particular situación económica que vive el país hay que sumarle que la mayoría de los juguetes que se promocionan a través de los medios de comunicación, y que son los que los niños siempre solicitan, no están disponibles en el territorio nacional. Y si lo están, son comercializados en divisas.

Bicicletas, patines, monopatines, teléfonos, tabletas, consolas o dispositivos personales de videojuegos, cocinitas, carros a control remoto y muñecas, son los regalos más buscados por los padres año tras año. Para comprar cualquiera de ellos se necesita mucho, muchísimo más de un mes de aguinaldos, si es que se gana sueldo mínimo.

Carolina Gutiérrez, madre de tres niños entre los 5 y los 9 años, cuenta que desde septiembre ha visitado las jugueterías y diferentes tiendas de artículos electrónicos para conocer de qué presupuesto debe disponer para garantizar el Niño Jesús de sus hijos. El mayor de ellos, sólo quiere una bicicleta. En el mercado, las de rin 20 pueden costar entre 12 mil (6.6 salarios mínimos) y 40 mil bolívares soberanos (22.2 salarios mínimos).

Consultada sobre qué hará en el caso de no poder cumplir con la petición de su hijo, Carolina confiesa que no tiene una opción B. “A la edad de mi hijo, la mayoría de los papás que no pueden costear el regalo optan por decirle a sus niños quién es realmente el Niño Jesús, pero yo me niego a hacerlo, quisiera mantener un poco más esa ilusión. Él se lo merece”.

Para Glendy Solano, madre de dos niños, la situación no es muy diferente. Su familia no ha podido adelantar ninguna compra navideña, algo que desde hace tres años se había vuelto una norma para su núcleo que vio en la organización una oportunidad de superar la situación económica del país que no deja de recrudecerse desde 2013.

El hijo mayor de Glendy, Luis, afortunadamente pidió un juego de mesa. Aunque ella no sabe si la petición realmente es afortunada porque el Monopolio más resistente al uso está valorado en no menos de dos mil bolívares soberanos (1.1 salarios mínimos). La otra opción del niño es algún pantalón jean o una camisa. Ambos artículos pueden llegar a ser tan costosos como el juego.

En una visita por el popular mercado de El Cementerio, el equipo de Supuesto Negado pudo constatar que para comprar un conjunto completo de ropa y zapatos se necesitan al menos siete mil bolívares soberanos (3.8 bolívares soberanos), y eso si se camina lo suficiente como para comparar precios y calidad.

Graciela Paredes, dueña de un puesto de ropa en este concurrido mercado, destacó que la afluencia de clientes ha bajado y que no espera que mejore, ni siquiera por la temporada.

“Las prioridades cambiaron. Ahora estamos preocupados por cómo alimentarnos y que eso nos ayude a mantenernos sanos. No creo que una familia que difícilmente come carne una vez al mes pueda venir a comprar regalos”, opinó.

Graciela recibe en su local entre 20 y 30 clientes por día, de los cuales apenas tres concretan una compra.

Jugueterías, una nueva versión del desierto

Un recorrido por diferentes centros comerciales de Caracas nos permitió constatar que la oferta de juguetes es prácticamente escasa. Grandes locales que en otrora estaban abarrotados de peluches, pelotas, carritos y muñecas, hoy sólo muestran largos estantes vacíos.

Los juguetes que se encuentran, son en su mayoría una imitación de los más conocidos. Sin embargo, son igual de costosos. Las muñecas estilo Barbie pueden costar entre tres mil (1.6 salarios mínimos) y 10 mil bolívares soberanos (5.6 salarios mínimos).

Los accesorios no son más económicos. Ropa para vestirlas y juegos de cuarto o de cocina en miniatura, ponen a reflexionar a los padres sobre la necesidad de continuar con la tradición navideña en un momento de tanta necesidad, en donde lo primordial sigue siendo generar nuevas fuentes de ingreso o ahorro.

Gilberto Gutiérrez, uno de los encargados de una famosa juguetería ubicada en el Centro Comercial Sambil Caracas, aseguró que esperan surtir la tienda muy pronto. No quiso detallar cuáles serán los productos que comercializarán ni si serán comprados con divisas.

Otras jugueterías, inauguradas hace menos de dos años, no pueden contar la misma historia. Han sido cerradas definitivamente.

¿Cómo superar la situación?

Sin duda, comprar hoy puede ser la mejor decisión para los padres que quieran garantizar a sus hijos el Niño Jesús, debido a la galopante inflación que afecta diariamente los precios de los bienes y servicios que se ofertan en el país.

Comparar precios en diferentes comercios también es una buena opción. En nuestra experiencia, visitar varios negocios aumenta las posibilidades de conseguir lo que se desea a menor costo.

Otra alternativa es el mercado de segunda mano, en el que se pueden encontrar buenas ofertas y artículos en muy buen estado.

Al final, lo importante es mantener la ilusión de la época en los niños, procurando no empeñar en ello todo nuestro presupuesto.

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Andreína Ramos Ginés / Supuesto Negado