A humoristas venezolanos les va muy bien burlándose de los migrantes

Fue moda, tal vez, que los influencers venezolanos que se encuentran en el exterior atacaran con sorna, saña e ironía al Gobierno de Venezuela. El humor, por supuesto negro, estaba orientado a descalificar a Nicolás Maduro, y, las menos graciosas de sus publicaciones, a destacar la crisis venezolana.

Con el uso de las redes sociales impulsaron la narrativa de “crisis humanitaria en Venezuela” desde el exterior, criticando la vida que se lleva en el país, pero pronto su posición de inmigrantes los embargó, aunque han sabido aprovechar la situación para hacer destacar sus presentaciones.

Por ejemplo tenemos a Emilio Lovera, comediante, uno de esos personajes que ha tomado sus redes para expresarse en contra del mandatario venezolano, además, ha difundido varios chistes “inspirados” en Maduro, y no, no son chistes que harían reír al chavismo.

Si bien aún se puede encontrar por ahí uno que otro chistecito dedicado al presidente venezolano, desde que el comediante llegó a tierras extranjeras parece haber conocido una nueva musa: su condición de inmigrante.

“Usted le pregunta a un venezolano que vive en Canadá, por ejemplo, ‘¿y qué tal?, ¿cómo te va aquí?’ y lo que te contesta con la cara no coincide con lo que contesta con la boca. ‘Me va muy bien’ (con cara de infelicidad)”, contó Lovera en uno de sus shows.

Otro que ha usado su situación como parte de sus shows es George Harris, quien inclusive fue fuertemente criticado por aludir a la “excesiva tranquilidad” de los panameños, y lo “lentos” que son para realizar todo tipo de actividades que en “Venezuela se hacen con más rapidez, con más vida”.

La atención médica en Estados Unidos, las diferencias en otros servicios básicos y el trato entre las personas son temas recurrentes en los monólogos del comunicador, “si algo tiene esta cultura (la estadounidense), que a uno no le gusta, es el tema de la individualidad”, expresó Harris durante un espectáculo, añadiendo, “uno siente una soledad” porque en Venezuela la gente es muy cercana y “ese calor se siente”.

Por otra parte, y esta vez sin el tono humorístico, el youtuber venezolano Pedro Figueira, mejor conocido como “La Divaza” también se vio abrumado por su condición de huésped en otro país.

El youtuber compartió un video en su canal para contarle a sus fans una amarga experiencia en EE. UU. A su llegada al Aeropuerto Internacional de Miami fue abordado por personal de inmigración y sometido a un interrogatorio, para más tarde ser llevado a un cubículo donde permaneció seis horas, y luego fue trasladado a otro donde había más agentes de inmigración y celdas, donde estuvo unas diez horas más, relató.

La Divaza contó que algunas de las preguntas que le hicieron los agentes fueron “raras”, le preguntaron si tenía temor de regresar a Venezuela, asegurándole que de no sentirse seguro en su país podrían tramitar el asilo político y dejarlo pasar sin problemas.

Ante su negativa a solicitar asilo (que generalmente se le ofrece a perseguidos políticos) lo recluyeron en una celda por setenta y dos horas, “esos tres días fueron los peores de mi vida, afirmó el joven influencer.

La pintoresca vida que esperaban encontrar estos personajes lejos de las fronteras venezolanas, no fue encontrada nada más cruzados los límites geográficos. En sus casos, una realidad impetuosa hizo que colocaran los pies sobre la tierra, y de una forma particular, incluso sin proponérselo, han alertado a sus seguidores, ¡cuidado con lo que te encuentras cuando migras!

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Por Yonaski Moreno / Supuesto Negado