“LA CRISIS NOS AYUDA A RECTIFICAR ERRORES”

golpe de timon

Erika Farías, nueva ministra de Comunas, da su versión sobre lo que significa el Golpe de Timón y la autocrítica.


Erika Farías, ministra del Poder Popular de las Comunas y Movimientos Sociales, sostiene que el comandante Chávez no empleó la expresión “golpe de timón” en el Consejo de Ministros del 20 de octubre de 2012 y, en todo caso, prefiere acoger la acepción en la que la nave se mantiene acoplada al mismo rumbo resistiendo una embestida en aguas bravías.

“Fue un ejercicio de reflexión que en Chávez no era extraño. Siempre que hubo un proceso de elección, así ganáramos o perdiéramos, siempre hacía un ejercicio de crítica y autocrítica revolucionaria porque veía como el inicio de un nuevo momento y siempre hacía una revisión y corrección”.

Farías alega que en aquella ocasión Chávez estaba haciendo una revisión de la forma de gobierno. “Por ejemplo, dice que hay necesidad de vincular el territorio, su capacidad y la gente que habita allí y que nosotros no hemos logrado hasta entonces”.

-¿Por qué se falla en eso?

-Creo que es un problema de concepción del trabajo y con el pragmatismo con el que a veces asumimos una tarea. Incluso, el golpe de timón es un discurso que lo que hace es recoger el conjunto de críticas que Chávez nos hizo durante todo el tiempo: trabajar con la gente, pensar la economía desde sus procesos de propiedad, producción, distribución.

-Tiene que ver con la crítica que nos hizo con el tema de la burocracia, la eficiencia, con una cultura de hacer política en Venezuela. En diecisiete años hemos tratado de superar cien años de rentismo, que no es solo económico sino que también crea una cultura.

-¿El rentismo se profundizó?

-Se distribuyó de manera más democrática la renta petrolera.

-No hubo capacidad de advertir a tiempo que se estaba importando demasiado.

-Chávez lo dijo siempre. En 2007 nos habló de la irrupción del otro. Nos los recordó en 2010 en las elecciones de la Asamblea Nacional y el otro irrumpió. ¿Qué nos estaba diciendo? Que la gestión de gobierno tiene que ser política, revolucionaria. Chávez nos advirtió de la crisis económica en 2006. En 2008 profundizó su alerta. Siempre  que habló de la crisis nos habló de una nueva economía productiva, que es lo que hoy el presidente Maduro llamó los motores, elementos que en Chávez fueron  permanentes.

-Quizás no lo escuchamos con mucha atención. O quizá no lo comprendimos.

-A pesar de que era un extraordinario pedagogo.

-La necedad existe.

-El golpe de timón es un discurso que recoge un conjunto de críticas en un contexto distinto-, remacha Farías.

-¿En el “comunas o nada” asumes que está sobre tus hombros abrirle nuevamente el horizonte a la Revolución?

-Creo que podemos aportar, porque hay una comprensión de la comuna como un territorio en el cual debe converger toda la acción de la Revolución. Es un desafío grande porque nuestra tradición política de 100 años todavía tiene algunos rezagos no solo en el pueblo sino en la forma de gobernar. Cómo desarrollamos un gobierno más con la gente. Eso forma parte de lo que tenemos que hacer.

 

EL GOLPE DE TIMÓN FORMA PARTE DEL LEGADO

-La invocación del golpe de timón a cuatro años de su pronunciamiento, ¿significa un viraje de la Revolución?

-Es una tarea pendiente.

-¿Es un relanzamiento de la Revolución?

-Es una manera de profundizar en ese método de crítica y autocrítica. Debería ser una reflexión diaria y no esperar el 20 de octubre. El Presidente ha hecho muchos aportes: el gobierno de calle. Es la forma como gobernó Chávez. El golpe de timón forma parte del legado.

-¿El método de crítica y autocrítica es más acceso del pueblo a una dirección colectiva?

-El método de la crítica y la autocrítica es permanente en los procesos revolucionarios. La necesidad de que el pueblo y las organizaciones sociales tengan especio dentro del ejercicio de gobierno es un trabajo que tenemos que hacer a diario.

-Con Chávez creamos dos nuevos niveles de gobierno: consejos comunales y comunas. Después de que el pueblo comienza a participar no se retrae. La participación va avanzando. Desde el nivel de dirección nos corresponde facilitar los mecanismos para que esa participación sea cada vez más planificada y coherente, que ponga énfasis en las necesidades del proceso revolucionario, que fortalezca la cultura y la hegemonía que nosotros debemos construir para mantener el poder y lograr los objetivos que nos hemos planteado.

-En esta coyuntura en la que la Revolución estuvo pegada contra la pared, ¿cuán decisivas fueron las comunas en el inicio de la contraofensiva?

-En esta etapa hemos convocado a la fortaleza del pueblo. Ejemplo: a nosotros nos costó construir en diez años 46 mil núcleos de trabajo comunitarios (consejos comunales) y nos costó construir estructuras como el Congreso de la Patria. Fueron diez años de siembra en conciencia, organización y trabajo. En apenas diez meses hemos logrado agrupar  a 25 mil colectivos de trabajo (Claps).

-Los Claps son la siembra de Chávez y que hoy asumen una tarea de la Revolución: la unidad en torno a una situación particular. Esa fortaleza es del proceso y ahí va. Seguiremos convocando al pueblo en la solución de los problemas y vamos a ver cómo responde.

-Golpe de timón implica un viraje importante en la dirección. ¿Se puede entender así también?

-Yo tengo alguna contradicción con el título. En el discurso el comandante Chávez no habló de eso.  No he escuchado la expresión. A veces algunos títulos encubren cosas. El golpe de timón es cuando la embarcación se enfrenta a una tormenta y puede ser que el que va conduciendo lo gira para un lado y para otro, o puede ser que el barco cae en la tormenta y hay que sostenerlo… eso es lo que creo llaman golpe de timón literalmente.

-Chávez está en una situación delicada, avizorando desde hace mucho tiempo la irrupción del otro y la crisis económica que se viene y ese momento de la primera reunión del Gabinete no es sino la necesidad de revisar lo que hemos hecho, manteniendo el rumbo y haciendo la crítica sobre cómo avanzar con más fuerza y precisar la acción en el territorio.

-En ese discurso hay un espíritu  muy filosófico y a lo mejor el término golpe de timón pudiera hacer que se pierda ese otro espíritu.  Como es un golpe y Chávez es militar, se dice que regañó y se puso bravo. Se pierde la esencia del discurso: la democracia socialista, rehacer la economía, focalizar en el territorio el nuevo modo de vida, el tema del permanente estudio sobre los temas que debe darse en el marco de la construcción socialista.

-El imaginario lo ha supuesto como un giro para esquivar algo…

-Nosotros no hemos dado ningún giro, nos mantenemos en el programa.

-Hay una dirección más colectiva resultado de la circunstancia en que estamos. Hay una visión más crítica de nosotros mismos. La crisis nos ayuda a rectificar errores que cometimos en el pasado y que pudiéramos estar cometiendo todavía…

-Por ejemplo el rentismo despiadado…

-Cuando una persona nos entrega un papelito y dice que no pide nada sino dos machetes y una escardilla es que quiere aportar. Es un avance en la construcción de una conciencia distinta. Eso nos va a ayudar a salir más fuerte.

-¿En cuánto tiempo?

-Mira, no sé. Una revolución es un proceso permanente.

-Se sigue pensando desde el gobierno que una comuna es un programa de alguna institución y resulta que es un territorio-, lamenta Farías.

-¿Esta revolución tiene una parte de alma adeca por herencia cultural?

-En un país donde los adecos gobernaron y hegemonizaron deben quedar algunos elementos de esa práctica, pero no es la mayoría. Hemos venido haciendo un cambio estructural en la forma de hacer política. El aporte a la participación del pueblo (incluso hasta en las formas de demandar) hoy es distinto.

-¿La  Revolución está a salvo?

-Va a estar a salvo siempre que haya un chavista que asuma su responsabilidad.

-Qué opinas de quienes piden repliegue, pacto, retornos…

-Pienso que son unos traidores.

-¿Sea quien sea? Hay gente en el chavismo que a lo mejor no lo dice públicamente, pero en la práctica lo está haciendo.

-En estos momentos es donde uno tiene que reafirmar la lealtad y los principios. Pactar o negociar no es una posición revolucionaria. No quiere decir que no podamos sentarnos y conversar hasta con el diablo mismo, pero desde nuestros principios y nuestro plan en la mesa, porque no es un plan que tiene 17 años sino 200 y no vamos a ser nosotros la generación que…

-¿Cómo dejaste el estado Cojedes?

Paraíto. Dejamos un buen cuadro y un equipo de trabajo.

Autodefinida como un cuadro de la Revolución Bolivariana y colaboradora permanente del comandante Chávez, la ministra Farías dice que “a veces hasta hablo con él. Me acuerdo de conversaciones, de momentos…comparto bastante con él”.

-¿El 5 de marzo de 2013 te sentiste vencida?

-Me dolió mucho. Me fui para Cojedes y organicé una asamblea con todos los dirigentes de allá y cerramos un pacto con Chávez de defender nuestra Revolución hasta las últimas consecuencias.  


Por: Douglas Bolívar/ Supuesto Negado