La reunión Trump-Bolsonaro y el “asunto” Venezuela: ¿qué papel jugará Brasil?

En su reciente reunión en Washington, el pasado martes 19 de marzo, Donald Trump y Jair Bolsonaro hicieron gala de muchas de sus coincidencias, pero particularmente de una que los une: su aparente obsesión en contra de Venezuela.

En la reunión, el mandamás de la Casa Blanca martilló nuevamente que “todas las opciones están sobre la mesa” y recalcó que “todavía no hemos empezado a aplicar las sanciones más duras contra el régimen de Maduro. Estamos en el medio, podemos ir más fuerte”, amenazó.

El multimillonario dijo que el socialismo estaba corrompiendo a Cuba y Venezuela y aprovechó el tema para su campaña interna en contra de los candidatos que coquetean con esta ideología en la tierra del Tío Sam: “Lo último que queremos en Estados Unidos es socialismo”.

Fue tal la empatía de los mandatarios, que Trump se comprometió a apoyar el ingreso de Brasil en la OTAN, aunque –en un momento de lucidez– admitió que para tal fin tenía que “hablar con mucha gente”. Este punto ni siquiera estaba en la agenda de discusión prevista.

Por su parte, Bolsonaro evitó pronunciarse sobre si permitiría la presencia de tropas gringas en su territorio en caso de que la invasión llegara a ejecutarse. “Son temas reservados y las cuestiones de estrategia no serán anunciadas públicamente”, declaró.

También aprovechó la oportunidad para blandir su ataque ideológico y apostó a la reelección de Trump en 2020. “Es lo mismo que me pasó a mí: ven lo que es el socialismo y nos apoyan, ese es el sentimiento”.

Primer presidente extranjero en la CIA

Una de las visitas que más llamó la atención de sus críticos y de los analistas políticos fue su recorrido por la sede de la CIA, en Langley, Virginia, recién llegado al país anfitrión. La cita buscaba abordar “asuntos de la región”, según dijo.

Si hoy día uno de los temas álgidos “de la región” es Venezuela, no hay que ser un genio o un entusiasta de las teorías conspirativas para llegar a la conclusión de que allí se habló del país caribeño.

El encuentro en la CIA fue algo inédito para cualquier presidente y mucho más para un brasileño, ya que la inteligencia estadounidense espió conversaciones de la presidenta Dilma Roussef y otros funcionarios en 2013, lo que produjo tensión entre ambos países.

Su hijo, el diputado Eduardo Bolsonaro, lo acompañó durante el recorrido y alabó en su cuenta de Twitter el trabajo de dicha unidad de inteligencia.

Bolsonaro se reunió también con Luis Almagro

No es un dato menor que Trump y Bolsonaro son los enemigos declarados y públicos más peligrosos de Venezuela, no tanto porque lideran los países más poderosos de la región, sino porque ambos son claves en las amenazas de guerra: uno tiene el poder bélico más importante de esta parte del planeta, y el otro comparte 2.199 kilómetros de fronteras con nosotros.

Esas dos características no son juego de carritos.

Como si fuera poco, para Venezuela la reunión Trump-Bolsonaro, el inquilino del Palacio de Planalto también se juntó durante su viaje al Norte con el secretario de la OEA, Luis Almagro.

Bolsonaro junior informó en Twitter que su padre y el diplomático de la multiestatal regional conversaron sobre los Gobiernos de Caracas y La Habana. “Almagro, siempre atento a las libertades individuales, ha hecho duras críticas y denuncias contra los regímenes venezolano y cubano”.

Hasta el momento, el presidente Nicolás Maduro no se ha referido a ninguna de estas reuniones.

Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado