LÓPEZ OBRADOR SE MOVERÁ ENTRE IZQUIERDA Y DERECHA PARA DEFINIRSE FRENTE A VENEZUELA

López obrador

La contundente victoria de Andrés Manuel López Obrador en México en las recientes elecciones plantea la pregunta sobre cuál será su actitud con respecto a Venezuela.

¿López Obrador será un aliado de Maduro?, ¿México seguirá en el grupo de Lima y en una posición frontal contra Venezuela?, ¿asumirá alguna otra postura?

En su primer discurso tras la adjudicación de su victoria, AMLO, como se le conoce popularmente al presidente electo, declaró que con respecto a las relaciones internacionales adoptaría la política del expresidente popular Benito Juárez: “Nada por la fuerza, todo por la razón y el derecho”.

Esto se traduce en una política basada en la no intervención en los asuntos internos de otros países, el respeto a la autodeterminación de los pueblos, y la promoción de soluciones pacíficas de las controversias internacionales.

Sin embargo, opinan expertos, la afirmación de estos principios no implicará una alianza con el gobierno de Caracas y solo en un caso extremo podría implicar una posición de defensa de aquel gobierno.

AMLO

Las razones son variadas. Una de las principales tiene que ver con la influencia que puedan ejercer en el gobierno de López Obrador algunos de los factores que lo apoyaron durante su campaña.

Si es verdad que AMLO llega al poder fundamentalmente con el apoyo que le dio el izquierdista Morena (Movimiento de Renovación Nacional), también lo es que para alcanzar la victoria hizo llave con el centro derechista Partido Encuentro Social.

Además, a pesar de que Morena ganó la mayoría de los gobiernos locales, incluida Ciudad de México e hizo lo propio en el Congreso, lo heterogéneo del movimiento hace difícil prever un apoyo directo hacia el país petrolero.

Por otra parte, en la medida en que López Obrador asuma la realización de las promesas de campaña, lo que supone, entre otras cosas, la lucha contra la corrupción y el neoliberalismo, el nuevo presidente enfrentará fuertes presiones internas frente a la cuales nada saca del apoyo a Maduro.

También podría tener peso la influencia que pueda ejercer EE.UU. Y es que, si bien AMLO conquistó la presidencia con un discurso nacionalista y criticando las políticas de Trump, esto último tiene un fuerte factor de presión en la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU. y Canadá, acuerdo capital para la economía de la nación Azteca, ya que entre el 70% y 80% de sus exportaciones van a EE.UU.

AMLO

Sin embargo, la clara y contundente referencia al expresidente Benito Juárez que citamos arriba, en la medida en que se traduzca en una asunción de su política, podría ser la clave para entender la política exterior mexicana en la era López Obrador. Juárez no solo planteó una política de respeto a la soberanía de los pueblos, también llevó a cabo una política popular y nacionalista.

En tanto AMLO defienda los intereses de México chocará inevitablemente con EE.UU., lo que debilitará la posición intervencionista de los yanquis en el continente.

Más allá, de tomarse al pie de la letra la política de no intervención en los asuntos de otros países, esto implicaría que México abandone el Grupo de Lima, lo que debilitaría aún más la coalición antivenezolana.

En todo caso la victoria de López Obrador, así no opte por una posición a favor de Maduro, es una buena noticia para la izquierda continental y permite pensar en el comienzo del fin del giro a la derecha que vive la América desde el sur del río Bravo hasta la Patagonia.

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Por Julia Cardozo / Supuesto Negado