“LOS MEDIANOS PRODUCTORES SÍ PODEMOS ASUMIR ESE RETO”

Para el trabajador del campo y diputado por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Braulio Álvarez, “no hay la menor duda” de que los pequeños y medianos productores pueden asumir el control de la producción y de la agroindustria en el país, siempre y cuando exista una alianza entre la sociedad y el Estado.
Sobre la nacionalización de empresas, aclara, que ha habido casos en los que el Estado, en defensa de la productividad y de los derechos de los trabajadores, asumió “el compromiso de subsanarlas” porque estaban abandonadas por sus dueños. Así mismo, Álvarez asegura que “el Estado tendría que actuar en algún momento” en el caso del Grupo Polar, que a juicio del diputado psuvista, ha manejado sus niveles de operatividad con propósitos políticos.¿Por qué el Gobierno no ha nacionalizado ya Empresas Polar?

-Desde esta trinchera de los trabajadores rurales y pequeños productores, tenemos confianza y fe en los empresarios venezolanos que firmaron pacto con la sociedad venezolana para procesar, industrializar, vender e importar productos de demanda estratégica para el pueblo venezolano, como lo es, todo el procesamiento del maíz.

El por qué el Estado no ha actuado [hacia la nacionalización de Empresas Polar], se debe a que estamos esperando que el grado de conciencia, de responsabilidad, se multiplique. Sin embargo, de acuerdo con los convenios que se han dado, y las conversaciones en la Comisión de Abastecimiento y Alimentación Nacional, en la cual participamos –y que ha sido un debate abierto-, precisando el incumplimiento de estos acuerdos, el Estado tendría que actuar en algún momento.

¿Considera usted que el Estado está en capacidad de asumir el control de estas empresas?

– En su momento, el presidente Hugo Chávez hizo toda una infraestructura en la que habían más de 100 pequeñas y medianas unidades productivas de procesamiento y de recuperación de algunas empresas que estaban en incapacidad de desarrollarse, lo que representó un primer paso.

Ahora el reto que está planteado como Estado y como Gobierno es conducir y originar respuestas a las exigencias de la sociedad venezolana, que hoy enfrenta un golpe continuo e intervención de fuerzas extranjeras, solicitada por quienes, en vez de trabajar y producir, se han convertido en unos auspiciadores políticos y de desestabilización, con participación electoral y con una clara conducta de traición a la Patria.

Hay unos elementos que valdría la pena destacar de Grupo Polar y sus afiliados: son más de 198 empresas que, en su mayoría (80%), están registradas en el exterior, inclusive, hoy nosotros pagamos regalías por la utilización de los logotipos.

¿Estaría el pueblo venezolano en capacidad de asumir el control de estas empresas y comenzar a producir?

-No hay la menor duda. Nosotros, como hijos de una familia de productores con casi 50 años [de actividad], todos los años hablamos de [la producción de] 2 millones de toneladas de maíz amarillo y blanco, también de arroz, sorgo y tubérculos. Del año 2008 a 2011 hay unas estadísticas extraordinarias que demuestran que estuvimos cerca de 30 millones de toneladas de productos para cubrir la necesidad nacional en este rubro ¡Eso demuestra responsabilidad y compromiso de la Asociación de Trabajadores Agrícolas, de los medianos productores! Y  [las vendimos] a precios que para nosotros no eran liberadores, precios que generaban mucha ganancia a estos empresarios.

Esto es una clara muestra que nosotros, los medianos productores, sí podemos asumir ese reto en alianza con la sociedad, los consumidores y el Estado. El año pasado una hectárea de maíz blanco o amarillo costaba 20 mil bolívares, para este año está en 170 mil bolívares. Es tan fuerte el compromiso,  la fe moral y el riesgo que nosotros, los trabajadores, estamos invirtiendo lo que nos quedó como ahorro, por una parte, y recibiendo del Estado la complementación, por otra, para cultivar las otras hectáreas, que se traduce en eso: en un gran compromiso, un gran acto de fe en el país y de esperanza para que lo que se vaya a hacer, sea para mejorar.

“[Cuando hablamos de nacionalización] estamos hablando también de todas las pequeñas y medianas empresas en mal estado que recibimos, que habían sido abandonadas y asumimos el compromiso de subsanar”.

¿Cuál ha sido la experiencia con nacionalizaciones anteriores?

– Cuando hablamos de experiencia en nacionalizaciones, la más fértil y positiva es nuestra industria petrolera (…) Estamos hablando también de todas las pequeñas y medianas empresas en mal estado que recibimos, que habían sido abandonadas y asumimos el compromiso de subsanar.

En una muestra de solidaridad con empresarios que tenían problemas económicos, el Estado les tendió la mano para buscar alternativas para mejorar la productividad del país y garantizar el bienestar de las y los trabajadores, eso se coordinó con el Comandante Hugo Chávez, a través de la Central Bolivariana Socialista Trabajadores del  Campo, la Ciudad y la Pesca.

-Allí existieron reconocimientos de ciertas empresas que ayudaron mucho al plan alimentario, que nos permitió hacer diplomados para el reconocimiento de Venezuela en los índices de alimentación, mejoría en salud (…) Eso nos dio una muestra de que el camino que nos trazamos es el correcto. Y el otro fue el de acelerar, desde el punto de vista técnico e industrial, convenios para que trabajadores y trabajadoras pudiéramos tener más conocimiento y poder avanzar con más fuerza y capacidad.

“Nosotros podemos decir, con propiedad, que Empresas Polar y su dirección nacional e internacional, esa alianza, le está mintiendo al pueblo de Venezuela”.

¿Son verificables y creíbles los números de producción e inversión de Polar?

-Hay formas de saberlo, a través del levantamiento estadístico de productos nacionales, de la entrada de productos de importación, de la revisión que hace el Estado de las divisas correspondientes, de la producción, el almacenamiento y la distribución.

Nosotros podemos decir, con propiedad, que Empresas Polar y su dirección nacional e internacional, esa alianza, le está mintiendo al pueblo de Venezuela.

Este tipo de estadísticas que se han levantado [confirma que la producción existente] es suficiente para la alimentación de un país, pero se ha comprobado que [Polar] ha reducido la capacidad operativa de productos para la venta masiva, para reducir el poder adquisitivo del pueblo.

¿Qué negocio es más rentable para Polar: la política o la producción?

– No olvidemos que Polar en sus inicios tenía una consigna: ‘No pile, coma Harina Pan’. Todo esto, enmarcado en el Plan Marshall tras la Segunda Guerra Mundial, después se capitalizó con la Alianza para el Progreso de John Fitzgerald Kennedy, para destrozar toda la cultura productiva venezolana con la intervención no militar, sino politizada e ideológica.

Para el Grupo Polar -que son empresas neoliberales, que es la coordinación del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial [en el país]- pasa a ser un elemento de orden estratégico, primario, el hecho político. Eso lo podemos ver en Lorenzo Mendoza, quien públicamente ha manifestado su actividad política, mostrando un elemento de terrorismo, como es, jugar con parte importante de la alimentación del pueblo venezolano.

“Nosotros, los medianos productores, sí podemos asumir ese reto en alianza con la sociedad, los consumidores y el Estado”.

¿Puede el Gobierno producir y vender cerveza?

-Yo no creo que sea un rubro necesario para el pueblo, de cultura. Nosotros hemos fabricado licor de la fermentación de la piña, del maíz, de la caña de azúcar. Para un Gobierno producir licores no es una política, no es prioridad.

¿Por qué cree usted que ha sido tan exitoso para Polar vincular la marca con la identidad nacional del venezolano?

– Eso es un estudio de orden cultural que vienen haciendo desde hace algunas décadas, se trata de una perforación a la cultura del pueblo venezolano. No se trata de un marketing cualquiera, es tan fuerte que familias humildes, como nosotros, con capacidad económica muy [reducida], están pensando como si Empresas Polar fuera de ellos, o la Protinal, Kellogg’s o Rivas y Cía. Ellos tienen dominio y han logrado imponer sus marcas, posicionando todo el ramo de producción de estos rubros de los cuales tienen exclusividad.


-Braulio Álvarez se autodefine como un campesino revolucionario y chavista. Actualmente es diputado a la Asamblea Nacional por el estado Yaracuy por el PSUV, y forma parte de la Comisión Permanente de Finanzas y Desarrollo Económico.

Beriozka Fereira/ Supuesto Negado