LOS PRECIOS ACORDADOS SOLO SE VEN POR TELEVISIÓN

Precios acordados

La Asamblea Nacional Constituyente promulgó la segunda quincena de noviembre la nueva Ley de Precios Acordados, y el gobierno fijó los precios de los primeros 5 rubros alimenticios esenciales (arroz, café, pescado, pollo y maíz). Sin embargo, transcurridas ya algunas semanas es imposible conseguirlos en los montos fijados.

¿Hay sardinas? –No, usted está buscando oro. Temprano había a 15 mil pero voló– respondió una vendedora de uno de los puestos del pasillo de pescadería del Mercado Popular Soto Rosa, en Mérida.

Según la Sundde, los precios acordados para el pescado son: 14.796 bolívares, el corocoro, 2 mil ó 2500 el kilo de sardina (de acuerdo a si estás en oriente u occidente) y 14.196 bolívares la cojinúa.

“Yo no sé con quién acordaría el gobierno esos precios porque todos los distribuidores los venden más caro”, aseguró uno de los vendedores quien prefirió el anonimato “porque, usted sabe cómo es…”, advirtió.

Aseguró a Supuesto Negado que el kilo de sardinas, por ejemplo, se lo venden a 9 mil bolívares, y él lo vende en 15 mil. “Nosotros lo que le ganamos son 6 bolivitas a cada kilo”.

Los venezolanos han hecho su propia devaluación nominal al cono monetario criollo y le quitaron tres ceros a las cifras reales. Por ejemplo, en la cotidianidad diaria mil bolívares (1.000) es un bolívar, cinco mil son cinco y 10.000 son “diez bolos”.

Ni carne, ni pollo: huevos y panza

Precios acordados

Luz Herrera, ama de casa habitante de Campo de Oro, se quejó de que el kilo de pechuga le costó, después de haber comparado precios en todos los puestos, 125 mil bolívares.

“Ya no es como antes que usted compraba donde las cosas estuvieran más bonitas y frescas. Ahora uno camina y camina para encontrar lo más barato que puede. Eso de los Precios Acordados son puras mentiras. Cómo va a creer que dizque el pollo lo pusieron a 26 mil bolívares. ¡Si desde hace meses está más caro que eso!”, denunció.

Efectivamente, según la lista de precios acordados publicados en los medios nacionales el kilo de pollo (pechuga y muslo) debe venderse en 26.500 bolívares, y las alas en 26 mil. Sin embargo, en todos los puestos oscila alrededor de los 130 mil bolívares la pechuga y 40 mil las alas.

De entrada, y sin conocer la cadena de producción de este rubro, llama poderosamente la atención la diferencia de precio tan pequeña fijada por la Sundde entre la pechuga, una carne blanca de primera, y las alas, un componente casi marginal del pollo.

La señora Herrera agregó que en su mesa familiar ya desde hace meses no se come pollo ni carne, sino huevos y panza (callo).

Tampoco el precio del maíz húmedo es el “acordado”. A pesar de que oficialmente quedó en 2.100 bolívares en el mercado se vende entre 7 y 9 mil bolívares el kilo.

“Lo compro a ese precio porque para encontrar harina PAN hay que hacer cola desde la madrugada”, aseguró María Ramírez, habitante de Las Tapias y compradora frecuente en el Soto Rosa. Aclaró que compraría cualquier harina de maíz precocida pero se refiere puntualmente al producto de Polar “por costumbre”.

Usureros como arroz

“¿Cuáles Precios Acordados? Aquí lo que hay es precio Today”, bromeó Alfredo Toro, adulto mayor residente de Ejido, en el municipio Alberto Adriani.

Aseguró que pagó por un kilo de arroz 30 mil bolívares. “Anoche decía el periodista de Cuarto Poder (programa informativo de la televisora regional TAM) que la Superintendencia estaba desplegada para hacer cumplir los precios del gobierno pero ¿Dónde están? Eso es puro embuste”, dijo.

Según la Sundde, el precio al consumidor final del arroz blanco tipo I quedó en 15.560 bolívares el kilo, el tipo II en 13.709 y el III en 12.537 bolívares.

Toro agregó que en su casa son 2 personas (él y su mujer) y tienen que vivir con los 184 mil bolívares de su pensión. “Eso nos dura una semana. Menos mal y los hijos lo ayudan a uno”, agradeció.

Tampoco el café se vende al precio legal (molido premium en 30 mil el kilo). Los compradores deben desembolsillar entre 70 y 90 mil por las presentaciones artesanales, sin empaque formal. No hay disponibles marcas comerciales reconocidas.

La población espera ansiosa la actuación de las autoridades aunque, hay que decirlo, mantienen pocas esperanzas en el cumplimiento de la nueva Ley de Precios Acordados para ganar la guerra económica y frenar el espiral inflacionario que pulveriza el ingreso de los trabajadores.

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Por Edgard Ramírez Ramírez / Supuesto Negado