Macri acepta corrupción de su padre, pero culpa a los Kirchner

¡Allá va el ladrón!, gritó el carterista que acababa de cometer su fechoría. La maniobra de distracción puede haberle dado algún resultado momentáneo, pero no por mucho tiempo. Así está el caso de los Macri en Argentina, luego de la denuncia que recibiera la justicia de ese país contra la familia presidencial por presuntos casos de corrupción.

Y es que el actual presidente, Mauricio Macri, reconoce los posibles delitos de su padre, con quien no tuvo la mejor de las relaciones, pero suaviza su responsabilidad en los actos ilícitos al endilgarle la culpa de ellos al kirchnerismo. “Él (Franco Macri) era parte de un sistema que se vio extorsionado por el kirchnerismo en que para trabajar había que pagar”, afirmó el presidente en una entrevista televisiva.

“Es un delito y cada uno se tiene que hacer cargo, pero también es parte de una Argentina más sana que está poniendo los temas sobre la mesa”, agregó.

El mandatario del país sureño sabe que las acusaciones que pesan sobre su familia no van a desaparecer de un plumazo. Muchas de ellas están bien sustentadas y el escándalo mediático que en este momento se le ha dado, está significando una caída aún más abrupta de su popularidad en una sociedad argentina empobrecida por la inflación y las políticas neoliberales que su gobierno impuso.

La denuncia salpica a toda la familia

Tras el fallecimiento del padre del actual presidente argentino, el señor Franco Macri, la justicia se enfila contra sus familiares, que desde hace años se vienen beneficiando de los negocios del finado, tachado por los denunciantes como “de origen ilícito”. Fernando Miguez, presidente de la Fundación por la Paz y el Cambio Climático de Argentina y denunciante del caso, enfiló sus acusaciones sobre el presidente argentino, Mauricio Macri, sus hermanos, sus hijos, su primo y sus sobrinos, bajo la sospecha de que alguno de ellos se haya embolsillado fondos fruto de la corrupción institucional y los vínculos con las empresas familiares.

Fernando Miguez viene investigando a la familia Macri desde 2008 y reveló que los acusados, entre ellos el propio presidente, habrían usado una trampa jurídica a través de la cual se acreditaron como patrimonio legal de Franco Macri “fondos ilícitos producto de su intervención como empresario y concesionario en obras públicas desde 2007 a la fecha”. Miguel también tiene pruebas de vinculaciones de los Macri en el escándalo de los Panamá Papers, la deuda por la concesión del sistema de correos y el de la Odebrecht.

El pueblo argentino, golpeado por los despidos masivos, los aumentos en las tarifas de servicios y la inflación, sigue a la espera del saneamiento real de su nación.

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Por Randolph Borges / Supuesto Negado