[Editorial] No debe haber pausa luego del magnicidio fallido

Magnicidio

¿Qué hubiera pasado si el magnicidio tiene éxito? ¿Qué busca este sector de extrema derecha con un acto así? Los que no terminan de condenar el acto saben bien qué hubiera podido pasar.

Resulta evidente que un evento de esta naturaleza traería sobre Venezuela o una guerra civil, o un golpe militar, un supremo debilitamiento institucional y hasta una disgregación del país. Es obvio que quien juega a estos escenarios no le interesa mucho lo que aquí suceda.

Pero la respuesta sólida del Presidente, la Guardia de Honor presidencial y el alto mando, además del temple de todos sus acompañantes, incluida su esposa, ha pasado una prueba histórica, y han terminado investidos de mayor legitimidad de la que tenían antes del atentado. El chavismo nuevamente sale más unificado y la oposición, incapacitada para cuestionar el hecho, termina aun más hundida.

Ojalá que el diálogo iniciado recientemente por el Gobierno con movimientos sociales como el campesinado, la asunción de errores y la confrontación de problemas graves no se paralice. Ciertamente hay que extremar medidas, pero poner en pausa estos procesos terminaría de quitar oxígeno al Gobierno, lo que ayudaría a estos sectores extremistas. Esperemos resultados contundentes de las investigaciones y profundización del tan esperado nuevo comienzo.