AUMENTA LA PRESIÓN SOBRE EL GOBIERNO ANTE INMINENTE LLEGADA DE LA MARCHA CAMPESINA

marcha campesina

La Marcha Campesina Admirable (MCA) está por llegar a Caracas. En su recorrido ha ido levantando expectativas, en particular en las bases del chavismo, pero también en la colectividad nacional.

La razón de estas expectativas está en las demandas, críticas y denuncias que llevarán a Miraflores las organizaciones campesinas que protagonizan la protesta:

Critican la actitud del Gobierno nacional de cara a los problemas de la producción agrícola campesina.

Denuncian la violencia de la que han sido objeto por parte de autoridades, funcionarios públicos y la iniciativa privada, con especial énfasis en la corrupción en las instituciones agrarias.

Exigen un cambio de administración que dé fiel cumplimiento a las leyes y políticas que rigen el sector; además de justicia por los campesinos asesinados y los desalojos de tierras contrarios a la Ley.

El hecho de que las organizaciones y actores políticos que han convocado se hayan declarado chavistas y favorables al presidente Maduro, lejos de disminuir la expectativa la aumenta, pues esto denota una contradicción a lo interno del chavismo: las bases campesinas del chavismo se estarían enfrentando a los factores que controlan de hecho la política económica y agraria. Si bien parten de un reconocimiento a la autoridad del presidente, se trata de un apoyo condicionado.

¿Cual será la respuesta del mandatario nacional a las críticas, denuncias y demandas que plantean los campesinos?

Marcha

En la historia reciente

En varios sectores nacionales existe temor porque la Marcha Campesina Admirable sufra el mismo destino que las protestas del pueblo Yukpa protagonizadas por el Cacique Sabino Romero. En aquella ocasión las movilizaciones fueron reprimidas y sus líderes encarcelados hasta que en marzo de 2013 fuera asesinado Sabino Romero.

Lo que permite establecer la relación es quizás el hecho de que tanto la MCA como las protestas yukpas tienen como fondo la lucha por la tierra. Dicho de otro modo, los reclamos, señalamientos y exigencias de los campesinos afectan factores y redes de poder cuya reacción es de temer.

Lo que ha pasado desde la salida de la MCA

Es relevante que desde la salida de la marcha varias autoridades nacionales les han salido al paso. Destacan los casos del presidente de Agropatria, José Gregorio Aguilera, y del ministro de Producción Agrícola y Tierras, Wilmar Castro Soteldo, porque estarían presuntamente implicados en las denuncias de los marchistas. De momento la conducta de los señalados no ha sido hostil para con la movilización. Todo lo contrario, se han mostrado receptivos y dispuesto a ayudar.

Trascendió que el presidente de Agropatria se reunió con algunos representantes de la marcha y se comprometió a mejorar la dotación de insumos agrícolas al municipio Boconoíto del estado Portuguesa.

Por su parte Castro Soteldo habría ofrecido el transporte para que los marchistas dejaran su condición y llegaran descansados a Caracas. Parece que los campesinos aceptaron solo logística para la alimentación durante la trayectoria.

Otras autoridades locales y algunos consejos municipales y legislaturas regionales han declarado su apoyo a la iniciativa. El exministro de Agricultura y actual ministro de Educación, Elías Jaua, también ha sostenido contactos radiales con los campesinos.  

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Las opciones del presidente Maduro

Las posibles respuestas del presidente frente a las condiciones planteadas por los marchistas son todas difíciles.

Puede, en primer lugar, asumir una actitud hostil contra la protesta, lo que implicaría a corto plazo un debilitamiento de las bases populares del chavismo. Esto no parece probable.

En segundo lugar, puede asumir completamente las demandas planteadas por la MCA. Esto tampoco parece probable porque implicaría un conflicto a lo interno de la dirigencia chavista y de los grupos de poder que comandan en la actualidad el movimiento político.

En tercer lugar, puede intentar maniobrar para cumplir con las condiciones que no implican un cambio trascendental de la forma como se lleva adelante la política agraria y dejar de lado las verdaderamente importantes. Esto, en la medida en que las organizaciones campesinas sean consecuentes, llevará a mediano plazo un debilitamiento de las bases chavistas.

Por último, puede no hacer nada o fingirlo. Esto no sería tan inaudito como en principio podría parecer. Se trataría de recibir a los marchistas, hacer una performance mediática en la que se plantee el compromiso y la asunción inmediata de las condiciones expuestas para luego dejar de lado todo el asunto mientras los factores de poder resuelven a su manera.

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Por Julia Cardozo / Supuesto Negado