CLAMOR POPULAR: ¡SI NO SE TOMAN MEDIDAS NO SE DETIENE LA CRISIS!

frenar la crisis

Es lógico preguntar cuánto tiempo tardará en curarse una persona enferma cuando ya se encuentra bajo un tratamiento. Pero, si ni siquiera ha ido al médico, tal pregunta resulta bastante absurda.

Esa parece ser la situación actual de la economía venezolana. Resulta un ejercicio bastante inútil hablar de tiempos de recuperación cuando aún no se han tomado medidas reales para enfrentar el delicado estado de salud.

Uno de los poquísimos aspectos en los que coinciden quienes opinan sobre economía de un lado y de otro del espectro político es justamente este: el tiempo que tardará el país en salir de la crisis depende, por supuesto, de cuáles sean los remedios aplicados. Pero también está en directa relación con el momento en que esos correctivos comiencen a aplicarse.

El encuestólogo Luis Vicente León declaró recientemente al diario Panorama que “la política cambiaria es urgente reformularla y eso requiere de un equipo económico dentro del gabinete de Gobierno que sea capaz de abordar la situación con eficiencia”.

León también considera urgente “abrirse a actividades que cambien la fisonomía económica del país, buscar alianzas con los países no convencionales y fortalecer lazos con Rusia, China e India”.

El plazo, según el directivo de Datanálisis, es “de inmediato porque la situación de Venezuela es desesperante, la crisis económica se agudiza con todo el aislamiento y la presión internacional y el gobierno tiene que buscar alternativas para esquivar las sanciones, así como lo hicieron Rusia, China, Corea del Norte e, Irán”.

En la campaña electoral presidencial, el jefe del programa económico de Henri Falcón, Francisco Rodríguez, había propuesto un plan de choque que tenía como eje la dolarización de la economía, destinado a “parar en seco la hiperinflación”. Afirmaba Rodríguez que esa política debía asumirse tan pronto Falcón comenzara su mandato, pues el país ya no tiene margen de maniobra.

La urgencia de tomar medidas era compartida, en el fragor de la campaña electoral, por el presidente Nicolás Maduro, quien prometió que a partir del día 21 de mayo, siguiente de las elecciones, se consagraría con exclusividad a la atención del problema económico. A un mes de la coyuntura electoral, el gobierno ha encabezado acciones notables en materia política (liberación de dirigentes políticos procesados por delitos de violencia) y en el campo internacional (la batalla contra Estados Unidos y sus gobiernos aliados en la Organización de Estados Americanos), pero el tratamiento de emergencia sigue pendiente.

Un plan de acción sobre la mesa

Varios miembros de la Asamblea Nacional Constituyente e individualidades ligadas a los temas económicos y sociales, se reunieron para presentar una propuesta al Ejecutivo Nacional, un plan de acción bastante concreto, que contempla medidas para recuperar el poder adquisitivo del salario y el valor de la moneda nacional, atender el grave problema del transporte y de otros servicios públicos como agua, electricidad, telefonía, abordar la crisis de la infraestructura vial, y darle un impulso sostenido a la pequeña y mediana industria.

Las ideas están en manos de Maduro, quien también ha anunciado cambios en el equipo ministerial que podrían abrir la puerta a la implantación de algunas de estas medidas.

Uno de los firmantes del documento, el abogado Juan Carlos Valdez, especialista en temas económicos, señala que “el tiempo de ejecución de esas medidas dependerá de cuándo comiencen a aplicarse”.

Valdez, quien modera junto al economista Tony Boza el programa Boza con Valdez, dice que su filosofía de vida es que el futuro siempre es incierto, por lo que dar pronósticos siempre es una aventura. “Lo importante es que se haga lo antes posible. Mientras más rápido el Gobierno comience con las medidas que recomendamos, consideramos nosotros que más rápido serán los efectos de esas medidas”.

En la misma onda está la constituyente María Alejandra Díaz, también parte del equipo que propuso el plan de acción. “Algunas propuestas son para tomarlas de manera inmediata, que pueden dar resultados en poco tiempo, en menos de tres meses o, incluso en quince días, como negarle los dólares a los empresarios que los han empleado para enriquecerse y causarles tantos daños al pueblo”, dijo.

Añadió que otras medidas están pensadas para el mediano plazo porque requieren de pasos previos como diseñar un sistema integrado y construir bases de datos. “Pero tanto las de corto como las de largo plazo dependen de que se comience ahora mismo. No se puede perder más tiempo”.

Un clamor desesperado

En la calle, en los programas participativos, en las redes sociales, en las páginas web que publican artículos de opinión, se escucha la misma voz, un desesperado clamor porque se tomen medidas urgentes.

Un ejemplo entre muchos son estos dos párrafos del artículo publicado en aporrea.org, titulado “Presidente Nicolás Maduro, desde el 21 mayo el pueblo espera por las promesas electorales”, del ingeniero William Torcátiz, analista de empresas mixtas internacionales de Petróleos de Venezuela, quien se presenta además como poeta, músico y chavista:

“Señor Presidente la situación no está nada bien: la inflación, la poca adquisición del alimento, sin transporte público, sin efectivo, la producción petrolera en caída libre, el contrabando, la impunidad, la emigración de venezolanos en busca de una mejor vida lejos de su familia y muchos otros males reclaman de su gestión. Meta su mano, enfrente los males que nos azotan inclementemente y devuélvale la paz al país. Tome las medidas que sean necesarias y acabe con la discurseadera, las promesas a futuro, el ‘vamos a hacer’. El pueblo exige y reclama que le cumpla con sus promesas electorales. Es hora de no ponerse con comiquitas y sentir el clamor de ese pueblo que, arrecho y todo, con hambre, ilusionado y esperanzado, una vez más le dijo: ‘¡amamos a Chávez, su legado y sus enseñanzas y estamos con usted, señor Presidente!’”.

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Por Clodovaldo Hernández / Supuesto Negado